Un premio a la fe (por Javier Pacios)

Hace solo tres semanas, cuando el Bilbao Basket cayó en su último partido liguero en casa ante el Iberostar Tenerife con tres únicas jornadas para el final de la primera vuelta, el objetivo de estar en la Copa del Rey que se disputará en La Coruña el mes de febrero se había convertido, repentinamente, en una quimera.

Sin embargo, a pesar de todas las dificultades económicas y de las lesiones que han mantenido a algunos jugadores fuera de la cancha o han mermado sus facultades, los hombres de negro nunca han perdido del todo la fe en sus posibilidades y han cerrado la primera vuelta de la Liga Endesa con tres victorias consecutivas, la última de ellas en su casa ante el Obradoiro (88-83), que han certificado su clasificación para la cita copera, acabando la primera mitad de la competición en un meritorio sexto puesto.

A su victoria se le unieron las derrotas de Unicaja en Madrid y de Andorra en Vitoria, cumpliéndose todas las premisas que los de Sito Alonso necesitaban para hacer realidad, si no uno de los objetivos, sí una de las grandes ilusiones para cualquier afición a lo largo de la temporada.

Sin embargo, a punto estuvo de hundirse el castillo de naipes en el último cuarto, después de que el Bilbao Basket volviera a desaprovechar una amplia ventaja, que llegó a ser de 23 puntos mediado el tercer cuarto, al final del partido y viera como el equipo gallego llegaba a acercarse a tan solo cinco puntos a pocos minutos de que se agotara el tiempo.

Los primeros momentos del encuentro reflejaron claramente lo que se iba a ver en él: en los cuatro primeros minutos el Bilbao Basket sumaba ya cuatro triples en su haber por tres del Obradoiro. Los de Sito Alonso acabarían igualando su marca histórica de lanzamientos triples anotados, con un total de 17 tras 37 intentos, por tan solo 22 intentos de canasta de dos puntos.

Tras un primer cuarto de tanteo y mucha anotación (27-23), en el segundo los dos equipos sufrieron un atasco ofensivo (30-25, minuto 15), que rompieron los locales con cuatro triples casi consecutivos para irse cómodamente en el marcador (42-29, minuto 17). Tan solo el base McGrath, el más destacado de su equipo con 20 puntos, 5 asistencias y una valoración final de 29, y el acierto en los tiros libres mantenían vivo al equipo que será local en la Copa del Rey mientras los hombres de negro seguían machacando despiadadamente su aro desde más allá de la línea de tres, llegándose al descanso con una diferencia de 18 puntos (53-35).

La tónica fue las misma a la vuelta de vestuarios, con un nuevo triple de un excepcional Mumbrú (24 puntos y 30 de valoración finales, a pesar de jugar con molestias de espalda) poniendo por primera vez al Bilbao Basket más de 20 puntos por delante (56-35, minuto 22). Poco más tarde, otra canasta de tres de un Hannah que acabaría anotando seis en total ponía la máxima ventaja en el luminoso (66-43, minuto 26).

En ese momento cambió el partido y el Bilbao Arena volvió a ver flotar el fantasma de una inesperada remontada visitante. El equipo local solo sumó tres puntos más antes del último descanso largo mientras que Waczynski y Bendzius comenzaban a anotar con fluidez cerrando el período con un parcial de 3-13 (69-56).

El descanso no aclaró las ideas locales, que solo conseguían anotar desde la línea de tres y con cuentagotas. Tras un peligroso 72-65 con cinco minutos por jugarse, dos nuevos triples de Bertans y de Mumbrú parecían devolver la tranquilidad (78-65, minuto 36), pero el Obradoiro logró devolver tanto ese golpe como el posterior que le endosó el último triple de Hannah y llegar al final con opciones (81-75, minuto 39). En el minuto final, ni a Mumbrú ni a un gran Raül López les tembló el pulso en el intercambio de tiros libres y, aunque sufriendo más de lo debido, los más de 9.000 aficionados que se dieron cita en Miribilla pudieron celebrar el pase a la Copa (88-83).

El Barcelona será un durísimo rival, tal vez el más complicado de todos los posibles, en cuartos de final del torneo del K.O., pero en todo caso la mera presencia es un premio para un equipo con limitaciones y problemas muy variados, pero que, incluso cuando falla todo lo demás, siempre lleva la fe por bandera.

88.- Dominion Bilbao Basket (27+26+16+19): Hannah (18), Bertans (9), Mumbrú (24), Alex Suárez y Hervelle (5) -cinco inicial-; Raúl López (3), Ruoff (8), Borg (12), Bogris (4) y Mendia (5).

83.- Río Natura Monbus (23+12+21+27): McGrath (20), Bendzius (13), Waczynski (19), Triguero (2) y Caloiaro (7) -cinco inicial-; Haws (3), Brown (3), Pustovyi (7), Yusta (7), Cárdenas y Pozas (2).

Árbitros: Arteaga, García Ortiz y Zamorano. Eliminado por faltas: Pustovyi (m.40).

Incidencias: Partido correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga Endesa, disputado en el Bilbao Arena ante 9.432 espectadores según los datos oficiales.

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