Band Of Rascals: Bribones descalzos

Malcom Owen-Flood a la Gibson, el batería Marcus Manhas, el cantante Sam Trainor a la Telecaster,
más el bajista Sean ‘The Noche’ Marcy (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Domingo 13 de enero de 2019, Bilbao, Auditorio del Museo Marítimo, 13 h, 10 € (los menores de 12 años gratis).

 

El cuarteto canadiense de sonido noventero convenció a la roquería madrugadora local, una setentena que atendió interesada a una matinal patrocinada por la Fundación WOP

 

Mereció la pena madrugar para ver el domingo al mediodía en el Auditorio del Museo Marítimo a los descalzos, joveznos, pulcros, alegres y rotundos roqueros canadienses Band Of Rascals, que oficiaron en una sesión satisfactoria y benéfica patrocinada por la Fundación WOP (The Walk On Project), la cual pretende «financiar proyectos de investigación en busca de terapias para enfermedades neurodegenerativas». Es la misma entidad que organiza la Estropatada, quizá ya lo saben.

Con sonidazo y alto volumen (excesivo para niños como los mellizos rubísimos de cuatro años Mara y Edur, que salieron a la calle al poco de que arrancara este concierto que ofrecía entrada libre a los menores de 12 años), con ambición comercial y amplitud de miras propias del rock de estadio o de macrofestivales del calibre del BBK Live (esos sostenidos vocales con sustancia aparentemente más madura que la edad que representan los norteamericanos, por ejemplo en ‘Half Moon’), Band Of Rascals, o sea Pandilla de Bribones, saltaron y giraron sobre sí mismos en escena y no dejaron de evolucionar descalzos sobre el tablado del Museo Marítimo durante su intervención de 17 canciones en 70 minutos de herencia noventera, entre lo alternativo y el grunge, pero sin pecar de cagalástimas, algo tan habitual en el rock de esa década (la dicción a lo Soundgarden y demás fue evidente en ‘Acres’ y más veces).

Fíjense en los pies descalzos del bajista Sean ‘The Noche’ Marcy (foto: Carlos García Azpiazu).

A pesar de la homogenización sónica que propiciaba el vocalista Sam Trainor (el tipo cantaba poniendo los ojos en blanco, igual que el de Wovenhand), el sustrato instrumental del cuarteto canadiense resulta bastante variado y osciló desde el rock de estadio (vía Black Keys ‘Bouncy’ y ‘Held In Thought’, a lo Stone Temple Pilots ‘Reaction’, también en la únicamente correcta versión del ‘Fat Bottomed Girls’ de Queen) hasta el rock de bareto (un par de momentos hosteleros con huracanes SRV disimulados al modo de Gary Johnstone: ‘Altitude’ y ‘Chance Cards’, quizá lo mejor de la matinal), o desde el club de rock moderno (el instrumental post rock a lo God Is An Astronaut? ‘Yellow Brick’ –por cierto, quizá algún título baile pues variaron el setlist una pizca-) hasta el honky tonk de la carretera contemporánea algo Band Of Horses (‘Fell Into The Love Of You’, abriendo el bis a dúo).

Pero lo dicho, fueron modernos y ambiciosos aunque agitaron varios trampantojos de rock sureño que se habrían percibido más con los punteos más realzados (‘Sugar’) y apretaron en el riff en plan The Cult o Tarque en solitario (‘Holler’). Nada más acabar su sesión matinal sentenció el fotógrafo Azpiazu: «¡Muy buenos! Estos se presentan al Villa de Bilbao y ganan el concurso».

El bajista Sean ‘The Noche’ Marcy también lo pasó bien de día (foto: Carlos García Azpiazu).

Los cuatro truhanes canadienses vinieron a Bilbao presentando su segundo disco, ‘Tempest’. España ha sido el primer país de su Eurotour, que hasta el 9 de febrero seguirá por Italia, Eslovaquia, Alemania, Suecia, Noruega, Dinamarca, Holanda, Suiza y Austria.

ÓSCAR CUBILLO

Ir a la fuente
Author: bilbaoenvivo

Powered by WPeMatico