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Sally Heathcote, Sufragista. Entrevista a Mary M. Talbot

comic, tebeoEntrevista realizada junto a Irune Virgel, especialista en temas de género, y traducida por Mikel Bao. En su opera prima,“La niña de sus ojos”, Talbot realizaba una valiente aproximación a la relación con su padre estableciendo paralelismos con la vida y trayectoria de Lucía, hija de James Joyce, dos vidas marcadas por la fuerte influencia paterna. Después de un trabajo tan íntimo, Talbot vuelve al mundo del cómic para mostrar a las nuevas generaciones el duro camino de las sufragistas en Gran Bretaña para conseguir el derecho a voto. Con Mary M. Talbot hablamos de su obra.

 Pregunta: Sally Heathcote, Sufragista fue editado en España por La Cúpula en febrero de 2015. Una novela gráfica que recupera una época de lucha protagonizada por aquellas mujeres que exigían su derecho al voto en la Gran Bretaña de comienzos del siglo pasado, fundamentalmente en Londres y Manchester. ¿Por qué esta temática, y por qué en este momento?

Respuesta: Mis intereses se centran en las políticas de género, en un sentido amplio. Cuando terminé el guion de La niña de sus ojos, en el verano de 2010, inmediatamente comencé a buscar otro tema interesante. Se me ocurrió que el feminismo de los últimos años de la era victoriana/eduardiana era un área de la cual sabía muy poco, de modo que empecé a leer sobre el tema.

Quería escribir sobre esto ahora, porque la gente olvida. Es necesario volver a contar las historias. Necesitamos que nos recuerden lo que se ha conseguido en el pasado, y lo frágiles que son todos esos logros. La gente, en especial la juventud, están depriméntemente faltos de interés acerca de la política, y son muy cínicos al respecto. Murieron mujeres en la lucha por el derecho al voto, y sin embargo la gente dice “No me interesa, ¿por qué debería interesarme?”. Eso me enfurece, porque esa actitud ayuda a los imbéciles extremistas a ganar las elecciones. Eso es exactamente lo que acaba de suceder en las elecciones en Gran Bretaña. Aún estoy en estado de shock.

 P.: Trabajas en esta obra junto a Bryan Talbot, con quien ya colaboraste en La niña de sus ojos, y Kate Charlesworth. ¿Cómo ha sido el proceso de trabajo?

R.: Escribí un guion completo, dividido en páginas y viñetas, antes de que Bryan y Kate empezaran a trabajar. Bryan se encargó de abocetar cada viñeta (dibujando en pantalla con una tableta gráfica). La narración visual, en suma. Y también se encargó de la rotulación, incluidas esmeradas reproducciones de viejos artículos de prensa y demás materiales, fieles reproducciones de los originales. Después, envió bloques de páginas a Kate en forma de archivos de Photoshop que incluían, divididas en capas, las rejillas de viñetas, los textos y los bocetos. Kate trabajó durante once meses en Edimburgo, en su precioso estilo de tinta y acuarelas, usando una mesa de luz para transferir los bocetos a papel, y después digitalizó el arte ya terminado para añadir la rotulación y demás elementos. Durante todo el proceso, mantuvimos comunicación por e-mail de manera casi continua. Fue una colaboración muy estrecha.

 P.: El acercamiento a un relato de estas características reclama un intenso trabajo de documentación. ¿Cómo realizas esta labor?

R.: Para empezar, empleé muchos meses de trabajo en bibliotecas universitarias, incluidas varias visitas a la Women's Library del East End de Londres. Por supuesto, Internet es también una gran ayuda, en particular para referencias visuales. Es sorprendente lo que puedes encontrar online. Para cuando empecé con el guion ya tenía una clara línea temporal de acontecimientos, ya sabía exactamente qué ocurrió y cuándo.

 P.: El libro concentra la lucha de muchos años en menos de 200 páginas. ¿Ha sido complicado condensar tantos planteamientos?

R.: Tuve que ser selectiva y usar escenas clave que representasen una larga serie de actividades sufragistas. Necesitaba reflejar la masiva energía que se empleó para organizar marchas y concentraciones, delegaciones y desfiles, sin dar cuenta de cada uno de ellos. ¡Eso habría resultado muy repetitivo! Necesitaba crear una historia que fuera manejable, ni demasiado detallada, ni demasiado superficial. Creo que conseguí un buen equilibrio. Y después, con las notas finales, pude añadir detalles que tuve que omitir en la historia, señalar en qué puntos del guion había condensado eventos por cuestiones de claridad, y cosas así.

 comic, tebeoP.: La figura de Sally sirve de hilo narrativo, es el único personaje ficticio en una historia muy real. ¿Cómo nace el personaje?

R.: Quería reflejar la totalidad del movimiento feminista eduardiano, que fue masivo. La lucha por los derechos de la mujer se extendió por todas las clases sociales y traspasó fronteras políticas. No fue solo algo de clase media. Quería captar esa escala. Y también quería poner el foco en por qué era algo tan necesario.

Así nació Sally, una modesta figura ficticia que irrumpe en la Historia. Comienza como una observadora que es arrastrada por los acontecimientos que se suceden. Vemos sus condiciones laborales y los abusos que sufre. Vivimos su lucha. Con un personaje de ficción para explorar el ambiente histórico, podía trabajar con mayor libertad que si me hubiera restringido a un personaje real y a su biografía. Así, fue más fácil construir una historia más atractiva (¡con interés romántico y todo!)

Una de mis fuentes fue la autobiografía de una mujer trabajadora, Hannah Mitchell. Fue una costurera sufragista de armas tomar, y hay algo de Hannah en el personaje de Sally. Las primeras referencias visuales para Sally fueron fotografías de mi abuela materna, que en 1900 tenía 20 años. El apellido de soltera de mi madre era Heathcotte.

 P.: La novela comienza con el regreso del matrimonio Petrhrick-Lawrence desde Canadá a Inglaterra en 1912. Fundadores de la W.S.U.P. (Unión Social y Política de las Mujeres) junto con las Pankhurst y editores de su periódico Votes for Women, éstas deciden dejarlos fuera. Un comportamiento autoritario que provocó escisiones en la Unión

R.: Los Pethick-Lawrence eran el respaldo financiero y organizativo de la Women’s Social and Political Union. El libro comienza en un momento clave, en 1912, cuando la señora Parkhurst les expulsa. Fue una escisión de capital importancia en el liderazgo de la organización, y yo quería escribir sobre ella.

 tebeo, comicP.: El color es un aspecto identificativo en toda la obra, tanto en la protagonista (destacando su cabellera pelirroja) como en los elementos de propaganda del movimiento (insignias, banderas y panfletos)…

R.: Así es. En el guion inicial, yo simplemente indicaba arte en blanco y negro, con púrpura, blanco y verde para reflejar los diferentes estandartes de la W.S.P.U., etc. Bryan se dio cuenta de que era necesario diferenciar a los numerosos personajes femeninos que vestían todos de manera similar (faldas largas, sombreros grandes…). En particular, quería que Sally destacase, y tuvo la brillante idea de colorear su distintiva melena pelirroja. Kate decidió que la señora Parkhurst siempre vistiera de púrpura, y a partir de ahí todo se desarrolló.

 P.: Junto a otras compañeras, la protagonista se enfrenta a los miembros del Partido Liberal, y por ello es detenida y encarcelada donde decide declarase en huelga de hambre. Los episodios de la ingesta obligatoria de alimentos a las presas son muy impactantes.

R.: Esa era la intención, reflejar que la alimentación forzada se usó como forma de tortura. Para Bryan y Kate fue angustioso ilustrar esas escenas, e incluso escribirlas fue traumático.

comic, tebeoP.: La intensidad de las acciones reivindicativas, los mitines en espacios públicos y distintas publicaciones fueron la base sobre la que las sufragistas forjaron su cometido. Observando la actividad de los movimientos feministas en la actualidad, ¿ha cambiado mucho la situación?

R.: Ha cambiado el territorio. Ahora, el campo de batalla son las redes sociales.

 P.: Al otro lado del Atlántico, Hillary Clinton es candidata a la presidencia. En tu opinión, ¿es este un momento de cambio, después de años en que las mujeres han sido ignoradas por los políticos, tanto de izquierdas como de derechas?

R.: Parece que, poco a poco, las mujeres están siendo aceptadas como líderes de gobierno con credibilidad. Espero que Hillary Clinton se convierta en la próxima presidenta de EE.UU., sería una digna sucesora de Obama, en mi opinión. Esta pregunta llega poco después de unas elecciones en Gran Bretaña, y dado su resultado no puedo decir que me sienta demasiado optimista, ahora mismo. La única Primera Ministra británica fue Margaret Thatcher, y me avergüenza tener que declarar que acabamos de reelegir a un gobierno cuyas políticas están incluso más a la derecha que las del thatcherismo. Nuestro sistema electoral es un desastre.

En una nota más positiva, el área donde resido tiene ahora tres representantes parlamentarios de izquierdas, todas mujeres inteligentes y capaces. Escocia tiene a una Primera Ministra, Nicola Sturgeon, y estoy segura que eso agitará la escena política a escala nacional.

 P.: Durante años el cómic ha estado dominado por unas temáticas de evasión dirigidas a un público mayoritariamente joven y masculino. ¿Crees que ha evolucionado lo suficiente el medio para afrontar la nueva realidad?

R.: Las novelas gráficas (o sea, los cómics de extensión similar a un libro) alcanzan una audiencia cada vez mayor, y hay mucho donde elegir. El interés que se aprecia en los festivales de cómics es muy estimulante: muchos lectores acuden a ellos por primera vez. Oigo continuamente a gente, sobre todo mujeres, decir “esta es la primera novela gráfica que he leído”. Me encanta oír esas palabras.

 P.: No es tu primer acercamiento al mundo del cómic pero es más habitual ver tu trabajo en escritos. ¿Qué aportaciones ofrece el cómic para desarrollar su mensaje?

R.: Es un formato excelente para abarcar materias muy complejas de una manera accesible y atractiva.

 P.: “Lenguaje y género” y “Lenguaje, intersexualidad y subjetividad”, editadas ambas en 2010, son dos ejemplos de obras de referencia en el ámbito académico. ¿Qué importancia tiene en el ámbito educativo de tu país el lenguaje y la comunicación inclusiva?

R.: Ya no trabajo en el ámbito educativo y no conocía el término. Gracias a una rápida búsqueda online, ahora conozco un campo de investigación de estándares comunicativos que se llama Lenguaje y Comunicación Inclusiva, desarrollado por terapeutas del discurso en Essex y otros lugares. Sus principios suenan admirables para cualquier ambiente educativo. No estoy al tanto de su extensión actual en el sistema educativo británico, pero es recomendado por la mayoría de los programas educativos universitarios.

P.: Tanto en Sally Heathcote, Sufragista como en La niña de sus ojos, utilizas la historia para realizar una obra propia y personal.

R.: Sí, aunque La niña de sus ojos es un trabajo mucho más personal, dado que en parte es autobiográfico.

 P.: En las notas finales avisas de, cómo la guerra ayudo a avanzar más en el derecho al voto de las mujeres que todos los gobiernos precedentes.

R.: Bueno, no afirmo exactamente eso. Los gobiernos británicos anteriores a la Primera Guerra Mundial estaban en contra del sufragio femenino. Ese era el desafío que afrontaban las sufragistas. Pero en las notas finales, lo que sostengo, en resumen, es que la cuenta de bajas en la guerra fue devastadora, la campaña por el voto continuó (aunque la W.S.P.U. no), y cuando se constituyó un comité de reforma electoral, se incluyó el voto femenino.

 comic, tebeoP.: ¿Cuál ha sido la respuesta que ha recibido libro?

R.: Muchas reseñas fabulosas.

 P.: En octubre de este año se estrena Suffragette, una película británica dirigida por Sarah Gavron, escrita por Abi Morgan (quien escribió The Hour, para la BBC, y el film The Invisible Woman, dirigido por Ralph Fiennes), que se centra en los primeros miembros del movimiento sufragista y protagonizada por Meryl Streep, quien dará vida a Emmeline Pankhurst. ¿Actuará como un aliciente para leer su novela?

R.: Así lo espero. Nuestro editor en Gran Bretaña planea una campaña de promoción del libro cuando se estrene la película.

 P.: Para terminar, ¿cuáles son tus próximos proyectos?

R.: Bryan, Kate y yo hemos realizado un cómic de seis páginas para Amnistía Internacional. Nos pidieron una historia que tratase cuestiones relacionadas con los derechos humanos.

Es sobre Lady Constance Lytton, una valerosa sufragista que sufrió alimentación forzada en prisión. Termina con esta conservación: “Ocurrió hace solamente cien años, y parece a un mundo de distancia. Por desgracia, no es así. En nuestro mundo, hay personas en prisión por reclamar la libertad de expresión, y aún se tortura a los detenidos”.

Además, Bryan está ilustrando mi próxima novela gráfica, una biografía histórica de otra mujer sorprendente. No está prevista su publicación hasta 2016, de modo que aún no queremos desvelar mucho al respecto. Lo presentaremos en sociedad en octubre, en el Lakes International Comic Art Festival, en Kendal.

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