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Back Está aquí: Home De interés Cine y solo cine por Patxi Álvarez Experimento en la prisión de Stanford: La degradación humana

Experimento en la prisión de Stanford: La degradación humana

El poder no cambia personas, simplemente muestra la realidad de ellas.

Creo que citando esta gran frase se puede describir está gran película basada en hechos reales. Un experimento sin ninguna pretensión alguna, simplemente un trabajo universitario por parte de un simple profesor para descifrar el comportamiento humano en la prisión, termino en convertirse en algo con impacto global, un experimento que sorprendió a todo el mundo y termino por demostrar la realidad humana de cualquiera de nosotros (O la mayoría). Si un día al otro recibimos una exorbitante cantidad de dinero o nos vuelven una entidad autoritario superior ¿Realmente aplicaríamos ese poder de forma honesta, tolerante y justa? Esta pregunta tal vez nunca la podamos responder, pero está película tal vez nos de la probable respuesta.

El experimento fue impartido por el Profesor de Psicología de Stanford Phil Zimbardo quien desde el primer día observo ciertos comportamientos realmente violentos, no se sabía si esos comportamientos eran por seriedad y disciplina al experimento o realmente era la naturaleza humana de la persona, por estás razones no se cancelo el experimento hasta que llego a situaciones realmente inquietantes siendo un experimento fallido pues no se completo el tiempo planeado, pero con unos grandes resultados y verdades de la psique humana.

Gracias a este experimento Zimbardo se convirtió en el mejor Psicólogo de su país y presidente de la American Psychological Association, escribió varios libros sobre la maldad humana (Efecto Lucifer) y hoy en día se dedica a dar conferencias por el mundo.

Después de dar una pequeña introducción de lo que fue este experimento, hablaré de lo que realmente es lo importante en está página y del porqué están leyendo está crítica y es si la película es buena o mala.

La película realmente es buena, yo diría excelente. Con una ambientación más que humilde pues es un sótano de una universidad, con unas oficinas adaptadas en una simple presión, con unas batas para los prisioneros y unos uniformes de guardia para los oficiales penitenciarios, con un clímax transcurrido en no más que un simple pasillo escolar se logró una película para nada pretenciosa, sumamente buena, humilde y lo más importante que es el realismo de ella pues el enemigo de está película no fue más que el papel desempeñado por los guardias en el experimento quienes según ellos ejercieron sus roles de una forma realista, más no fue su realidad humana, además de ver el síndrome totalitario que empezaron a adquirir los guardias, vemos que los prisioneros empiezan a adquirir sus comportamientos de rebeldía comportándose literalmente igual que un preso con las clásicas frases de ¨Soy Inocente¨ o ¨Hay que hacer un plan para escaparse¨, faltarle el respeto a sus jefes o llegarse a desesperar llegando al grado de golpear a sus superiores o no obedecer órdenes.

Los actores sin duda ejercieron sus papeles de una forma excelente, fue excelente ver un casting soberbio por jóvenes que no pasen de los 30 años ejerciendo sus personajes de una forma impactante, imponente y sumamente creíble llegando a momentos que no parecían actores, si no ellos mismos ejerciendo sus personalidades. Sin duda Ezra Miller recibe mis mayores elogios.

Escenas de tensión realmente estremecedoras que te ponen los pelos de puntos y de desesperación por ver tales situaciones durante el experimento te dan ganas de hacer una reflexión de como es el ser humano en realidad, y con una duración de no más que 2 horas que pasan absolutamente rápido, desde los 15 minutos ya vemos el experimento siendo ejecutado con una sensación de desesperación al saber que ese experimento no tendrá ningún final feliz.

Una película indispensable desde ahora en cualquier salón de psicología del mundo.