Capitán América: Civil War: Marvel se vuelve a superar

Si alguien me hubiera dicho hace dos o tres años que la pareja de hermanos/directores Anthony y Joe Russo, autores de comedias de éxito comercial pero de dudosa calidad cinematográfica como ‘Bienvenidos a Collinwood’ (remake de la italiana ‘Rufufú’de Mario Monicelli y que llegó como debut gracias a la oportunidad que les brindó Steven Soderbergh junto a George Clooney tras su primer corto Pieces) o ‘Tú, yo y Dupree’ (film que funcionó magníficamente bien en taquilla al recaudar nada más y nada menos que 130 millones de dólares en todo el mundo); así como realizadores de múltiples trabajos televisivos entre los que destaca ‘Arrested Development’ (con la que ganaron un Emmy por su episodio piloto), iban a ser precisamente los encargados de realizar las dos notables secuelas del héroe de las barras y estrellas (‘Capitán América: El soldado de invierno’ y ‘Capitán América: Civil War’) les prometo que no les habría creído. Y no les habría creído no ya por su limitado bagaje -esto es algo a lo que los grandes estudios suelen recurrir para hacer sus films más próximos a las ideas globales y evitar así a directores con más carácter y menos manejables-, sino por la madurez que desprenden estas dos películas y más concretamente esta última, donde el cine más aventurero de los superhéroes Marvel, además de una gran técnica, posee un amplio espacio para la disputa moral, el debate ético y las mayores luchas internas de la familia de superhéroes.  

‘El Capitán América: Civil War’ no solo funciona perfectamente dentro del ya complejo conglomerado de productos Marvel -iniciando la fase 3 (la cual culminará en Mayo 2019 con ‘Los Vengadores: Infinity War parte 2’) y como secuela más cercana a ‘Los Vengadores: La era de Ultrón’ que a ‘Capitán América: El soldado de invierno’- sino que confirma la predominancia y mayor fortaleza de la franquicia liderada por el Capitán América, la cual goza de -probablemente- dos de las tres mejores películas de todo el universo Marvel (El soldado de Invierno y Civil War), superando así incluso a la comercial ‘Los Vengadores’ y erigiéndose como un auténtico éxito de crítica y taquilla -superando de esta manera el dubitativo inicio que se marcó la franquicia con el film dirigido por Joe Johnston (‘Rocketeer’ o ‘Jumanji’)-.

La película adapta la exitosa historia en forma de crossover escrita por el guionista Mark Millar y dibujada por Steve McNiven que salió a la venta en el 2006 en los Estados Unidos. En ella y con lógicas variaciones sobre lo que finalmente contemplamos en la gran pantalla, veremos las disputas internas entre los grandes líderes de Los Vengadores (Capitán América/Iron Man) sobre la conveniencia o no de poner límites a su labor dados los notables desmanes y perdidas de control acontecidas en las últimas entregas. La historia además de realizar este enfrentamiento desarrolla con mayor profusión lo ya mostrado en El soldado de invierno, donde Steve Rogers (creado recordemos por Joe Simon y Jack Kirby) trata de proteger al desorientado amigo de la juventud Bucky Barnes, convertido como vimos en una amenaza para la seguridad nacional en el Soldado de Invierno donde, además, se revelará un secreto oculto que afectará seriamente a uno de los personajes más importantes.

A pesar de que en ciertas ocasiones el espectador pueda acusar cierta sensación de déjà vu ocasionada por el cúmulo de propuestas Marvel que llegan a lo largo del año, no hay que dejarse llevar sin embargo por dicha sensación. ‘Capitán América: Civil War’ se puede considerar casi como la más efectiva secuela de Los Vengadores -máxime después de todo aquello de Ultrón- y en ella lo que los hermanos Russo nos muestran es magnífico: Desde un ritmo alterno que satisface tanto en el diálogo de mayor peso dramático como aquel en el que la acción alcanza cotas inimaginables, a la estupenda comicidad que aportan varios de los personajes, al magnífico aspecto visual de toda la propuesta (alcanzando la excelencia en esa secuencia final o en el mayor enfrentamiento entre los dos grupos amigos) y -por supuesto- la aparición de probablemente el mejor Spiderman de los mostrados hasta la fecha con un Tom Holland sublime y muy acertado gracias a su mayor proximidad con la esencia del cómic original (por edad y por su tono jocoso y lúdico).

Interpretativamente es un continuo desfile de grandes estrellas, a las que en el mayor de los casos estamos más que habituados por sus trabajos anteriores. Tal es el caso de los Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, Sebastián Stan, Anthony Mckie, Don Cheadle, Jeremy Renner, Paul Bettany, Elisabeth Olsen, Paul Rudd o Emily VanCamp; y a los que hay que unir las nuevas incorporaciones de Daniel Brühl como el malvado del film, el mencionado Tom Holland, Marisa Tomei (tía May), William Hurt, Martin Freeman y la presentación de Chadwick Boseman como Pantera Negra.

En definitiva un film con mayor peso dramático que muestra una trama entretenida y coherente (algo de lo que muchas adolecían), con un reparto de lujo que se sobrepone a las relevantes asencias de Hulk y Thor gracias a las sorpresas y a esa magnífica combinación de acción-comedia que saben aportar Anthony y Joe Russo. El film como es habitual guarda dos escenas postcréditos, una en una primera instancia y otra al final de todos los créditos.

Lo mejor: Lo francamente entretenidos que resultan sus 147 minutos. El cameo de Stan Lee (en la parte final). La esencia del discurso que genera el debate/enfrentamiento.

Lo peor: Sigo sin ver a los Don Cheadle y Anthony Mackie en sus respectivos personajes, uno por edad y aspecto, el otro por intrascendente.

Por Patxi Álvarez