El laberinto de hacerse mayor

En el año 2040, España será el país más envejecido del mundo. Así lo aseguran las proyecciones del Instituto para la Métrica y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, que muestran cómo España, junto con Suiza y Japón, encabezará el ranking con mayor esperanza de vida, por delante de otros estados como Alemania o Estados Unidos.

Los datos de la ONU ya confirman esta tendencia. El organismo encargado de esta materia es el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA). España no solo es un país con una esperanza media de vida muy alta, sino que también se sitúa entre los que mayor porcentaje de población mayor de 65 años tiene y menos habitantes jóvenes.

Esta situación tiene asociados algunos aspectos que ya son debate recurrente en la actualidad, como la insostenibilidad del sistema de pensiones, la necesidad de retrasar la edad de jubilación o el menor ratio de personas en edad de trabajar y personas pensionistas, por la baja tasa de natalidad de España.

Sin embargo, lo que parece para muchos un problema, puede ser para otros una gran oportunidad laboral o de negocios. Debido a que el país va envejeciendo y el porcentaje de personas mayores se eleva, los servicios geriátricos y de asistencia a este colectivo de la población se hacen cada vez más necesarios.

¿Cómo llevar una vida digna cuando se va perdiendo autonomía?

A medida que van pasando los años, estos pesan. Las personas cuando van envejeciendo van encontrando más y más trabas para continuar con una vida plena y disfrutar de buena calidad de vida.

La aparición de enfermedades es una cuestión irremediable y la dependencia es cada vez mayor. Hasta hace unos años, lo habitual con las personas mayores es que quedaran bajo el cuidado de sus familiares, pero el ritmo de vida tan estresante de la actualidad, así como un cambio de mentalidad en las nuevas generaciones, hace más inviable esta opción.

Por otra parte, las residencias son caras, de modo que cuando los familiares se hacen cargo de sus personas mayores tienen que armarse de paciencia y darle un giro a sus vidas. Y cuando optan por una residencia, han de tener suficientes recursos como para pagar las cuotas.

En muchas ocasiones, la alternativa escogida es contratar cuidadores, pero no es la mejor opción, pues es más aconsejable que las personas mayores estén atendidas de manera personalizada por profesionales cualificados.

Aparece así uno de los nichos de empleo que más futuro tienen en el medio y el largo plazo, la enfermera o el enfermero de familia. Se trata de profesionales de la salud que puedan hacer diagnósticos completos y sepan gestionar los servicios y profesionales que necesita una persona dependiente para mejorar su nivel de calidad de vida.

Una empresa especializada en este servicio es ubikare, que se dedica al cuidado de personas mayores en Bilbao, Vitoria y Donostia. Ofrecen una solución completa a las necesidades de cada paciente, con un equipo altamente cualificado y cercano.

ubikare realiza un plan personalizado de cuidados, gestionado por una enfermera personal, en el que se integran servicios sanitarios y de cuidados en las actividades de la vida diaria. La misión de esta empresa es mejorar la clidad de vida de las personas mayores y dar toda la ayuda y tranquilidad a sus familiares.

La edad, otro inconveniente para contratar seguros

Ir cumpliendo años es ir ganando en experiencia, avanzando en metas profesionales, asegurando (si todo va bien) la jubilación y la última etapa de vida con tranquilidad económica y sin apuros financieros.

No obstante, envejecer es también enfrentarse a algunos problemas, como por ejemplo dejar de estar cubierto por los seguros de salud. En estos casos, interesarse por los servicios de empresas como ubikare se hace incluso más necesario.

Las compañías aseguradoras ponen más trabas a la hora de contratar un seguro de salud a aquellas personas que superan los 60 años de edad. Para ellos, algunas aseguradoras han creado productos específicos.

A partir de los 60 o los 65 años, la gran mayoría de compañías no ofrece cobertura médica y a partir de 65 años la cobertura de incapacidad temporal cesará. Uno de los principales motivos es que el riesgo que tendría que soportar una aseguradora es mayor que el de cubrir, por ejemplo, a un ciudadano menor de 40 años.

Las compañías aseguradoras, como IMQ, recomiendan a los ciudadanos contratar seguros de salud y de vida en plena etapa activa, durante la adultez. Esta aseguradora, como muchas otras, ofrece desde su página web muchas facilidades para conocer todos sus productos.

Las personas mayores merecen pasar sus últimos años con un grado suficiente de calidad de vida. Los servicios geriátricos, así como los seguros, se posicionan como un potente nicho de empleo que, a buen seguro, generará muchos puestos de trabajo en España en las próximas décadas.