“ El cómic me parece el arte más apasionante que existe en el mundo”. Entrevista a Laura Pérez Vernetti

Laura Pérez Vernetti es una de nuestras autoras más inquietas. Creadora tenaz, Laura ha asistido a los grandes movimientos del mundo del cómic de las últimas décadas manteniéndose fiel a si misma, con la independencia de sus planteamientos como bandera.

A lo largo de los últimos años Laura ha encontrado en el maridaje de cómic y poesía una nueva motivación para seguir investigando el medio y permitiendo que los lectores podamos continuar sorprendiéndonos con sus propuestas. Con la autora repasamos su trayectoria.

Pregunta: ¿Cuáles son las lecturas que hacen que desees dedicarte al cómic?.

R.:  Mi familia nos compraba a los hermanos tanto tebeos españoles como italianos y franceses, por lo que me apasionaron sus dibujos y su lectura desde niña.

Los tebeos de Bruguera, la bande dessinée francesa con Hergé, Pilote, el fumetto italiano con Il corriere dei Piccoli y más tarde las revistas de vanguardia fumettistica de Linus, Alter Linus y Alter Alter.

P.: Comienzas a publicar en El Víbora a comienzos de los 80. ¿Cómo recuerdas esa época?.

En los años 80 yo estudiaba pintura en la facultad de Bellas Artes, porque en la universidad no me daban la opción de estudiar Cómic, pero yo entonces ya dibujaba tebeos e hicimos algunos alumnos y el profesor Toni Remesar, una exposición de nuestras páginas inéditas en dicha universidad.

En los 80 hubo una gran eclosión y entusiasmo por el arte del cómic y, por ejemplo, para la movida madrileña, era el arte preferido.

Y yo viví esa pasión por este arte que todavía hoy en día, en pleno siglo XXI sigo viviendo con la misma locura.

P.: Esos años El Víbora mostraba el pulso de la calle, con unas propuestas gráficas que mostraban diferentes maneras de entender la vida y la historieta.

¿Cómo era el grupo?.

En El Víbora de los años 80, que fue su mejor época, los autores que nos reuníamos en la revista quisimos abrir una nueva brecha en el cómic español: un underground totalmente nuestro y español que contase la vida en las calles sórdidas de Barcelona y de otras ciudades, el submundo marginal. También incluíamos acercamientos a la Literatura, como mi serie de tres historietas sobre el libro Vidas Imaginarias de Marcel Schwob, adaptadas por el guionista Onliyú. También colaboraciones de autores extranjeros italianos de la revista Frigidaire, muy punk y cercana al espíritu de El Víbora y autores franceses de revistas como L´Écho des Savanes.

Una estética nueva y un espíritu muy punk, muy urbanos, pero básicamente lo importante de esa década en El Víbora, era que dirigían y seleccionaban las páginas los autores con una visión innovadora del tebeo español: El lenguaje callejero, las nuevas estéticas de los años 80 en Europa, el punk, etc.

 P.: Para El Víbora realizas junto a Lo Duca tu primer álbum, El toro blanco. ¿Cómo nace la colaboración entre ambos?.

Joseph Marie Lo Duca era en esa época un intelectual y erotómano famoso ya desde hacía años en Francia por haber fundado la prestigiosa revista Les Cahiers du Cinema. Era amigo y colaborador de grandes autores como Cocteau, Fellini, Georges Bataille, etc.

Lo Duca escribió a la revista para contactar con el autor que firmaba con el seudónimo Maracaibo, porque lo admiraba y consideraba que era el mejor autor de erotismo de la revista.

Y ese autor que firmaba con el nombre Maracaibo resultó que era yo, y era una mujer autora en lugar de un hombre.

 

P.: En El toro blanco ya vemos tu interés por el erotismo que abordarás desde muy distintas ópticas a lo largo de tu trayectoria.

El erotismo, el deseo, el entrelazarse de los cuerpos, siempre me ha interesado a lo largo de mi carrera y lo considero un tema difícil y profundo.

Para el guionista y crítico Felipe Hernández Cava, y para el estudioso y crítico Yexus, soy la mejor autora de cómic erótico en España.

Todo un honor para mí que dos personas tan cultas y rigurosas califiquen así mis cómics.

Pero también he tratado otros temas: la serie negra, el compromiso político, el cómic experimental, la adaptación de la Literatura y la Poesía al Cómic, etc.

P.: El libro nos acerca a la mitología griega, un tema por el que pareces sentir debilidad.

El toro blanco significó una innovación en El Víbora porque traté un nuevo tema en la revista que era el de la mitologia cretense y griega.

Mi pasión por la mitología griega viene de mi infancia, cuando en el colegio, a mis 8 años, la maestra nos leía en clase las apasionantes historias de los mitos griegos.

Creo que este álbum, que tuvo un gran éxito de lectores y ventas y, de alguna manera me consagró, fue un álbum muy inspirado en el dibujo, debido al guión impecable y de una sensibilidad muy mediterránea de Lo Duca y su gran entusiasmo cada vez que recibía alguna de mis páginas dibujadas.

P.: Siempre he pensado que tu dibujo se emparenta con la cerámica griega clásica.

Para dibujar El toro blanco me empapé de cerámica griega, arquitectura, esculturas, etc., y cultura cretense y griegas, gracias a que la profesora de Filología Griega Maite Clavo, amiga de Onliyú, me permitió entrar en la biblioteca de la Universidad de Cultura Griega y Clásica de la Universidad Central de Barcelona y fotocopiar y documentarme a fondo.

P.: Estamos hablando de una época en la que las revistas se nutrían de historias cortas que posteriormente se reunían en álbums. ¿Te sentías cómoda en este formato?

Ten en cuenta que de hecho el álbum de El toro blanco, con Lo Duca como guionista, yo se lo mostré a El Víbora una vez acabado.

Supongo que si el autor debe hacer cada mes un determinado número de páginas, para ir entregando al mismo tiempo que se van publicando, el dibujante se puede sentir más presionado por las fechas de entrega.

 

P.: Tu siguiente recopilatorio será La Trampa, en este caso con guiones propios.

La Trampa surgió de un cuadernillo de un autor anónimo de erotismo que encontré en el mercadillo de Los Encantes de Barcelona y en el dibujo se basa en la estética japonesa de las estampas eróticas de finales del siglo XIX.

P.: En paralelo a tu trabajo en El Víbora colaboras con un guionista que será fundamental en tu trabajo en el medio: Felipe Hernández Cava. ¿Cómo comienza la colaboración?.

Felipe Hernández Cava ha sido, desde siempre, un gran apoyo para mi como autora, mostrando su entusiasmo y apoyo a las investigaciones, temas y nuevas incursiones en la historieta que yo iba planteando a lo largo de toda mi carrera.

No sé qué habría sido de mí, como autora, sin su fiel e inquebrantable apoyo y entusiasmo.

Es el guionista con el que he colaborado en más ocasiones y en múltiples temas y proyectos como: El cómic experimental, la serie negra, el cómic político, la recreación de una época, la guerra civil española, el erotismo, etc.

P.: Revistas como Medios Revueltos, que nacen en la línea de Madriz, buscan ampliar en los años 80 los límites de la historieta.

La revista Medios Revueltos, como bien indica su nombre, se proponía la ruptura entre las diferentes artes, el cómic experimental que no tenía posibilidades de publicarse en España, y la enorme libertad que teníamos los autores a la hora de proponer nuevas estéticas y enfoques en la historieta española.

P.: Más allá de Medios Revueltos, con el tiempo se consolidó un grupo de dibujantes con Raul, Federico del Barrio o tu misma que apoyaba las distintas propuestas de Hernández Cava.

Felipe Hernández Cava siempre fue un impulsor de nuevos proyectos tebeísticos y, además, un excelente guionista, pero a los autores nos dejaba una total libertad para presentar cualquier investigación o innovación que los dibujantes proponíamos. Siempre ha sido extremadamente atento y solícito con sus dibujantes y con un inquebrantable respeto por su libertad creativa.

P.: Hernández Cava encontró un aliado esencial en Antonio Altarriba, que ejerció desde 1985 de director artístico en la editorial Ikusager. Allí Hernández Cava escribiría algunos de sus títulos más celebrados. ¿Cómo era el trabajo con la editorial?

Felipe Hernández Cava había publicado varios álbumes en Ikusager cuando me propuso a mi y al editor Santolaya llevar al tebeo la vida desgarradora del cantaor Macandé. Un álbum en el que probé un nuevo tipo de grafismo y dibujo más acorde con la vida de Macandé, con dramatismo, y con una línea de dibujo con grafito para representar la confusión y desgarro de este cantaor, internado frecuentemente en un psiquiátrico en los años 40´en España, cuando los psiquiátricos en nuestro país eran en realidad una especie de cárcel.

P.: En la editorial se crearon diversos trabajos genéricos como los derechos humanos, los derechos del niño o los derechos de la mujer en el que autores internacionales como Will Eisner o Alberto Breccia integraban sus historias cortas con las de los y las autores más experimentales del país.

El cómic experimental siempre ha sido una vía de investigación difícil de publicar para los autores españoles y Hernández Cava consiguió, tanto en Ikusager Ediciones como en Edicions de Ponent, que varios autores españoles pudiéramos publicar nuestras investigaciones codeados con grandes firmas como Breccia o Eisner. Todo mérito de la valentía y empeño de Hernández Cava porque las investigaciones con el lenguaje del cómic y la experimentación son muy difíciles de publicar, tanto en España, como en otros países. El álbum 11 M, once miradas, por ejemplo, donde nos reunimos diferentes autores bajo la dirección de Hernández Cava como Federico del Barrio, Keko, etc. obtuvo en Italia el prestigioso premio Yellow Kid por el valor de incorporar nuevas vías narrativas al cómic internacional.

P.: La caída de las revistas y de muchas editoriales hará que figuras como el propio Altarriba abandonasen las historieta para centrarse en otros campos como la literatura. ¿Cómo viviste la época?

Loa años 90 fueron muy duros para los historietistas españoles porque, no solo cerraron las revistas de cómics sino que varias editoriales desaparecieron o redujeron a un mínimo sus álbumes y echaron a varios autores de su editorial.

Muchos autores, frente a este profunda crisis y la imposibilidad de publicar sus páginas, abandonaron su dedicación a la historieta. Para mí fue una década dolorosa pero me dediqué a investigar, a seguir dibujando tebeos, como Las mil y una noches o Las habitaciones desmanteladas, que más tarde llegué a publicar en Edicions De Ponent.

Me concentré a investigar durante años en soledad.

Pero también en esta década Hernández Cava propuso la revista Medios Revueltos y algún proyecto tebeístico esporádico iba sacándonos de nuestra melancolía.

P.: Una particularidad de tu forma de asumir el trabajo artístico es que varías el estilo gráfico de cada historia que desarrollas en función de lo que estés contando. En Las habitaciones desmanteladas, editado por De Ponent, vemos cómo tu obra se diversifica en función de lo que cuenta y de con quién lo cuentas.

Es básicamente una cuestión ética, de honradez personal con el arte de la Historieta que siempre me ha apasionado.

Considero que una historieta de serie negra tiene su idiosincrasia, su lenguaje literario particular, al que hay que darle un lenguaje gráfico y de estilo de dibujo propio y diferente al que utilizamos para otros géneros como el cómic erótico, el político, el experimental, etc.

También en mis libros de Poesía Gráfica a cada poeta tratado: Fernando Pessoa, Rilke, Majakovski, Ferran Fernández, Jesús Aguado, José Luis Piquero o Luis Alberto de Cuenca les he dedicado un estilo de dibujo y grafismo acorde a su personalidad poética.

Esta versatilidad estilística es difícil y supone un esfuerzo considerable para el dibujante.

P.: Camarasa será una figura esencial en el cómic de los años 90 y que anticipa la eclosión de la novela gráfica con propuestas exquisitas que priorizaban la calidad artística antes que la comercialidad de la obra.

Para mi ha sido muy dolorosa la muerte del editor Paco Camarasa acaecida el pasado año, porque siempre fue conmigo una persona cariñosa y muy respetuosa de mis historietas .

Apostó siempre por defender un cómic de autores españoles, cuando muchos editores en España consideraban que no era una opción rentable y publicaban básicamente a extranjeros, y Camarasa publicó muchos títulos de gran calidad, incluso proyectos económicamente suicidas.

P.: ¿Cómo vives la situación por la que atraviesa la editorial tras el fallecimiento del editor?

Dado que los herederos de Camarasa no quieren saber nada de la editorial Edicions De Ponent y renuncian a esta herencia, los autores estamos en una situación trágica porque nuestros libros se van vendiendo sin que nosotros cobremos o podamos recuperar algunos ejemplares de nuestros libros.

P.: Precisamente con De Ponent logras que Altarriba regrese al cómic para guionizar Amores locos en la que mostráis vuestra pasión común por el erotismo.

Cuando yo contacté con Antonio Altarriba él estaba bastante deprimido en cuanto a su reconocimiento como guionista porque en los ambientes de cómic le consideraban básicamente un crítico y estudioso de este lenguaje. Él me envió su libro Cuerpos entretejidos editado por La Sonrisa Vertical, la colección de literatura erótica, y yo le contesté muy animada tras leerlo diciéndole que se veía claramente que era un escritor que “visualizaba” personajes, escenas, etc. y que podía ser un buen guión de cómic erótico.

Altarriba se animó mucho con mi propuesta y realizamos dos álbumes para De Ponent: Amores locos y El brillo del gato negro, ambos de cómic erótico.

Más tarde se ha demostrado lo que predije varios años antes, o sea que, Altarriba es un excelente guionista de cómic, ganador del Premio nacional de cómic, junto a Kim, con El arte de volar editado por Edicions de Ponent.

P.: Como comentabas, en El brillo del gato negro continuáis con la línea abierta en el libro anterior desarrollando relatos en las que la pasión es protagonista en diversos momentos de la historia.

Sí, son dos historias rigurosamente documentadas en la China imperial y en el Renacimiento italiano. Mis álbumes eróticos con Altarriba demuestran que es posible realizar un cómic erótico con personajes inteligentes, con una trama estudiada, y un rigor en la documentación, sin dejar de lado la fuerza del erotismo.

 

P.: El planteamiento inicial era hacer una trilogía en la que el deseo fuese el hilo conductor aunque finalmente solo se publicaron dos libros. ¿Habéis pensado retomar la obra en algún momento?

Sí, hace poco, por teléfono, estuvimos comentando Antonio Altarriba y yo la posibilidad de hacer un tercer álbum erótico para la editorial Luces de Galibo que me comentó unos meses antes que le interesaría publicar algún libro mío de cómic erótico.

P.: A pesar de cambiar el mercado editorial has sido siempre fiel a tus colaboradores, principalmente Lo Ducca, Hernández Cava y Altarriba.

He tenido la suerte de colaborar con estos tres talentosos guionistas, Hernández Cava y Altarriba como Premios Nacionales de Cómic, y Lo Duca, escritor y guionista famoso en Francia por haber fundado la prestigiosa revista de cine CAHIERS DU CINÉMA. y por haber publicado una ENCICLOPEDIA DEL EROTISMO

Tres guionistas que, a parte de su talento, son excelentes personas y es un gustazo colaborar con ellos.

Felipe Hernández Cava es el guionista con el que he colaborado en más ocasiones y en diferentes géneros, Altarriba como guionista de dos álbumes míos de cómic erótico y J.M. Lo Duca me descubrió muy jovencita, cuando llevaba pocos años publicando en EL VIBORA, y me apoyó y animó a dibujar El toro blanco y, más tarde, Las mil y una noches.

P.: ¿Cómo nace la obra Las mil y una noches ?

Lo Duca había escrito varios cuentos de Las mil y una noches adaptados al lenguaje de la Bande Dessinée y me envió algunos en francés. Mi correspondencia con Lo Duca consistía en que él todo me lo escribía y enviaba en francés y yo le contestaba en italiano.

Traduje algunos de los cuentos de Lo Duca de Las mil y una noches al castellano y me dediqué varios años a dibujarlos, dado que, coincidió con mi época de atravesar el desierto en la crisis española del cómic de los años 90. Pero en 2002 conseguí reunirlos todos en un álbum editado por Edicions de Ponent. Debo decir que este álbum ganó el premio al libro más hermoso editado en la Comunidad Valenciana en 2002 y que el autor Max, que escribió un excelente prólogo en este libro, me editó parte del álbum en su editorial Medio Muerto unos años antes que Camarasa.

 

P.: Con Hernández Cava realizas Sarà Servito, recreando la Venecia del siglo XVIII.

Me llevó varios años dibujarlo debido a que me tenía que documentar a fondo sobre la época del siglo XVIII en Italia. Decidimos hacerlo en color y con acuarela, porque es una técnica más pictórica y acorde al Rococó. Me llevó bastante tiempo pintar las páginas en acuarela, porque es una técnica lenta que requiere que los colores estén secos para continuar.

P.: Has sido testigo de la evolución de la historieta en los últimos 40 años. ¿Cómo ha variado la situación de las autoras a lo largo de este tiempo?

En la actualidad hay muchas más autoras de novela gráfica que en décadas anteriores y con estilos muy variados.

Gran parte de ellas estamos reunidas de la Asociacion de autoras que promueve exposiciones, debates, premios, estudios universitarios, etc. de mujeres autoras.

Pero también nos encontramos en esta época con un considerable aumento de mujeres lectoras sobre todo en el Manga y en la Novela Gráfica.

P.: Con la llegada del nuevo siglo tu trabajo cobra un nuevo impulso al comenzar a investigar la relación del cómic y la poesía. ¿Cómo comienzas este camino?

Hacía años que quería dibujar en clave de cómic al poeta y escritor portugués Fernando Pessoa, porque es un autor que, como yo, utiliza varios registros literarios en boca de sus diferentes heterónimos: Bernardo Soares, Álvar0 Campos, Ricardo Reis, Alberto Caeiro, etc.

El primer libro que dibujé de poesía gráfica fue pues “Pessoa & Cia” con el nuevo editor Ferrán Fernández de Luces de Gálibo que, con mi libro, comenzó una nueva colección de novela gráfica y poesía gráfica, dado que, anteriormente era una editorial especializada en Poesía y ensayos sobre cine.

Quise, en este libro, defender la posibilidad de que un autor de cómic pueda tener una obra versátil, con diferentes heterónimas o estilos gráficos como en la obra de Pessoa, y el editor Ferrán Fernández se entusiasmó con el libro y me lo publicó en 2011. Pero yo había estado unos tres años dibujando este tebeo porque era mi primera experiencia de adaptar poemas a la secuencia del cómic y porque utilicé para el color la técnica de la acuarela, que es una técnica lenta, porque debes esperar a que esté seco un color para aplicar el siguiente en una zona próxima.

Además yo pensé que, acercar la Poesía al Cómic, era una aventura suicida y que iba a ser imposible encontrar a un editor en el mundo del cómic en España.  Sin embargo, se editó el libro en España en Luces de Galibo y un año más tarde en 2012 en Portugal en la editorial ASA-LEYA.

Hasta el momento, llevo unos 10 años estudiando la relación entre Poesía y Cómic, con los poetas Fernando Pessoa, Maiakovski, Rainer Maria Rilke, pero, en un cierto momento, creí que era necesario también abordar a poetas contemporáneos, actuales y españoles que están luchando hoy en día por su poesía como: Jesús Aguado, José Ángel Cilleruelo, Menchu Gutiérrez, Isabel Bono, José Luis Piquero, Luis Alberto De Cuenca, Julia Otxoa, Ferran Fernández y Miriam Reyes.

Son poetas contemporáneos de estilos muy diferentes entre sí y de diferentes generaciones.

 

P.: Volviendo  los clásicos,tras el libro de Pessoa continúas con Maiakovski con un formato y estructura similar. En primer lugar explicas la biografía del protagonista y posteriormente muestras algunos de sus poemas adaptados.

Me interesó desde un principio conservar para los tres primeros poetas Pessoa, Maiakovski Y Rilke la estructura de una primera parte dedicada a la biografía y una segunda parte dedicada a su poesía, porque creo que es importante conocer la vida de un poeta para llegar a comprender cómo consiguió dedicarse a escribir Poesía, un arte tan difícil para ser aceptado, remunerado, editado, etc.

Dibujar poemas en la secuencia del cómic es difícil porque gran parte de los poemas de los poetas no son visuales, o son conceptuales, herméticos, etc.

El autor de cómic, además, no debe ceñirse a una mera traducción de la poesía al cómic sino que tiene que buscar metáforas visuales poéticas, elipsis poéticas, inspiración en el tipo de trazo del dibujo, lograr imágenes evocadoras, etc., convirtiéndose también él en un poeta.

 

P.: La edición de las obras nos hace pensar en una colección. ¿Tienes pensado en mente nuevos poetas?

He dibujado hasta el momento a 12 poetas ,pero este año me he tomado un lapsus para dibujar el libro “Vidas Imaginarias” de Marcel Schwob, que constará de dos volúmenes y acabaré el primero a mediados del próximo año 2018.

Este proyecto viene de tres historietas que publiqué en El Víbora, en los años 80, con guión de Onliyú de los cuentos “Selvaggia Y Los Pájaros” sobre la vida del pintor Paolo Uccello, “Clodia, Matrona Impúdica“, y la vida del actor “Gabriel Spencer”, todos cuentos del libro “Vidas Imaginarias” de Marcel Schwob.

La historieta sobre la vida del actor Gabriel Spencer publicada en El Víbora tuvo el lujo de tener como coguionistas a el mismo Onliyú, al director de teatro Mario Gas y al escritor Quim Monzó.

Creo que Schwob es un gran escritor originalísimo al que no se le ha dado la importancia relevante que se merece.

A pesar de todo, lo han reivindicado fervientemente escritores de talla como los hermanos Goncourt, Paul Valéry, Borges, Bolaño, Y Enrique Vila Matas.

 

P.: El editor de Luces de Galibo Ferran Fernández es, además, poeta y con él realizas Poémic, 52 tiras poéticas, en el que realizas daily strips que se convierten en pequeños haikus.

Asistí en Barcelona a una lectura de los poemas de Ferrán Fernández y el diseñador Andrés Salvarezza, en esa ocasión, observó que los poemas parecía que siguieran una estructura de cómic strip. Aquella misma noche de la lectura me puse a dibujar algunas tiras con poemas de Ferrán Fernández y surgieron las primeras cómic strips de lo que fue más tarde el libro POÉMIC.

En total fueron 50 tiras con poemas de temas como el odio, el sexo, la política, el desamor, etc.

P.: En 8 poemas el reto será adaptar poemas de 8 poetas vivos diferentes. ¿Cómo nace el libro?

El libro nace de una colaboración entre los poetas José Ángel Cilleruelo, Jesús Aguado y yo, y vimos que a los tres nos apetecía hacer un cómic con varios poetas españoles contemporáneos de diferentes generaciones.

Definimos entonces que constaría un poema por poeta y el título “Ocho Poemas. Novela Gráfica” se le ocurrió a Cilleruelo.

P.: ¿Cómo ha sido la elección de los poemas a trabajar?

Cada uno de los 8 poetas me envió unos 5 o 6 poemas y yo elegí aquel que mejor se podía adaptar a la secuencia del cómic.

P.: ¿Has mantenido contacto con los y las poetas que participan en el proyecto?

Con varios de los 8 poetas del libro sigo manteniendo relación y me van enviando noticias sobre sus nuevos libros de poesía.

P.: Al finalizar el libro vemos los poemas en su estado original. Resulta curioso ver cómo cambia la cadencia de lectura al trasladarlo a la viñeta. ¿Qué dificultades y posibilidades has encontrado al pasar de uno al otro medio?

Dado que la Poesía Gráfica es un nuevo lenguaje en el cómic, consideramos que convenía incluir un apartado al final del libro con la forma original de lectura de cada poema.

P.: Será la Diputación de Málaga la que edite el libro.

El libro lo editó el poeta José Antonio Mesa Toré, director del Centro Cultural Generación Del 27 de Málaga, amabilísimo y entusiasmado con el proyecto desde que la generosa poeta Isabel Bono le habló del libro y le preguntó si podría publicarlo él en su editorial.

De hecho, el “Ocho Poemas. Novela Gráfica” es el primer libro que publicó el Centro Cultural Generacion del 27″ de cómic y Poesía Gráfica, porque se han especializado en la edición cuidada y elegante de POESÍA.

P.: Entre los autores que participan está Luis Alberto de Cuenca, un gran amante del medio. Con él realizas tu siguiente trabajo, Viñetas de plata, para El reino de Cordelia. ¿Cómo surge la obra?

Jesús Aguado me puso en contacto con el poeta Luis Alberto De Cuenca, porque era uno de los 8 poetas incluidos en “Ocho Poemas. Novela Gráfica” y, dado que, de Cuenca es y ha sido siempre un apasionado defensor del Cómic, en seguida surgió la posibilidad de realizar juntos un tebeo con sus mejores poemas.

Como poeta, Cuenca es eminentemente narrativo y se nota en su obra la determinante influencia de sus lecturas, desde niño, de los cómics.

Algunos poemas suyos, como “La mujer sin cabeza” son, tal cual, un guión de tebeo de serie negra.

P.: ¿Cómo ha sido la colaboración con el escritor?

Con Luis Alberto De Cuenca se trabaja muy bien, porque es una persona afable, con una gran cortesía hacia los demás, que responde en seguida a la hora de corregir, definir, documentar, esclarecer, etc., cualquier detalle que necesite el dibujante. No hay que sufrir esperas dolorosas y paralizantes en la gestación de un tebeo y siempre colabora con un gran sentido del humor.

Me pasaron volando los 9 meses que tardé en acabar de dibujar el “Viñetas de plata”, que publicó este mismo año 2017, el editor de Reino de Cordelia Jesús Egido con un hermoso e impecable diseño.

P.: Luis Alberto de Cuenca ha sido adaptado a otros medios. Loquillo realizó Entre todas las mujeres, libro basado en sus poemas, e incluso adaptáis un mismo poema, La malcasada. Es curioso ver como cambia al convertirse en cómic o en canción.

Creo que la interpretación del poema “La malcasada” es muy diferente en sus dos versiones: la musical de Loquillo y la mía tebeística.

Sin duda, a parte de las características propias de la obra de Luis Alberto De Cuenca, se han añadido el mundo personal de Loquillo y el de Laura.

P.: Parece haber una especial sintonía con Luis Alberto de Cuenca, encantado, además, de cumplir su sueño de convertirse en personaje de cómic. ¿Volveréis a trabajar en el futuro?.

En la nueva novela gráfica que he estado dibujando desde finales del pasado año 2016, y que acabaré en 2018, sobre el libro “Vidas imaginarias” de Marcel Schwob, Luis Alberto de Cuenca está revisando toda la traducción del francés al castellano, y corrigiendo la expresión de algunos bocadillos o textos de apoyo.

P.: ¿Vas a continuar investigando la relación entre cómics y poesía?

Sí, seguramente, tras Marcel Schwob, retomaré algún proyecto nuevo de Poesía Gráfica.

Pero ya sabes que, los autores vamos investigando, y en el camino van surgiendo nuevas ideas, que pueden ser una continuación de experiencias anteriores o cambiar totalmente tu rumbo.

P.: Llevas trabajando de forma continuada en el medio desde los años 80, has sido testigo de los grandes movimientos del cómic desde entonces. ¿Qué balance haces de tu relación con el medio?

Yo he sido siempre una loca de los cómics y me parece el arte más apasionante que existe en el mundo.

No paro de descubrir nuevas posibilidades para este lenguaje, que hacen de mi vida una experiencia enriquecedora con continuas y exaltadoras sorpresas.

Continuar dibujando tebeos tras casi 40 años, perseverar, con lo difícil que es dibujar un tebeo y superar crisis editoriales, personales,etc., me parece un milagro.

Yo he seguido tozuda y perseverante pero me alucina tanto como a vosotros el haberlo logrado hasta ahora.