**Sáb**09262020

**Last update******Vie**, 18 **Ago** 2017 12pm**

Back **Está aquí: **Home De interés Música Vader+Hate+Shredhead (Santana 27, 25-03-2015)

Vader+Hate+Shredhead (Santana 27, 25-03-2015)

El death metal no es el género musical más popular. Si a eso le unimos el hecho de que el concierto se celebrara en miércoles, lo desapacible del tiempo y que el precio no era asequible para todos los bolsillos, era difícil que la afluencia de público este pasado miércoles en la sala Santana 27 de Bilbao pudiera ser la deseable. Finalmente, apenas unas 50 personas presenciaron el primer concierto en la Península de la gira Blitz! Europe in Fire 2015, en la que los veteranos polacos Vader presentan su más reciente álbum, "Tibi et Igni", editado en 2014.

Abrieron el concierto, con puntualidad, los israelíes Shredhead, conocidos hasta 2011 como The New Order, a los que perjudicó el hecho de practicar un estilo muy diferente al de las dos bandas principales. Shredhead beben del thrash/groove de Pantera, con toques de bandas más actuales como Red Fang, y de hecho la propia apariencia y estilo vocal de su cantante, que luce un gran parecido físico con el ex-frontman de Pantera Philip Anselmo, les delata. Los israelíes dieron un concierto correcto, con buen sonido para ser el tercer grupo de la noche y con ganas de agradar al respetable, pero se desesperaron ante la escasa respuesta de las apenas 30 personas que en ese momento nos encontrábamos en la sala, más aficionadas al death metal que a propuestas como la suya.

El ambiente comenzó a caldearse con la actuación de los también polacos Hate, veterano conjunto creado ya en 1991, pero que en sus más de veinte años de carrera no ha conseguido alcanzar toda la popularidad que sí han logrado otras bandas similares de su país. Hate presentaban con esta gira su reciente álbum "Crusade: Zero", publicado hace apenas un mes, y para ello gozaron del mismo juego de luces que Vader y de un sonido igualmente potente. El concierto de Hate no estuvo centrado solo en la velocidad endiablada, sino que dieron cancha a partes más propias del black metal, profundas, a medio tiempo y con muchos cambios de ritmo y punteos técnicos. Buen concierto para abrir boca antes del plato fuerte.

Poco antes de las diez de la noche, la música ambiente se apagó y el público se quedó pendiente del escenario, inundado por una potente luz roja. Aún pasaron unos minutos hasta que la banda de Piotr Wiwczarek, único miembro original aún presente e indiscutible líder, salió al escenario. La introducción del último álbum dio paso a "Abandon all Hope", y posteriormente a "Go to Hell", el sencillo de adelanto de su último álbum. "Tibi et Igni" es un disco menos acelerado que otros anteriores de Vader, con más toques de thrash metal y riffs pegadizos, muy trasladables al directo.

Desde los temas iniciales la banda sonó potente y nítida, con el único defecto (habitual en los conciertos de este estilo) de que los bombos y platos de la batería estaban excesivamente altos en comparación con el resto de instrumentos. Tras los dos temas del nuevo disco, siguió "Come and See my Sacrifice", del anterior "Welcome to the Morbid Reich" del 2011. A continuación, en una alternancia entre temas recientes y muy antiguos que definió toda la estructura del concierto, acometieron tres temas consecutivos del "Silent Empire" de 1995, el álbum que les lanzó a la fama: la propia "Silent Empire", que nunca falta en el setlist de los polacos, "Sothis" y "Reborn in Flames".

La siguiente sección volvió a los temas más recientes, abriéndose con la aceleradísima "Decapitated Saints" de su citado álbum de 2011 antes de volver al "Tibi et Igni" con la sencilla pero muy pegadiza "Triumph of Death" y la más potente "Where Angels Weep".

Aún sonaron "Chaos", recuperada de una demo del año 1990, y la sinfónica "Hexenkessel" del último álbum antes de que el concierto encarase su recta final. Si algún defecto se puede achacar a Vader en directo es que sus recitales son de una duración bastante recortada para los estándares normales de un concierto de metal y este no fue una excepción, con tan solo 70 minutos en total. Eso sí, esos minutos son de una velocidad e intensidad difícilmente superables. Está claro, además, que los 49 años de Piotr Wiwczarek le pesan en la voz, muy justa en los compases finales a pesar de que a lo largo del concierto se ahorra alguno de los gritos de las versiones en estudio de los temas.

La última parte fue una sucesión de clásicos que no faltan casi nunca en un directo de Vader. "Carnal", "Dark Age" y la colosal "Wings" (sorprendentemente, la única concesión a su muy exitoso "Litany" de 2000) precedieron a la salida del escenario de la banda, que volvería para ejecutar "Hellelujah!!! (God is dead)" como único bis.

Buen concierto en definitiva, aunque corto como suele ser habitual en los últimos tiempos para la banda polaca. Tal vez "Tibi et Igni" no sea su mejor álbum, ni su actual formación sea tan potente como alguna de las anteriores, pero la potencia y la velocidad endiablada siguen estando aseguradas con ellos.

Licencia de uso

**Consola de depuración de Joomla!**

**Sesión**

**Información del perfil**

**Uso de la memoria**

**Consultas de la base de datos**

**Errores analizados en los archivos del idioma**

**Archivos del idioma cargados**

**Cadenas sin traducir**