“El color es emoción”. Entrevista a Muntsa Vicente #comic

“El color es emoción”. Entrevista a Muntsa Vicente. El mundo del color cada vez tiene un mayor peso en el cómic. Las posibilidades que ofrece la tecnología ha posibilitado que las propuestas sean cada vez más ricas y diversas. Es, sin embargo, un mundo muy poco tratado que merece la pena conocer mejor. Hoy hablamos con una de nuestras grandes coloristas, Muntsa Vicente, que logra transmitir la imagen más luminosa del cómic en cada uno de sus trabajos.

 Antes que colorista eres ilustradora. Cuéntame tus orígenes.

A Marcos (Martín) le conocí en Bellas Artes. Estaba claro que lo suyo era el mundo del cómic. En mi caso estuve un tiempo dudando que hacer y al final me decanté por la ilustración, de hecho me sigo dedicando a ello.

Ahora hago menos cosas porque lo compagino con el color pero nunca he dejado de ejercer. A Marcos siempre le ha gustado el color que le daba a la ilustración y me decía que a ver si me interesaba meterme en el mundo del cómic. Durante muchos años lo vi como algo muy diferente. Lo que sucedió es que Javi Rodríguez, que era su colorista habitual, empezó a tener mucho trabajo como dibujante. Marcos me dijo que quizás fuese un buen momento para meterme con ello. Hice unas pruebas para ver si se me daba bien y allí empezó todo.

PIE DE FOTO: Muntsa divide su tiempo entre el cómic y la ilustración.

Marcos forma un equipo con el que suele trabajar.

Eso es. Primero con Álvaro López hasta que empezó a entintarse él mismo. Después con Javi, con el que estuvo trabajando unos años. A Marcos le gusta controlar el resultado final y cuando vio que Javi se iba yendo me lo volvió a proponer. Me dijo que lo intentase y que veía que lo podía hacer bien. Hice unas pruebas por mi cuenta en unas páginas de Kano y se las mandamos a Stephen Wacker.

En aquel momento era el editor de Spider-Man.

Exacto. Mandé las pruebas, les gustaron y allí me he quedado.

MarcosMartin.gif PIE DE FOTO: Muestra del proceso de trabajo de la autora con Marcos Martín.

Es un cambio de registro muy grande. De ser ilustradora pasas a trabajar en Marvel.

La verdad es que no tenía muy claro si podía adaptarme a eso. El color de las ilustraciones que hacía no tenía que ver con el que se hace en el cómic. Aquí hay un objetivo narrativo muy importante, hay luces que hay que respetar y un modo de funcionar muy diferente. Me costó un poco, aún me cuesta, pero cada vez me siento más relajada.

Si las luces entran por la ventana lo tienes que respetar por ejemplo. Hay unas normas.

Aunque cada vez se está abriendo más a propuestas diferentes, a las voces únicas, el mercado del cómic es un sector que está muy reglado.

Claro. Y yo no me veía haciendo lo que se suele ver en los cómics. Yo no sé hacerlo. Los efectos de photoshop, la luz, esos tonos muy bajos… Lo que Marcos me decía es que no quería que hiciese eso, que compitiese con ese estilo sino que fuese yo misma. De hecho nunca he mirado otros cómics para usar como referentes. He buscado otras paletas y mirado en otros sitios: en ilustración o fotografía… pero nunca he intentado copiar a nadie. He procurado aprender pero en mi línea, así evito también bloquearme porque se hacen cosas muy chulas.

PIE DE FOTO: Muestra del proceso de trabajo de la autora con Javier Rodríguez.

Quizás Javi Rodríguez ya te abrió camino buscando el aspecto más pop del cómic en lugar de los fuegos artificiales que son tan comunes.

Claro. Su paleta es muy potente y el cambio no fue tan radical. Están más o menos en una línea parecida sobre todo a nivel cromático.

¿Cómo te adaptas al ritmo de una industria como la del cómic americano?

Los ilustradores también estamos acostumbrados a los plazos de entrega y a tener que apretar mucho. También es cierto que el ritmo de Marcos es más pausado que el habitual. Sufrimos cuando estuvimos haciendo Spider-Man para llegar a los plazos y el ritmo es mucho más duro que en la ilustración. El trabajo que hago para colorear una ilustración es, en el cómic, el equivalente a una sola viñeta. Al principio me costó  controlar cuánto se tardaba en hacer las separaciones y calcular el tiempo que necesitaba, pero ahora ya lo tengo más controlado. Al principio fui muy agobiada porque tardaba muchísimo en hacer una página pero el ritmo de Marcos, por suerte, es muy llevadero y pude ir adaptándome poco a poco..

 A pesar de ser un trabajo muy invisibilizado, la labor del colorista cada vez es mayor. En algunos casos el colorista parece redibujar el tebeo entero.

Yo creo que sí ha habido una evolución. El color no es algo decorativo sino que el color sino que tiene que ayudar al resultado final, a transmitir el mensaje. Sin embargo nuestro papel es pasar desapercibidos. Nuestro trabajo nunca debe estar por encima de la historia. Hay que buscar el equilibrio.

Comentaba hace años Javi que la evolución tecnológica y de impresión permite llegar a unos resultados impensables en el pasado.

Claro. A nivel de impresión se puede conseguir casi el resultado que ves en pantalla. A veces el papel es muy malo y se ve una mayor diferencia pero en Private Eye, que trabajé por defecto directamente en cuatricomía, es casi igual. No hay casi diferencia y eso es muy relajante, te permite hacer muchísimas cosas sin estar pendiente de cómo va a quedar en el papel. Ahora los matices salen casi iguales que en pantalla.

Según la elección de papel varía más el color.

Sí, el color luz tiene una potencia brutal. Tiene una definición muy grande y con el brillo que le proporciona la pantalla de la tablet puede conseguir unos efectos espectaculares. Pero cada vez se parecen más los resultados.

Si te parece hablamos de Private Eye. Con la serie cambia el paradigma. Sí que es cierto que trabajas siguiendo las pautas del mercado americano pero de un modo distinto. Para empezar, el tebeo está planteado para ser leído en pantalla sin las limitaciones del número de página y os convertís en editores.

A nivel de manera de trabajo no me lo planteé de un modo diferente. Lo que fue una liberación fue quitarnos de encima los plazos de entrega y dedicar a cada página el tiempo que hiciese falta. Así lo planteamos y estuvimos un año largo haciéndolo. Lo mismo sucedió con Barrier, el tiempo que le dedicamos fue el que necesitaba la obra. Siempre hay momentos de prisa en los que quieres acabar las cosas pero es liberador no tener que hacerlo todo en una semana o poder volver a ello para mejorarlo y creo que se nota en el resultado. Ese cariño a veces te falta en la industria.

¿Cómo es el trabajo?. En el cómic hay un editor que está encima de los procesos y que marca el modo en el que os relacionáis los componentes del equipo.

 Ha sido muy familiar en el sentido literal. Marcos ha hecho de editor. Una vez tenía el guión de Brian (K. Vaughan), Marcos se encargaba de organizar los tiempos de trabajo. Aunque no teníamos unos plazos tan cerrados siempre ha controlado los tiempos para buscar los mejores momentos para sacar el cómic. Al final necesitas que salga el tebeo.

Marcos sabe como quiere la página. Nunca me ha dicho que paleta quiere sino la intención de cada página. A mí me da mucha tranquilidad, sobre todo al comienzo, confiar en su criterio.

¿Es muy distinto colorear Spider-man o Private Eye?. ¿Te haces una paleta básica o te vas adecuando a las necesidades del proyecto a medida que van surgiendo.

Me voy adecuando. La metodología básica no es muy distinta. Me planteo que sucede en la página. Busco paletas que me funcionen en función de esa página. Está claro que tienes tendencia a unos colores pero no tengo una paleta básica. Depende de la escena y de lo que sucede en el cómic. Nunca me restrinjo a la hora de colorear.

La metodología es siempre más o menos la misma. Primero busco el color de ambientación de la página y después voy dando tonos. Sí que es cierto que en Private Eye te sientes menos observado. En Spider-Man sabes que hay un público y una industria detrás pero la metodología es más o menos la misma.

Tanto en el trabajo de Marcos Martín como en el de Javi Rodríguez o Javi Pulido se ve la capacidad de aunar un trabajo moderno con aroma de cómic clásico.

Creo que es la clave de su trabajo.

El color ayuda a crear esa sensación.

Con los tres trabajo muy bien. No tenemos choques. A veces al público le gustará más o menos el resultado pero como equipo trabajamos muy bien. Yo les respeto mucho como artistas y les escucho lo que tienen que decir.

Javi Pulido es de muchas notas por cada página. Javi Rodríguez da algunas características pero no es de tantas notas, igual que Marcos, aunque les escucho mucho a los tres. Aprendo mucho de ellos porque tienen muy claro lo que quieren y yo intento “satisfacerles” en lo posible.

¿Que Javi Rodríguez haya sido colorista afecta al modo en el que trabajáis juntos?

No afecta. Al principio me agobiaba pensando que le iba a parecer un horror, qué él lo haría de otra manera… pero si es así no me lo dice. Él es muy flexible y entiende que mi estilo es diferente al suyo y lo acepta muy bien. Es muy entusiasta. En conjunto con los tres trabajo muy bien.

Con Marcos el proceso es muy distinto porque compartimos estudio y ve como avanza el proceso viñeta a viñeta. Si ve mientras estoy separando que algo no le cuadra me lo dice directamente… es más orgánico.

Al tener más peso el color también se ven cada vez más equipos de trabajo. Hablas de la separación de color, una parte del proceso que cada vez se delega más.

Creo que tiene que ver con la cantidad de trabajo que tengas. Yo me separo porque para mí ya es parte del trabajo de dar color. La mitad del trabajo la hago en las separaciones. Voy colocando ya las luces y las sombras de cada cosa. Para mí sería muy raro tener la página separada porque la tendría que repensar. Para cuando empiezo a colorear realmente, ya tengo muy madurado lo que quiero hacer. Para mi van muy juntos.

Como te decía, tiene que ver con la cantidad de trabajo. En mi caso sigo siendo ilustradora y no busco vivir solo del color. Si lo hiciese, probablemente debería coger cinco series al mes y tendría que buscar ayuda. A mi me cuesta llegar a hacer una serie al mes.

PIE DE FOTO: Muestra del trabajo de la autora como ilustradora.

¿Cómo haces las separaciones? ¿Primero haces los fondos, luego los personajes y vas incluyendo sombras?

Sí. siempre tengo el color de fondo de las viñetas y por capas voy definiendo los elementos. Una vez separados todos ellos voy poniendo los matices, las luces, las sombras y todo lo demás. A veces  voy cambiando la idea que tenía pero me gusta que cada página funcione como una unidad. Las viñetas deben interelacionarse a nivel cromático en la misma página. Obviamente tiene que funcionar narrativamente pero tiene que tener una coherencia.

PIE DE FOTO: Proceso de color de la página.

¿Trabajas página a página o escena a escena?

Habitualmente página a página a menos que haya una escena muy clara. A veces separo las diez primeras para que el editor vaya viendo cosas y cuando tengo cinco voy mandando bloques. Eso cuando trabajo con Marvel, por un tema de tiempos, para que vean los progresos.

Hablábamos ante de Javi Pulido, todo un intelectual del medio. Él siempre se ha preocupado por entender cómo funcionan los engranajes de la narración y no sé hasta que punto te pide que participes del proceso.

Quizás el estilo de dibujo de Pulido sea algo más diferente. Le gusta que los colores sean lo más planos posibles. No le gusta el modelado ni los efectos de degradado, etc. También es verdad que su dibujo es muy sintético. Controla mucho los negros y cada vez tiende más a la sencillez absoluta. En Hulka se veía menos pero en lo último que hemos hecho en Spider-Man me pedía que no hubiese sombras, totalmente plano. Pero a nivel cromático siempre me ha dejado hacer lo que he querido. Tiene muchas notas pero son de narración. En realidad todos me dejan mucha libertad.

PIE DE FOTO: Muestra del proceso de trabajo de la autora con Javier Pulido.

Tanto en cómic como en ilustración hay una tendencia al mate, a apagar los colores. No es tu caso. En Private Eye por ejemplo usas unos colores chillones que, si no se saben combinar, pueden dar resultados terribles.

Viniendo del mundo de la ilustración, para mí no era raro mezclar un amarillo con un fucsia. Mi intención nunca ha sido hacer un cómic llamativo, nunca he pretendido hacer algo estridente. Según íbamos avanzando con Private Eye, Marcos me decía que nunca hubiese pensado que iría por allí. Yo tampoco lo esperaba, lo hice sobre la marcha. A la gente le llamaba la atención pero surgió así. En la primera página de la serie, la de la caída, Marcos tenía muy claro que el cielo tenía que ser fucsia. A partir de allí, el color me inspiró o me condicionó para ir haciendo todo lo demás. Todo fue coincidiendo. La historia al principio era muy de serie negra y, a priori, pedía unos tonos más grises pero el ambiente futurista tipo Tokio o Los Ángeles me hablaban de neones y, una vez te subes a ese carro de colores, ya no te puedes bajar. Necesitas que tenga esos colores para que funcionen las páginas pero nunca pretendimos darle una acabado pop. Fue saliendo así.

El tono de Barrier es algo distinto.

Sí lo es pero siguen siendo colores muy fuertes. Cuando veo en un tebeo colores marrones, suelo pensar que la realidad no es así. Para mí la realidad es puro color. Spider-Man es rojo y azul, yo lo veo todo así. El mundo tiene colores. Son los que están.

En Barrier el color diferencia los dos espacios en los que se divide la historia. Por una parte están unos tonos más oscuras para la realidad y el color se suma al desparrame gráfico del universo que generáis.

Sí. Marcos tenía una idea muy clara y trabajamos de una forma muy orgánica. Hay una página en la que ellos caen en una especie de lago. Esa página la veía con mucha luz. Al final le metimos mucho rojo para generar el ambiente que queríamos. Marcos tenía muchas referencias de plantas y de semillas. Había espacios que no eran reales así que podíamos hacer lo que quisiéramos.

Eso es muy guay.

Cuando les cogen de la tierra y están en una habitación, me lo imaginé en unos verdes como de hospital para transmitir un ambiente enfermizo. Las cosas van creciendo de un modo muy intuitivo.

En la película de Pixar, Del revés, vemos las emociones relacionadas con los colores. ¿Tienes colores clave que te ayudan a transmitirlas?.

Claro. El color es emoción. Si quieres crear tensión puedes hacerlo con colores como este verde fluorescente o el amarillo. Los colores claro dan espacios de paz. Si quieres crear angustia suelo poner un rojo detrás plano. Son colores que no son realistas pero que funcionan narrativamente. Ayudan al lector a crear la atmósfera de la página. Hay que intentar que los colores tengan un sentido y que no distraigan de la historia, sino que ayuden a contarla.

¿Los equipos se forman para ofrecer un trabajo completo?

Yo creo que más que de la empresa la necesidad parte de los autores de trabajar bien y de controlar el resultado. A Marvel no le preocupa la comunicación entre el equipo, sino el resultado.

 Tu trabajas con un circulo muy compacto. ¿Hay algún autor con el que te gustaría trabajar?.

La verdad es que nunca lo he pensado. He hecho poca cosa fuera del círculo, como tu lo llamas. Hice Scarlet Witch para Annie Wu y fue muy extraño para mí. No hablé en absoluto con ella. Solo tenía unas notas del guionista y fui tirando. No sé si le gustó el resultado porque no hubo ningún contacto y para mi fue muy raro no tener ese feedback. Mi proceso habitual es tener una comunicación constante entre el equipo creativo.

Antes comentabas que en los comienzos no mirabas lo que hacía el resto de compañeros. ¿Más adelante lo has hecho?.

La tranquilidad de trabajar con Marcos me da la seguridad de que estoy aportando a la historia. En caso de mirar prefiero hacerlo fuera del mundo del cómic. Leo cómic pero no desde la perspectiva del color.

Javi Rodríguez ha pasado de colorista a dibujante. ¿Te llama ese proceso?.

Alguna vez me lo han preguntado pero no podría. En ilustración, que es dónde me muevo habitualmente, tienes que reducir la historia prácticamente a una sola imagen y en el cómic sucede lo contrario. Tienes que desarrollar esa imagen en el tiempo. No creo que supiera hacerlo. Admiro enormemente a los dibujantes de cómic pero no sabría ni cómo empezar.

¿Proyectos?

Ahora mismo nada. he acabado hace poco una cosa con Javi Rodríguez y lo siguiente se lo quiere colorear él y Marcos está haciendo portadas pero allí se lo hace todo él. Ahora ando haciendo un proyecto de ilustración pero de cómic, de momento, nada en el horizonte.

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