Si miramos el mercado de coches de segunda mano en Bilbao, y hacemos lo mismo en otras ciudades de todo el país, nos vamos a dar cuenta de que hay una cantidad enorme de coches a la venta. También notaremos que los precios son elevados, ya que desde la crisis que supuso el COVID se han disparado y no se han moderado.
Los precios de los coches nuevos se han disparado
Es cierto que el coste de un vehículo usado es ahora superior al que tenía hace cuatro años, pero también es verdad que los precios de los coches nuevos se han disparado. Tanto es así, que han llevado a millones de conductores al mercado de ocasión.
Parece que la culpa es de la tecnología, ya que las leyes europeas están obligando a que los coches lleven cada vez más ayudas a la conducción y eso lo terminamos pagando en los concesionarios. Ya es complicado encontrar vehículos nuevos por menos de 20 000 euros, cuando hace unos años se podían comprar utilitarios por poco más de 10 000.
La inmensa mayoría de vehículos nuevos son SUV
La moda de los SUV es otra de las razones para acudir al mercado de segunda mano. En el caso de que queramos un coche familiar, un utilitario o un monovolumen, nos damos cuenta de que es prácticamente imposible comprarlos nuevos.
Casi todos los modelos, incluso algunos que llevaban décadas en el mercado, se han pasado a las carrocerías SUV. Son más caras, tienen menos espacio y cuestan más, de manera que muchos clientes que no quieren este tipo de automóvil terminan en este mercado.
Disponibilidad inmediata
Aunque los problemas de entrega que tuvieron los coches nuevos, con esperas de hasta un año, se han solucionado, lo cierto es que no pueden competir en este aspecto con los usados. Tanto si lo compramos en un concesionario como si lo hacemos a un particular, en dos o tres días ya estamos conduciendo el vehículo.
A veces esto es lo más importante, pues si no tenemos coche no podemos esperar un mes hasta que nos traigan la unidad que nos interesa.
Depreciación muy baja
En varias marcas y modelos la depreciación es muy baja. Eso quiere decir que si dentro de tres o cuatro años vendemos el automóvil de segunda mano que hemos comprado hoy, su precio será muy similar al de compra.
De esa manera, es posible decir que vamos a conducir casi gratis siempre que adquiramos marcas como Volkswagen, Audi, BMW, etc., aunque esto es algo que ya pasa incluso con las más generalistas.
Se puede acceder a vehículos de alta calidad
Otra de las razones para acudir al mercado de coches usados es el poder comprar vehículos de una enorme calidad a precios ajustados. De hecho, son muchos los conductores que prefieren adquirir un Volvo o un Mercedes usado antes que un Renault o un Peugeot nuevo.
Por un precio bajo, si se compara con lo que costaban en el concesionario, se pueden llevar coches con una enorme calidad de rodadura, interiores muy bien construidos y motores casi eternos si se cuidan de la forma adecuada.
