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“Quería hacer una obra romántica en el sentido épico de la palabra” Entrevista a Victor Santos


Con la edición del integral de "Los reyes elfos" se cierra una etapa para Victor Santos. Han sido 12 años de trabajo y más de 400 páginas en una serie que le vio nacer como autor y que le ha consagrado como uno de los dibujantes más inquietos e interesantes de nuestro panorama. La serie de "los reyes elfos" cuenta con un apoyo incondicional de un público fiel que ha seguido con inquietud las andanzas de Ehren Heldentodsson. Con este integral por fín encuentra la saga su edición definitiva, corregida y ampliada por el propio autor.
Con Victor Santos hablamos de "Los Reyes elfos", su pasado y su futuro.

 

-Pregunta: Los primeros pasos nacen con la autoedición de "El señor de Alfheim" con 7 monos en tu Valencia natal ¿Cómo recuerdas aquella época?
- Respuesta: Muy divertida y con mucha ilusión. Recuerdo que en aquel momento todos mirábamos a EEUU, donde estaban surgiendo nuevas propuestas de comics propiedad de sus autores, el sello Legend en Dark Horse con Sin City, Hellboy, Next men. Estaban Usagi Yojimbo, estaba Cerebus. Incluso Image con la espantada de los autores de Marvel y DC. Los amigos de la facultad de BBAA que queríamos dedicarnos a los cómics queríamos tener nuestra propia serie independiente, crear nuestro universo propio. Por mi parte, aunque estaba empezando a fliparme con el género negro todavía era una gran consumidor de novelas de fantasía, sobre todo las más adultas. Conocer a gente con gustos similares me animó a dar lo que en principio era "mi propia visión" del tema.

- P.: En "El señor de Alfheim" vemos la historia de Ehren Heldentodsson. En un intercambio de rehenes entre los pueblos elfos, el hijo del rey Heldentod se enamora de Glirenn, la rehen de los elfos negros. Ello provoca la guerra entre los pueblos y el destierro del hijo del rey. Años después Ehren vuelve cuando un ejercito de trasgos está a punto de invadir el reino.
- R.: Ese fue mi ensayo de lo que quería hacer, una historia que fuera más allá de las batallas, que tampoco faltarían, pero que tuviera una carga emotiva fuerte. Había de todo: padres e hijos enfrentados, antiguos amores. Me acababa de leer en inglés El regreso del caballero oscuro, en la edición del 10º Aniversario y aunque mi inglés era muy regulero me había quedado fascinado con la ambición de esa obra. Quería hacer una obra romántica en el sentido épico de la palabra, que provocara esas emociones viscerales. Normalmente "romántica" se ha acabado asociando a telefilms de Dannielle Steele, moñadas de Meg Ryan y peliculas de Walt Disney, pero yo quería regresar al sentido original del Romanticismo: sacrificio y épica. Era algo mucho más ambicioso y de un tamaño mayor en comparación con los medios de los que disponía, pero fue un comienzo. Con 20 años te propones las cosas siempre a lo grande.

- P.: "El señor de Alfheim" sirve de introducción a la trilogía que será el eje fundamental de la serie formada por "La emperatríz de hielo", "La espada de los inocentes" y "Hasta los dioses mueren".
- R.: Con el amparo de una editorial ya pude plantearme pensar a largo plazo y planificar una saga con un desarrollo. En esos momentos me había leído The Sandman y estaba alucinado de cómo Gaiman dejaba pistas de todo lo que sería la serie, e incluso su final, desde el principio. Daba la sensación de que era un único y gran libro y no una serie de entregas. Ese era mi modelo.

- P.: Comienzas la trilogía en la editorial Dude, para posteriormente continuarla en Dolmen, lugar en el que continúas realizándola ¿Cómo es el trato con la editorial?
- R.: Nunca he tenido malas relaciones con las editoriales en general. Puedo ser de trato difícil en algunos momentos del proceso creativo porque tengo las cosas muy claras sobre como quiero hacer el trabajo. Soy muy cumplidor y siempre he entregado a tiempo y bien, por lo que también pido una entrega igual al otro. Creo que no hay nada que me enerve más que el trabajo hecho a desgana. Errores siempre hay, y yo los sigo cometiendo, hay un porcentaje que muchas veces es inevitable. Pero hay que pelear por reducirlos al máximo. Tampoco me gusta que alguien considere que me hace un favor por publicarme, no me gustan las limosnas. Una vez los términos han quedado claros soy un tío con el que es fácil trabajar, creo yo.

- P.: Defines nuevos personajes como Jurgen Ulf o Anna, fundamentales en la serie y desarrollas algunos viejos conocidos como la emperatriz de hielo.
- R.: Jurgen es uno de esos casos en los que un personaje accesorio se convierte en fundamental. Iba a ser un secundario de "La Emperatriz del Hielo" pero me di cuenta de que entre tanto dios, tanto enano y tanto elfo de 800 años faltaba el componente humano, alguien con el que yo pudiera empatizar de verdad. Un hombre al que los años le afectan durante estas largas sagas y que no tiene poderes mágicos ni armas míticas, solo un tío y su habilidad para salir airoso.
Anna era la consecuencia lógica del desarrollo de la serie y tenía claro su papel desde el principio. Los Reyes Elfos trata sobre padres e hijos, y como las consecuencias de las acciones de unos afectan a sus descendientes. Hay tres generaciones que aparecen, Heldentod (abuelo) Ehren (padre) y Anna (hija) pero incluso en las guerras previas a la serie que se citan aparece el bisabuelo (Anvarl) y los descendientes de Anna que llegan hasta la actualidad. Es toda una línea de sangre.
Quizá la Emperatriz daba más de sí, pero intenté compensarla en su propio título. Es la femme fatale de la serie, daba mucho juego.

- P.: Sin embargo el protagonismo de la serie recae en el Caballero oscuro y la espada de Blödorn, que acercas al mundo de Moorcock y a la idea del campeón eterno, creando el enfrentamiento entre opuestos más allá del espacio/tiempo.
- R.: Me encanta Moorcock y su concepto del Multiverso. Sobre todo la idea de los héroes como peones de entidades superiores y no como gente con libre albedrío. El tema del Destino está muy vinculado a la mitología Nórdica y me encantaba jugar con él porque añadía un barniz trágico a los personajes. No sabes si de verdad van a ganar, y cuánto de su futuro está realmente en sus manos. El Caballero Oscuro y la Espada Blödorn eran no tanto el enemigo de Ehren sino su reverso, aquello en lo que podría llegar a convertirse si renunciaba a su individualismo y se entregaba a su causa completamente. Es un tema que me fascina.

- P.: En la saga vemos una fuerte presencia de seres mágicos de diversas mitologías. Una idea que está muy presente en toda la obra es que el auge del cristianismo supone el fin de la magia.
- R.: Esa idea ya aparece en La Espada Rota, mi libro favorito de fantasía, y en otras novelas en las que básicamente cuentan que la magia se sustenta en la fe de los creyentes. Si los dioses paganos pierden fieles, su misma existencia se ve amenazada. Ese es su verdadero Apocalipsis, su Ragnarok, no una batalla a muerte sino el olvido. Había una idea que aparecía en una de las historias cortas que escribí para la antología de Historias de Faerie en la que la aparición de los cómics de Thor de Lee y Kirby en la época moderna hacía que Odín recuperase una pequeñísima parte de su poder. Es una idea muy divertida.

- P.: A lo largo de tu obra se ven muchas influencias, tanto gráficas como literarias ¿Con cuáles te sigues identificando a pesar del tiempo transcurrido?
- R.: En realidad no he renunciado nunca a ninguna de ellas, desde Mignola a Bruce Timm, Miller o Matt Wagner, las novelas de Poul Anderson y Michael Moorcock o el cine de Kurosawa y Leone. Quiero pensar que con el tiempo las he ido puliendo y refinando, intentando buscar mi propia voz. No se si soy un autor con un estilo definido porque me encanta estar constantemente probando cosas nuevas y aprender, no puedo evitarlo pero a la vez es la fuente de mi energía porque en el momento que me aburra no se si podría soportar dibujar o escribir. Hay autores que viven en su mundo interior y se quieren mantener puros de influencias externas. Yo prefiero arrojarme sobre el buffet de la cultura popular y revolcarme bien en él (ja,ja)

- P.: Tu estilo de dibujo ha variado en los últimos 12 años aunque desde el comienzo se ve una voluntad constante de experimentar con la composición de la página para lograr el mayor dinamismo.
- R.: Es uno de los temas que más me interesan. En mis primeros trabajos quería buscar efectos cinematográficos, impresionar al lector. Pero luego me di cuenta de que era absurdo (y sigue siéndolo) tratar de hacer un storyboard en viñetas. La narrativa del cómic tiene sus propias armas en las que es imbatible, y el uso imaginativo de la página es una de ellas. Es un tema que me obsesiona y de esa obsesión han nacido iniciativas como la web polar (www.polarcomic.com)

- P.: Junto a la trilogía realizas una serie de historias cortas que se recopilan en "La doncella y los lobos".
-R: Esta antología surgió porque al acabar de autoeditarme El Señor de Alfheim, quería empezar una saga larga pero no tenía dinero. Así que hice una antología de historias cortas que podría leer cualquiera sin conocer la serie e intentar crearme una base de lectores. Ese comic fue el que llamó la atención de Dude y me permitió sacar la serie a nivel profesional, y luego lo reeditamos con historias añadidas aparecidas en especiales de la editorial. En el Integral de los Reyes Elfos cogí esas historias, hice retoques y las integré cronológicamente en el desarrollo de la historia.

- P.: Un viejo anhelo es la edición definitivo de la obra en un integral que recoge todo el material que has realizado en solitario de la obra ¿Cómo nace la idea y cómo ha sido tu implicación en el proceso de remasterización de la obra?
- R.: Desde algunos años, muchos lectores me preguntaban sobre el orden de lectura de la serie, o como encontrar títulos que les faltaban. Se había hecho muy complicado leerla debido por su paso por varias editoriales, y encima muchas ediciones contenían unas historias, otras tenían nuevas, era un follón. Creo que hacía falta una edición definitiva con todo ese material ordenado.
Lo más sencillo era recopilar todo el material del que yo era autor completo, ya que podía hacer y deshacer a mi antojo, corregir cosas, rotular material que se había perdido de su estancia en Dude Comics, ampliar algunas escenas... a lo tonto me ha costado un par de años de trabajar en ratos libres.
También había otra razón práctica: quería intentar vender la obra al extranjero y era más sencillo presentar un único volumen bien editado que un batiburrillo de libros de diferentes formatos y tamaños.

- P.: Completas el integral con una pequeña cronología de los reyes elfos, un glosario de las razas y un diccionario que permite conocer algo más de los diferentes elementos que participan en la serie.
- R.: Todo ese material era parte era mi propia guía personal para no contradecir la continuidad de la serie. Cuando empecé a escribirla y dibujarla, no sabía hasta donde iba a llegar, y toda la historia de ese mundo se ha ido creando sobre la marcha, en función de las necesidades de las diferentes entregas. Igual hay autores de fantasía que se pasan años creando su mundo perfectamente coherente y luego se ponen a escribir, mi método era ir añadiendo pequeñas piezas durante el trabajo pero preocupándome de que encajaran correctamente y no se contradijeran unas con otras.

- P.: El éxito de la obra ha permitido que veamos como se expande en distintas direcciones. Por una parte surgen una serie de historias cortas realizadas con algunos de los mejores nombres propios del estado. Son las "Historias de Faerie", de las que se han realizado 3 tomos.
- R.: Este proyecto nació por mi admiración por Matt Wagner y su obra Grendel, donde realizó una maniobra similar, incorporando nuevas visiones sobre su creación. Era una manera excelente de mantener fresca la serie y sobre el armazón de la saga principal añadir matices y enriquecer ese universo. Para mí resultaba un ejercicio magnífico como guionista, forzándome a adaptarme a cada autor, y es una gozada como fan, pues me permitía trabajar con autores que admiraba y seguía.

- P.: La dinámica de los tomos es que ilustras el guión de un guionista americano como Mark Buckingham, Mike Carey u Oeming, con el que realizas "Mice Templar".
- R.: Ese fue mi pequeño capricho y tirando un poco de amistades (ja,ja). Era una manera también de llamar la atención sobre la serie recurriendo a autores consagrados e internacionales. Crear los guiones les costaba un poco porque no habían leído toda la serie (yo disponía de una parte traducida, más lo que les contaba) pero gracias a referencias que les daba o pequeños cambios sugeridos por mí, conseguimos adaptar sus guiones al mundo de Los Reyes Elfos.

- P.: En "Historias de Faerie" mezclas autores consagrados junto a jóvenes promesas, autores que trabajan en el extranjero junto a autores de novela gráfica en España ¿Cómo se lleva a cabo la selección? ¿Es complicado encontrar el punto para que cada dibujante se sienta reflejado con la historia y ser fiel a la vez al mundo de "Los Reyes elfos"?
- R.: Básicamente el proceso era que el editor Jorge Ivan Argiz y yo proponíamos autores que nos gustaban. A veces proponíamos el mismo, otras autores que el otro no conocía. Tras la selección Jorge se encargaba de contactar con ellos, incluso aunque fuesen amigos míos yo prefería ceñirme a mi labor como escritor y no interferir en el trabajo de Jorge, así que la parte burocrática y de dar la paliza al autor se la dejaba a él (ja,ja). Yo básicamente me encargaba de pensar una historia que encajara bien con el estilo y el tipo de historias de ese autor. Estoy muy orgulloso porque como dices en esos tomos se dieron cita autores de todo tipo, desde gente cercana al comic-book americano, como al europeo y autores "indies". Quiero pensar que abrió los ojos a muchos lectores de fantasía que nunca se habrían acercado a obras de autores muy ajenos a sus gustos.

- P.: Además de "Historias de Faeire" realizas un par de spin- offs con dibujos de Vicente Cifuentes centradas en las dos protagonistas femeninas de la serie: La emperatriz de hielo y Dreide ¿Continuarás con esta dinámica trabajando otros personajes de la serie?
- R.: Estas dos series nacen gracias al trabajo duro de Cifuentes, que es un gran fan de la serie. Me permitió explorar aspectos de personajes que estaban un poco ensombrecidos por la figura de Ehren. Siempre he defendido que había que trabajar duro en los personajes femeninos en la fantasía, me gustan esos personajes fuertes y autosuficientes, que no dependen de que el tío las salve. Por eso opté por Dreide, una mujer guerrero, y Glirenn, una política/gobernante muy astuta.
Hay una historia más de ese estilo pendiente, que es una basada en el personaje de Jurgen Ulf y que está dibujada por Sergio Córdoba. Lleva varios años haciéndola, poco a poco y cuando su agenda se lo permite, pero está bastante avanzada. Aunque nació para ser el tercer título de esa línea empezada por Glirenn y Dreide, la historia funciona a un nivel bastante independiente y realmente no hay conexiones con la saga excepto el protagonismo de Jurgen. Podría incluso salir bajo su propio título, pero eso ya nos lo plantearemos Sergio y yo cuando acabe de dibujarla y también veamos como está el percal en el mercado español. Más allá de eso no me planteo nuevas incursiones. Hubo algún proyecto e idea suelto dedicado al Caballero Oscuro o un proyecto de Anna Ehrensson dibujado por Kenny Ruiz, pero seguramente el momento idóneo para sacarlo ya ha pasado. Pero bueno, nunca se sabe.

- P.: Uno de los grandes logros de la obra es dar la sensación de ser una parte pequeña de un plan mucho más grande ¿Tienes pensado abrir nuevos arcos argumentales?
- R.: No de entrada. Me gusta como funciona la historia de Ehren Heldentodsson ahora, y abrir un nuevo arco sería crear un volumen como mínimo igual de extenso que este integral. Realmente tendría que ser un éxito este volumen para plantearme un esfuerzo tan grande, y antes habría que recopilar los Historias de Ferie y los dos spin-offs. Además de que mi visión del género de la fantasía ha cambiado mucho desde que empecé la serie. Me siento más inclinado a empezar algo completamente nuevo.

- P.: "Los Reyes Elfos" es una serie que te ha visto crecer como autor. ¿Te imaginas dejar la serie en algún momento?
- R.: Seguramente, y a pesar de que estoy satisfecho con la edición actual y creo que no necesita ningún añadido, no descarto recuperar a algunos de los personajes o situaciones desde una óptica nueva, pero con otra cabecera. Precisamente por su condición de obra de formación me tientan más proyectos en los que no tengo que tener en cuenta una continuidad de tanto tiempo. No quiero ser un "one-hit wonder" (ja, ja).
Pero me encanta la idea de que todas mis obras están interconectadas de alguna manera, así que en cierta manera estoy escribiendo una única y extensa obra.

- P.: El mundo de tolkien es constantemente reinterpretado y la seríe "Canción de hielo y fuego" y su traslación a la pequeña pantalla "Juego de tronos" ha supuesto un interés renovada en el género ¿Qué tiene la fantasía heroica para mantenerse siempre en el punto de mira de los aficionados?
- R.: Creo que es un género genial sobre todo para iniciarse en la adolescencia. Siempre digo que la fantasía es muy buena para transmitir emociones porque lo abstracto se puede convertir en literal, un personaje aislado socialmente puede ser de piedra y uno muy temperamental lanzar fuego por la boca. Como los superhéroes. Es ideal para hablar de emociones de una manera muy potente y extrema y por eso creo que conecta muy bien con la adolescencia, donde la emoción lo es todo. Luego crecemos y pedimos fantasías más elaboradas y sofisticadas y ahí entra la facilidad del género para crear escenarios políticos y sociales hipotéticos, como la ciencia ficción. La buena fantasía no se queda solo en países con nombres chulos, dragones o espadas con poderes rimbombantes, habla de la condición humana.

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