El aguacate, ¿el alimento del futuro?

aguacate

El aguacate está de moda, de eso no hay duda. Las redes sociales se llenan de imágenes de elaboraciones a base de esta fruta (sí, es una fruta y no una verdura u hortaliza como muchos creen erróneamente) y ya no hay gran superficie o tienda de barrio que no cuente con ellos para su venta. Tanto es así, que incluso en el norte de España podemos encontrar plantaciones de aguacate a pesar de ser una fruta originaria de latitudes muy diferentes, siendo México y Chile los países con mayor producción.

¿Por qué se ha convertido el aguacate en un alimento no solo codiciado sino también recomendado en la mayoría de las dietas? La respuesta la encontramos en sus múltiples propiedades beneficiosas para el organismo humano. Para empezar, se trata de un alimento cuyo componente principal son las grasas saludables; esto es, el 23% del peso de un aguacate se correspondería con grasas monoinsaturadas, similares a las que podemos encontrar en productos como el aceite de oliva.

Por otra parte, está cargado de vitaminas y minerales. De las primeras destaca especialmente su contenido en vitamina E, encargada de proteger el núcleo y la membrana de las células, previniendo así el desarrollo de enfermedades de tipo degenerativo. Asimismo, la ingesta de aguacate se estima que proporciona el 22% de los niveles de vitamina C diarios, así como vitamina A y varias del grupo B. Entre los minerales, conviene señalar el cinc, el magnesio, el potasio, el calcio, el hierro, el fósforo o el hierro.

Estas propiedades ayudan a nuestro metabolismo de múltiples maneras. En primer lugar, destaca especialmente su capacidad para disminuir el colesterol LDL (conocido como “colesterol malo”) y aumentar el HDL (“colesterol bueno”).  La vitamina E por su cualidad antioxidante ayuda a prevenir el envejecimiento, mientras que su alto contenido en minerales, por su parte, ayuda a disminuir la hipertensión. La luteína, a su vez, también presente en niveles elevados, es muy beneficiosa para la salud visual. Además, hay que tener en cuenta que el aguacate aporta fibra alimentaria, lo que mejora la flora intestinal y el tránsito digestivo.

Imagen de <a href="https://pixabay.com/es/users/einladung_zum_essen-3625323/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=1821778">Bernadette Wurzinger</a> en <a href="https://pixabay.com/es/?utm_source=link-attribution&utm_medium=referral&utm_campaign=image&utm_content=1821778">Pixabay</a>

Por otra parte, el aguacate tiene propiedades que mejoran el estado de la piel y el cabello, lo que lo han convertido en uno de los componentes estrella de diferentes productos de higiene personal y cosmética, destacando especialmente su presencia en la producción de champús, jabones o mascarillas. Además, también es habitual su comercialización en formato de aceite, especialmente pensado para tratamientos faciales.

Asimismo, también podemos encontrar en el aguacate beneficios de carácter secundario. Esto es, por su consistencia cremosa suele ser un sustituto ideal para las mantequillas y margarinas. Si bien esto parece una cuestión baladí, en realidad no lo es, pues estos alimentos suelen contener elevados niveles de grasas saturadas. Además, su consumo acostumbra a ser diario, en tostadas o sándwiches, elaboración esta última con un origen de lo más curioso, y es que fue creado por un noble británico que, aficionado a los juegos de casino y las cartas, encargó a sus cocineros que le prepararan un plato que fuese capaz de comer con las manos, en la propia mesa en la que estaba jugando a las cartas.

Si bien todas las propiedades del aguacate lo presentan como un alimento de lo más completo en cuanto a sus aportaciones nutricionales, no todo son ventajas. Al menos no para el medio ambiente. Se estima que para el cultivo de un único árbol de aguacate se necesitan cerca de 70 litros de agua, una cantidad que contrasta enormemente con los 22 que se requiere para cultivar un naranjo o los escasos 5 necesarios para una tomatera. Esta elevadísima cantidad de agua necesaria para su producción, unido a la expansión de su cultivo por todo el mundo, también, como ya hemos mencionado, con gran incidencia en nuestro país, están provocando que el aguacate se convierta en un alimento lo contrario a sostenible.