La progresividad fiscal

Estos días vamos a debatir en el Ayuntamiento de Bilbao las tasas e impuestos para 2015.
Antes de explicar cuál será nuestra posición debemos realizar dos consideraciones. La primera: éste no es un debate en el que todos estemos en igualdad de condiciones. Los grupos de la oposición no podemos hablar de todo. El gobierno decide por si sólo qué cambia y cómo lo cambia. Y nos obliga, con el reglamento en la mano –mejor dicho con la interpretación que el PNV hace del reglamento-, a enmendar sólo aquello que se modifica.


Y la segunda consideración: seguimos sin abordar en esta ciudad un debate serio para revisar a fondo el sistema de tasas e impuestos municipales, como este año propusimos en el pleno de enero y el PNV rechazó. Es decir, seguimos con un sistema de tasas e impuestos antiguo. Una estructura de impuestos que no está actualizada. Unos valores catastrales que no se modifican y que no se ajustan a la realidad de la ciudad. Una fiscalidad que no aborda la justa progresividad que los socialistas llevamos demandando mucho tiempo.
Este año, el Gobierno municipal ha decidido congelar las tasas e impuestos. Y nosotros ya hemos adelantado que esta medida nos parece tremendamente injusta porque sólo beneficia a los que más tienen.
Todo el mundo sigue pagando lo mismo. Porque congelar, se congela a todos. Pero afecta más a los que menos tienen. Y pagarán lo mismo quienes hayan perdido su empleo o parte de su poder adquisitivo, y aquellos a los que la crisis no les está afectando. Y como dicen todos los indicadores la desigualdad crece en España cada día en estos años. Y ese efecto regresivo, desde la política, sólo se corrige si se hace una apuesta decidida por la progresividad en la fiscalidad para distribuir más justamente las rentas.
El "café para todos", casi nunca es justo. Porque las necesidades no son nunca las mismas. Vamos a congelarle el impuesto de circulación al del porche y al del clio. Y probablemente, el del clio, haya perdido salario e ingresos en estos años de crisis, y el del porche, o no la ha notado o incluso ha mejorado su situación.
Como recordábamos al principio, los partidos de la oposición sólo podemos enmendar aquellas tasas que modifica, que enmienda el Gobierno, de tal manera que si se produce la congelación, como en este caso, prácticamente ha sido imposible abordar de raíz algunas cuestiones.
A pesar de todo, los socialistas hemos presentado 8 enmiendas, que inciden en la tasa por el servicio de Bilbobús y en las bonificaciones que se aplican en algunos impuestos para reactivar la actividad económica.
Con respecto al Bilbobús, seguimos manteniendo nuestra propuesta de tarjeta gratuita para los menores de 14 años. Porque queremos implantar un nueva cultura entre los más jóvenes sobre el uso del transporte público.
Con respecto a las bonificaciones, nuestras propuestas intentan seguir la senda de la progresividad fiscal, para que quien más tiene haga un mayor esfuerzo, mientras que aquellos que hoy lo necesitan obtengan una ayuda suplementaria.
Congelar es especialmente injusto.
Lo hemos dicho muchas veces, en Bilbao hay contribuyentes que pueden ayudar más. Y deberían hacerlo. Ahora que los ingresos son pocos, hay que aplicar medidas para aumentar la solidaridad. Y ahí, es fundamental el papel de un gobierno valiente, que crea en la equidad y que haga de la progresividad la base de su política fiscal. Y este gobierno, ha dimitido de la valentía y de la equidad. Y ha decidido que no paguen más esos que hoy podrían hacerlo en mejores condiciones.

 

Alfonso Gil
Portavoz PSE-EE del Ayuntamiento de Bilbao

**Consola de depuración de Joomla!**

**Sesión**

**Información del perfil**

**Uso de la memoria**

**Consultas de la base de datos**

**Errores analizados en los archivos del idioma**

**Archivos del idioma cargados**

**Cadenas sin traducir**