Demian Band: ¡A fuego!

El argentino Demian, el catalán Edgar y al fondo el canario Óscar (foto: Carlos García Azpiazu).

CAL: **

Martes 4 de junio, Santutxu / Bilbao, La Nube, 21 h, 7-10 €.

 

 

El guitarrista argentino Demian Domínguez, un bonaerense afincado en Canarias, dio un bolo incendiario y pasional basado en versiones bluseras y que invocó a los tornados de SRV, Hendrix y Winter

 

El martes contentos y con las expectativas altas, lo cual siempre te deja inerme frente a la decepción, acudimos a La Nube a catar a la Demian Band capitaneada por el guitarrista argentino Demian Domínguez, como indicaba un amplificador MPF que tenía en escena y que le patrocina. «Se reconoce influido por Stevie Ray Vaughan, Hendrix y Johnny Winter», leímos en Facebook, y ahí que fuimos. Y nos encontramos con un power-trio completado por el baterista canario afincado en Inglaterra Óscar y un correcaminos y guaperas bajista catalán llamado Edgar («¿se puede decir Cataluña?», preguntó el argentino; «sí, pero no mucho», respondió alguien, quizá yo).

Tras el calentamiento blusero a solas de Edgar, un tipo espigado y con rizos que parece un primo de Los Zigarros valencianos, ocupó el trío el tablado y comentó Demian: «Parecen tímidos. Échenle huevos, que venimos del culo del mundo…». Ya, de Argentina, pensamos… «¡Venimos de Teruel!». Vaya, se supone que no pasaba por ahí su gira española de 12 conciertos con solo un día libre, el lunes, la víspera del de Bilbao, con lo cual llegaron con las pilas cargadas. Estaban divulgando su disco ‘Souvenirs from hell’.

Los tres dieron un bolo pasional e incendiario de 17 piezas en 88 minutos. Blues eléctrico a machete, basado en las versiones, pero nunca típico, ni siquiera en las revisiones de Janis Joplin y Jimi Hendrix, siempre difíciles. De hecho, su único punto negro podría ser el del pasaje del himno ateo ‘Imagine’ de Lennon abriendo el último tema. Y otro momento de pienso para la masa fue cuando pidieron palmas manos en alto, la gente que casi llenaba La Nube respondió (había 60 personas, contando invitados, técnicos y camareros), y el bajista guaperas surcó el Café Teatro filmando con su móvil. O sea que fue un truco para espolearnos. Por cierto, entre el respetable reconocimos a varios músicos: al baterista metalero Javi Izkar y a guitarristas como Pedro J Monge (¡el de Vhäldemar!), Larri Caster (de Blues de Luxe) y a Ibai García (de Lomoken Hoboken) .

Demian Domínguez a la Stratocaster (foto: Carlos García Azpiazu).

Armado con tres guitarras (dos Fender Stratocatser y una Squier, ésta autografiada por el gran Johnny Winter en la trasera de la caja), Demian Domínguez, que vive en España y gira por el orbe (se ha pateado los USA también), al principio tocó incómodo con su amplificador. Y eso que abrió echando chispas con un instrumental vía Stevie Ray Vaughan («¡a fuego!», comentó emocionado un espectador a un colega) y un boogie como un carromato cuesta abajo (o una diligencia desbocada: ‘Mistery train’, de Junior Parker). Demian se atascó con una pieza 90s total a lo Spin Doctors bluseros («tendrían que subir un poco la voz», recomendó Azpiazu sin que le faltara razón), cambió de posición el amplificador poniéndolo de cara al público, se pudo ver que era un Vibralux Reverb Amp de Fender, y la cita creció y se mantuvo por las alturas.

La descarga blusera fue brutal aunque se basara en las versiones y vivimos la verdad del blues eléctrico. La que apostolaba Stevie Ray Vaughan en los garitos de Austin. Con el amplificador cara al público preguntó provocador y presumido el argentino: «Podemos tocar más bajo, más lento, más suave. Pero igual se quedan dormidos». Y de la misma el sujeto se lució con un boogie veloz que sonó a Ten Years After adaptando a Hooker, y de seguido sonó como Led Zeppelin lost in Texas (‘You don’t love me’ de Willie Cobbs).

El baterista canario marcaba el blues como un afrosureño (foto: Carlos Martín).

El presumido Demian injertó a ZZ Top en AC/DC, y ya colgando la Squier firmada por el Mad Albino Winter frotó la slide echando chispas en la cadena de Elmore James y el propio Winter (la canción que decía «life is too short to waste it with you / la vida es demasiado corta para malgastarla contigo»), marcando el boogie al gusto de Hogjaw y saliéndose de la tabla en el ‘Rollin’ & Tumblin’’ de Muddy Waters, redoblado como si fuera la Creedence. Habíamos surcado el ecuador de la velada y todo seguiría ardiente hasta el final, incluso el solo de batería de Óscar.

Un espectador les invitó a dos rondas de chupitos con los que brindaron con el respetable encantado y la feliz y satisfactoria cita siguió dando en la diana: ‘Cry baby’ popularizada por Janis Joplin les quedó aplomada y visceral, nada verbenera ni hostelera; Demian manejó a su antojo el ‘Voodoo Child’ de Hendrix y nos sorprendió con el ‘Mess Around’ de Ray Charles (donde dio saltos a lo Lucky Peterson o Lil’ Ed); al ‘Ain’t no sunshine’ de Bill Withers le coló esquirlas hendixianas (fue un bolo perfecto para el ausente y empático Pato), se salió de la tabla con otro medio tiempo blusero a lo Eric Burdon (‘Where did you sleep last night’, de Leadbelly), y acabó prologando con un melódico ‘Imagine’ de Lennon el boogie ‘Baby please don’t go’ de Big Joe Williams, o sea por favor no te vayas, que parecía que se lo cantaba a los que salíamos a coger el último metro. Un bolazo, como avisaban las crónicas.

ÓSCAR CUBILLO

Despedida del argentino Demian, el canario Óscar y el catalán Edgar (foto: Carlos García Azpiazu).

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Author: bilbaoenvivo

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