La Casa de Juntas de Gernika, una visita obligada

En la Edad Media, sólo estaba el árbol, el roble centenario bajo el cual los representantes de los pueblos de Bizkaia debatían los asuntos comunes. Era el decorado primitivo de lo que hoy se conoce como la sede de las Juntas Generales, el Parlamento de Bizkaia. Siglos después, junto a la sombra del viejo roble centenario, se siguen aprobando leyes, tomando decisiones y dando solución a los problemas del territorio. Es la Casa de Juntas de Gernika, un lugar imprescindible que no pueden pasar por alto las personas que durante estas vacaciones se acercan a Euskadi. La recompensa es disfrutar de un conjunto arquitectónico singular que alberga uno de los parlamentos más antiguos de Europa y que concentra las esencias del pueblo vasco.

 

La Casa de Juntas y el Árbol de Gernika se han convertido en una parada obligada. Miles de personas acuden anualmente al Parlamento de Bizkaia, lugar donde el Lehendakari o el Diputado General juran su cargo y donde se celebran los plenos del territorio desde hace siglos. Gernika se encuentra en el corazón de la reserva de la biosfera de Urdaibai. Representa como ningún otro lugar la historia de Euskal Herria, sus costumbres y tradiciones. Entre julio y agosto, más de 50.000 personas visita este lugar, clave para entender la raíz del pueblo vasco.

Ana Alberdi y Ainoa Erauskin llevan más de dos décadas enseñando la Casa de Juntas de Gernika e iniciando a personas de todas las edades y de todos los rincones del mundo, sobre el significado de este lugar para los vascos. Lo primero que sorprende es la "facilidad para acceder al lugar", explican. Acostumbrados a pagar por todo, muchos turistas agradecen que la entrada sea gratuita y tan fácil, alejada de la burocracia de otros lugares emblemáticos. Otros se quedan impresionados por la "solemnidad que desprende el salón de plenos o por las dimensiones de la famosa vidriera". El contrapunto lo ponen los niños que esperan encontrarse un árbol más grande, ya que relacionan "importancia con tamaño". Da igual. Ya sean grandes o pequeños, todos reconocen que en esta atalaya de la villa foral, se aúna "simbología e historia".

Durante los meses estivales, la Casa de Juntas y sus alrededores se llenan de visitantes venidos de otras comunidades autónomas y países europeos, un turismo "eminentemente familiar" señalan. "Catalanes y madrileños son mayoría entre los visitantes nacionales, y de Europa se acercan muchos franceses, ingleses y alemanes". Por detrás de estos grupos , Ana y Ainoa destacan últimamente el incremento experimentado por grupos venidos desde Galicia e Italia.

No todos vienen con la lección aprendida sobre lo que es la Casa de Juntas de Gernika. Muchos piensan que es una "especie de museo y se sorprenden cuando se les explica que es la sede oficial del parlamento de Bizkaia". Otros piensan que es la sede del parlamento vasco, quizá confundidos por celebrarse aquí el juramento del Lehendakari. Y también están aquellos que esperan encontrar el cuadro "Guernica" de Pablo Picasso, la mayoría extranjeros. Aún así, las responsables de atender a los visitantes, destacan que hay un colectivo que, pese a no saber la existencia de las Juntas Generales, muestran un conocimiento "muy superior respecto a nuestras instituciones, historia o lengua". Ellas reconocen entre estos turistas más informados a catalanes y gallegos.

Los visitantes tienen motivos suficientes para venir hasta el corazón de Urdaibai. La historia de Gernika, la Casa de Juntas y el árbol, en opinión de muchos, se han convertido en el reflejo de los vascos. De hecho, muchos extranjeros ven a Gernika como un "resumen" de Euskal Herria (la larga historia de la institución, la esencia vasca, la tragedia, las antiguas costumbres, el deseo de libertad y democracia que simboliza el árbol, la religiosidad, el paisaje, el ambiente de mercado, el arte, las fiestas...).

Desde hace siglos se sabe que junto al árbol también yacía una iglesia, una pequeña ermita que acogía a los junteros reunidos para que, después de oír misa, debatieran los asuntos públicos. Así fue hasta principios del siglo XIX, cuando las necesidades llamaron a la puerta: había que construir un nuevo edificio que acogiera la histórica institución con un archivo histórico para albergar la documentación. Se edificó entonces la actual Casa de Juntas, levantada sobre los cimientos de la antigua iglesia, un edificio neoclásico significativo y un interior "acorde con las señas de identidad de un parlamento histórico con una trayectoria tan dilatada como reseñable en la arquitectura institucional vasca" apuntan Ana y Ainoa.

Durante estos meses de verano, miles de personas acuden a este lugar atraídos por este cariz histórico y de tradición que brota de la Casa de Juntas y de Gernika. La "Ciudad de la Paz" se ha hecho famosa en todo el mundo por el bombardeo fascista de 1937 (este año han sido numerosos los actos organizados por el 75 aniversario) y por el cuadro de Picasso. Gernika se ha convertido por su carga histórica en un verdadero imán, tanto para los turistas que se acercan a Euskadi como para los vascos diseminados por el mundo que retornan a su tierra por diferentes motivos.

Aparte de la enorme carga simbólica, la Casa de Juntas, construida entre los años 1826 y 1833, esconde en su interior numerosas obras de arte, entre las que destacan el "Besamanos a Fernando V por los vizcaínos en 1476" realizado en 1609 por Francisco de Mendieta, el cuadro Jura de un Señor de Bizkaia pintado en 1882 por Anselmo de Guinea, y la impresionante vidriera de 235 metros cuadrados que cubre enteramente el techo de uno de sus salones y en la cual se pueden contemplar los monumentos más representativos de diferentes municipios de Bizkaia. Pese a la importancia del interior, es en sus jardines en donde se encuentra lo más conocido, visitado y fotografiado: los famosos árboles de Gernika (el Viejo y el Oficial) que simbolizan las libertades del pueblo vasco.

Muy cerca de la Casa de Juntas, y como testigos de la historia del árbol, se hallan el Convento de Santa Clara, el Antiguo Hospital del Señorío, el Archivo Foral de Bizkaia, el Palacio de Alegría (sede del Museo de Euskal Herria) , situado justo a la entrada del Parque de los Pueblos de Europa, un lugar inmejorable para descansar y desde donde acercarse a las dos esculturas más famosas de Gernika: "La Casa de Nuestro Padre", de Eduardo Chillida, que pretende ser un monumento a la paz, y la llamada "Large Figure in a Shelter Gran Imagen en su Refugio" de Henry Moore. Son demasiados atractivos para dejar pasar la oportunidad de visitar la Casa de Juntas de Gernika y su entorno.

Horario para visitar la Casa de Juntas en verano: todos los días de 10 a 14 y de 16 a 19. La entrada es gratuita.

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