Situaciones en las que nos conviene reflexionar antes de pedir préstamos personales

Aunque los préstamos personales pueden ser una solución muy práctica ante determinados apuros económicos no siempre son lo que buscamos. Antes de decantarnos por esta opción conviene analizar detenidamente el tipo de acuerdo que nos proponen, leer la letra pequeña y determinar si es la mejor opción en nuestro caso.

En las siguientes líneas vamos a analizar algunos de los supuestos en los que deberías de pensártelo dos veces antes de pedir un préstamo rápido.

¿Cuándo deberías pensártelo mejor antes de pedir dinero rápido? 

¿Vives en España?

Si eres residente en España, y puedes demostrarlo, pedir uno de estos créditos será fácil. Sin embargo, si no tienes un domicilio permanente es muy raro que te lo vayan a dar.

Uno de los documentos que nos pedirán durante el trámite es el DNI, y a través del mismo comprobarán si nuestra dirección es española.

En el caso de que estemos viviendo en el extranjero, y nos haga falta financiación, lo más recomendable es buscar una empresa de créditos rápido allí. No obstante, algunas entidades españolas se hacen cargo de este problema, pudiéndonos dar algunos alternativas que nos satisfarán.

¿Tienes ingresos constantes y justificables? 

Recordemos que las empresas de créditos rápidos no son una ONG. Por ejemplo, si queremos ganar dinero rápido y Freezl, ellos te darán lo que necesitas, pero te cobrarán unas comisiones. Por esta razón se deben de asegurar de que vas a poder hacer frente a la deuda en cuestión, y esto tan sólo será posible exigiéndote un documento en el que se indique lo que estás cobrando mes a mes.

Aunque lo interesante sería tener una nómina con una cierta antigüedad, también puede pedir financiación un autónomo, un pensionista, una persona que tenga arrendada una casa, así como otras situaciones.

Te hace falta tener una cantidad de dinero regular que entre mes a mes, legal y que sea lo bastante elevada como para satisfacer las cuotas y que te quede una parte para mantenerte.

¿Estas en una base de datos de morosos?

Si no has satisfecho alguna deuda, las empresas tienen la facultad de meterte en una base de datos de morosos, tipo RAI o ASNEF. Estas BDs las utilizan las entidades para analizar el perfil crediticio del solicitante. No suele importar que tengamos una deuda pequeña (por ejemplo, de 10-20€ que hayamos contraído con la compañía de teléfonos), pero la cosa será más grave si tenemos deudas que superen el valor de los 1000-2000€.

Si estás en una base de datos de morosos es posible que quieras satisfacer la deuda antes de pedir más dinero, más que nada para no tener problemas de solicitud.

Estés o no en alguna de estas situaciones, también debe de perseverar tu sentido común: debes elegir un préstamo que puedas asumir, en un plazo de tiempo adecuado para ti y con unas cuotas adaptadas a tus necesidades.