El descanso es un derecho, la algarada nocturna no

“La realidad del debate ciudadano no ha sido comprendida por el equipo de gobierno municipal. No se trata de la dicotomía “Derecho al descanso frente al Derecho al Ocio”. Es el derecho al descanso frente a los comportamientos incívicos y abusos en el cumplimiento de la normativa”. “El problema que suscita la  interpretación de  Medio Ambiente, es la propensión de nuestros dirigentes de hacer comulgar con  su concepto a los ciudadanos”. “El problema se banaliza y las soluciones sobre las que trabaja el Ayuntamiento fracasarán, como lo hizo el mal llamado proceso de mediación en el asunto MOMA”

Escuchar hablar a nuestros políticos en precampaña  o campaña electoral, es como entrar en un buffet libre en el que, colocados sobre el mostrador, encontramos hileras de platos imaginativos, llenos de tonalidades y que, seductores,  despiertan nuestro interés y apetito. El problema surge cuando tras repetir cuatro veces el mismo plato comenzamos a deambular, sin saber que escoger, y  pensamos que quizá nuestra elección no ha sido la más adecuada.

 

La legislatura municipal ha pasado su ecuador y nuestros gestores, comienzan a conceder entrevistas de proximidad, cercanas al votante y en las que transmiten la visión amable de sus proyectos ciudadanos. La última, la realizada en el programa “Tele Verano” de TeleBilbao (15.08.17) a Dña. Inés Ibañez de Maeztu, concejala de medio ambiente. Es triste comprobar como el equipo de gobierno todavía no ha entendido el debate que, sobre contaminación acústica, se ha abierto en la sociedad bilbaína.  La polémica no radica en la dicotomía “Derecho humano al descaso vs derecho humano al ocio”, como manifiesta Dña. Inés. Sino en: Derecho humano al descanso vs derecho al botellón,  a gritar, orinar,  comportarnos incívicamente, superar en nuestros locales de ocio los decibelios máximos permitidos, no respetar horarios ni permisos de actividad, espacios ocupados ilegalmente por las terrazas y así un largo etc. Si no se comprende el problema que plantean los vecinos y vecinas, como se ha constatado en la entrevista, es difícil pensar que las soluciones sobre las que trabaja la concejalía de medio ambiente puedan tener éxito. El resultado será el fracaso, como lo fue su tan defendido y mal llamado “proceso de mediación” en el asunto MOMA.

 

También, resulta asombrosa la banalización que se hace de un problema que afecta a un buen número de familias bilbaínas. Hablar de medidas para resolverlo como: pajarillos cantando, fuentes sonoras y luces que cambian de intensidad si el volumen de voz supera los niveles máximos suena, como poco, a chiste de mal gusto.

 

La entrevista ha evidenciado que definir algo tan simple como “Derecho Humano al Descanso” conjuga dos problemas. El primero, que cada cual tiene su propia definición e  incluso puede haber quien no la tenga. Lo cual no sería demasiado grave, de no ser por el segundo problema que se ha suscitado que es: la propensión de nuestros dirigentes de hacer comulgar con  su concepto a los ciudadanos y a la oposición.

 

Quizá este pensamiento fue el que motivó que Charles De Gaulle, en un momento de su carrera política, sentenciara: “La política es un asunto muy serio para dejarla en manos de los políticos”. Y algo así han debido pensar un buen número de conciudadanos, pues hace poco hemos conocido que en el Estado tenemos 4.772 partidos y que más del 43% son formaciones de ámbito municipal. Organizaciones que buscan la transformación social y la participación del vecino partiendo de lo local. Euskadi no está ajena a este proceso y en las municipales de 2015 los partidos procedentes de movimientos sociales consiguieron concejales y alcaldías en buen número de municipios.

 

Los ciudadanos tenemos la sensación de que nuestros gestores quieren jugar al mus de la política sin pareja. Olvidando que para este juego es necesario contar con compañero. En este caso, los ciudadanos y la oposición. Y todos juntos, en el debate y el consenso, trabajar con un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de los bilbaínos y bilbaínas.

 

Se inicia el último trimestre del año y tanto D. Juan María Aburto como D. Alfonso Gil, tienen temas enquistados desde hace tiempo con los residentes de barrios afectados por el botellón, la contaminación acústica procedente del interior de locales de ocio, el cumplimiento de horarios, los espacios de las terrazas, los comportamientos incívicos, etc. ¿Será este trimestre el inicio  de un periodo en el que realmente se va a trabajar en favor de los vecinos?. Como decía Bob Dylan “The answer, my friend, is blowing in the wind”.

 

Agrupación Vecinal Afectados Rodriguez Arias – MOMA. Los vecinos, lo primero

EL DESCANSO ES UN DERECHO. LA ALGARADA NOCTURNA NO