EL MÉTODO GÉMINI. Entrevista a Magius.

Una de las grandes sorpresas de esta temporada es, sin duda, El Método Gémini, un libro que refleja una historia de mafiosos moderna que bien podía haber rodado Scorsese. Sin embargo, su autor, Magius, no es un recién llegado. Desde hace años se mueve por su Murcia natal aprovechando las posibilidades que ofrece la autoedición para realizar trabajos en los que se mueve con una libertad absoluta. Con Magius hablamos para conocer mejor su trayectoria y, EL método Gémini, su última obra.

Pregunta: ¿Cuáles son los cómics que te hicieron desear dedicarte a ello?

Respuesta: Con catorce años me compré un cómic de Pedro Vera y me impactó mucho el tipo de humor que practicaba, así que empecé a copiarlo. Ésa fue más o menos la única influencia, ya que no acostumbraba a leer cómics por aquel entonces, algo que sí empecé a hacer con un poco más de edad, cuando fui al Salón del cómic de Barcelona y descubrí el Makoki, el Víbora y a Robert Crumb.

 

P.: Entre 2001 y 2007 te acercas al mundo del metal en diferentes fanzines. ¿Cómo nacen las historias?

R.: Sobre 1998 empecé a escuchar metal extremo, y sobretodo black metal. Cuando descubrí las bandas noruegas del estilo, me enteré de toda la movida que montaron a principios de la década de los noventa, en la que las bandas formaron una especie de Black Metal Mafia o círculo satánico. Quemaban iglesias, profanaban tumbas y hasta hubo algunos asesinatos y suicidios. Aquella era una historia lo suficientemente jugosa, así que utilizando un dibujo esquemático empecé a hacer historietas. En septiembre del 2001 saqué el primer número de “Black Metal Comix”, un fanzine de historietas sobre black metal, cosa que era muy original en aquel entonces. Envié una copia a una revista de metal extremo de Barcelona llamada Hell Awaits. A los meses publicaron una reseña en la sección de fanzines de dicha revista, calificando el cómic como la cosa más rara que habían recibido. A partir de ahí mucha gente empezó a escribirme para pillar el fanzine, y apartir de ahí empecé a hacerme un nombre en la escena fanzinera del metal extremo. Saqué fanzines de “Black Metal Comix” desde el 2001 al 2007.

 P.: ¿Qué es “Black Metal Comix”?.

R.: “Black Metal Comix” se dedica a reflejar diversas historias reales que circulaban por la escena del black metal a nivel mundial. En un principio me centré en la escena noruega de black metal, pero luego amplié horizontes con otras escenas como la polaca, francesa, alemana, sudamericana, canadiense, etc. También hice una historieta sobre la escena del black metal en Barcelona, conocida como Blackcelona. Muchas de las cosas que contaba las leía en fanzines de música extrema, que contenían entrevistas, biografías o comentarios de diversas bandas, aunque algunas veces la gente me escribía cartas y me comentaba anécdotas relacionadas con grupos o gente de los grupos. El tono de las historietas era bastante satírico, pero en ningún momento ridiculizaba la música, porque además, “Black Metal comix” estaba pensado para los fans del black metal.

 P.: ¿Cómo recuerdas la época en la que realizabas la obra?

R.: Tengo un buen recuerdo, porque me carteaba con mucha gente, descubrí muchos grupos interesantes y leía muchos ‘zines sobre metal. Aparte, me sentía como dentro de una escena underground a nivel mundial. Recibía cartas desde Bolivia, Tailandia, Grecia, Alemania, etc. Compraba demos de grupos por carta y hacía intercambios.

 

P.: Finalmente recopilas el trabajo en un libro de más de 200 páginas. ¿Cómo vives el final de la etapa?

R.: Sobre 2011, cuando empecé a ganar algo de dinero, se me ocurrió la idea de recopilar las mejores historietas de los fanzines en un libro. No dibujaba nada sobre Black Metal desde el 2007, y quería mejorar algunas cosas, así que empecé a dibujar una historieta de cincuenta páginas sobre la famosa historia noruega de la quema de iglesias, los asesinatos, etc. En el libro es lo primero que aparece, antes que la sucesión de cómics que ya había publicado en fotocopia. Por último incluí algunas pequeñas historietas que hice nuevas. Siempre me queda la espina de hacer unas cuantas historietas más, pero supongo que tendré tiempo en el futuro.

P.: Tu pseudónimo de Magius nace en paralelo a la obra.

R.: Así es, lo descubrí en una clase de historia del arte. Magius era un pseudónimo de un monje cordobés del siglo X, que iluminó las apocalípticas ilustraciones de un Beato de Liébana. Como lo de Black Metal suena a apocalíptico pues cogí ese nombre y me ha acompañado hasta ahora.

P.: No es el único que utilizas, también firmas como Yo, Perro. Incluso llegas a colaborar con este nombre en el TMEO.

R.: Después de dibujar “Black Metal” entré en un periodo de crisis, quería hacer otras cosas, bastante diferentes. Lo de Perro fue porque un día un loco me dijo por la calle que tenía cara de perro, jeje, así que lo cogí, y como empecé a dibujar una versión paródica de la vida de Calígula, copié lo de “Yo, Claudio” (por el tema romano) y empecé a firmar como Yo, Perro. El estilo que empecé a hacer era más trabajado que el de Black Metal, pero dibujaba a los personajes con cabezas de animales, como cerdos, cabras, conejos, etc. Dibujé un montón de historietas hasta 2010 y después las he ido sacando en fanzines a partir del 2012. Algunas ni las he publicado todavía. Para el TMEO hice sólo una página de un abertzale con cabeza de toro que emigra a Murcia, salió sobre el 2010, creo.

 

P.: Las recopilas en el fanzine “Todo por la vasca”

R.: Eso es. La historia del TMEO la re-edité años después en el fanzine “Todo por la vasca”, que va sobre ETA, el conflicto vasco y todo eso. Firmando como Yo, Perro he publicado otros fanzines como “América” o Clásicos Caninos. También he sacado un montón de fanzines en los que ya firmo como Magius, de temáticas y estilos muy variados.

P.: En 2012 nace FOG Comix. ¿Cómo nace?

R.: Nace cuando me decido a autoeditar el tomo de 200 páginas de “Black Metal Comix”. En los fanzines que saqué antes no tenía un sello establecido, pero siempre ponía en la contraportada las siglas de FOG, que significa Frente Oscuro Güertano, a modo de broma. Después de que publicara el libro, empecé a editar fanzines bajo ese sello.

P.: Eventos como El tenderete suponen la plataforma de lanzamiento de FOG Comix. ¿Cómo vives los festivales de autoedición?.

R.: Sí, la verdad es que le debo mucho al Tenderete. A la primera edición que acudí, en 2012, sólo llevé el libro de “Black Metal Comix”, y unos fanzines raros que tenía que se llamaban “Putrefacción Anal”. He ido a unos cuantos festivales de autoedición, y son la mejor plataforma para darse a conocer dentro de la escena de la gráfica y del mundo del cómic actualmente. Los festivales han crecido mucho, y prácticamente se celebran en todas las ciudades.

P.: Viendo la existencia de festivales dedicados a la autoedición varios fanzineros decidís que Murcia, de dónde eres oriundo, puede albergar un evento de este tipo.

R.: Sí, hubo sobre el 2013 un festival en Murcia que sólo duró una edición, y parecía que en ese intento iba a quedar la cosa. Pero afortunadamente, en el 2014 se nos ocurrió montar un pequeño mercadillo en un bar del centro de Murcia, llamado Zorroclocos e Lobos. La cosa salió bien y desde entonces se viene celebrando dos veces al año, en otoño y primavera. Ahora ha crecido y se organiza en espacios más grandes, como es un parque actualmente. En el mercadillo participan alrededor de cuarenta colectivos, se vende cerveza y hay actuaciones de grupos en directo. Yo creo que tras el Tenderete de Valencia y el Gutter de Barcelona, el Zorroclocos e Lobos es el tercer mercadillo de autoedición más grande de este país.

P.: ¿Cómo organizáis los comienzos del festival?

R.: Al principio lo hicimos en un bar, y eramos sólo siete colectivos. Un día al dibujante Matías López (Mätt) se le ocurrió lo de montar un mercadillo de fanzines. Habló conmigo, le pusimos un nombre lo más extraño posible (Zorroclocos e Lobos, que viene a significar en murciano, fiesta de lobos) y contactamos con fanzineros como Joaquín Guirao, Fran Fernández, Javi Godoy, Doctor Zombie y Nasty Franky. El primer mercadillo fue en una pequeña sala de un bar, pero salió bien la cosa y nos comprometimos para seguir haciéndolo e ir creciendo poco a poco.

 

P.: Para muchos el descubrimiento de tu obra llegará con “Murcia”. ¿Cómo nace la obra?

R.: Sobre el 2013 saqué un fanzine en el que, sin más, se relataba una especie de sacrificio humano o ejecución ritual de una especie de secta/mafia murciana en medio de un tradicional huerto de limoneros murciano. La cosa impactó mucho a la gente por lo raro que resultaba mezclar las tradiciones populares murcianas con un ritual sangriento. El fanzine lo titulé “Murcia”, y empezó a hacerse conocido en la escena underground.

P.: La edición la realiza Entrecomics comics. ¿Cómo vives el cambio de autoeditarte a relizarlo con una editorial?

R.: Me escribieron de Entrecómics cómics ofreciéndome publicarlo como un álbum, así que completé la historia, situando la escena del sacrificio en la huerta dentro de un contexto más amplio.

P.: La mezcla de religión, masonería y turbios negocios en los que lo público y lo privado son difíciles de diferenciar son algunos de los elementos de este explosivo coctel.

R.: Lo que hice fue situar una especie de mafia secreta murciana dentro de lo que son las tradicionales cofradías de semana santa murciana. Aunque no existe la tal mafia, sí es cierto que en el gobierno de dichas cofradías intervienen diversos poderes fácticos procedentes del mundo económico y político. Ya de por sí resulta interesantísima la realidad, pero puesto que es un cómic, y una obra de ficción, pude exagerar la historia todo lo que quise.

P.: La presencia de grupos independentistas murcianos que reclaman la vuelta a las tradiciones rompe con los planes establecidos por los grupos de poder.

R.: Sí, aunque se supone que en el cómic quien ampara en la sombra la organización de un grupo terrorista independentista murciano son los mismos jefes mafiosos de una de las familias que controlan las cofradías, con el objetivo de crear un gran caos y acojonar a los rivales, aunque al final no se sabe quién controla a quién. Siempre he tenido ganas de hacer una historia ficticia de un grupo terrorista murciano semejante a ETA, teniendo en cuenta que Murcia sea posiblemente la región española menos interesada por sus propias raíces culturales y cualquier tipo de autodeterminación, aunque en el pasado hubo un fuerte movimiento cantonalista y federalista que se enfrentó al estado e incluso declaró un cantón independiente conocido como Cantón Murciano, que de hecho fue independiente durante seis meses. Hoy en día no existe apenas el sentimiento de cantonalismo y rebelión contra el estado.

P.: Por momentos “Murcia” recuerda la visión poco idílica de España que mostraba Martí Riera en obras como “El cuarto poder contra la NADA”.

R.: Lo que me interesa es romper con los tópicos. España es un país de tópicos que nos hemos creído. Yo no me siento identificado con esa serie de características que se presuponen a todo español o todo murciano. Precisamente cuando investigas en las tradiciones de un pueblo en concreto te das cuenta de la manipulación oficial que ha habido siempre por parte del estado o los movimientos culturales predominantes. En Murcia siempre se ha declarado que hemos hablado en castellano desde que fuimos sometidos a la Corona de Castilla en el siglo XIII, el idioma oficial siempre ha sido el castellano, pero popularmente en Murcia, hasta el siglo XIX se hablaba un dialecto en el que se mezclaba castellano, aragonés, catalán y palabras sueltas del árabe, e incluso del mozárabe, y esto es lógico si tenemos en cuenta que Murcia fue colonizada por gente de diferentes procedencias. Ahora los poderes públicos, temerosos por la influencia de los “separatistas”, se han encargado de decir que el dialecto murciano no existe, que siempre se ha hablado en castellano, pero cuando investigas sobre el tema te das cuenta de que no es así.

P.: ¿Cuál es la respuesta de “Murcia”?

R.: La respuesta ante el cómic “Murcia” ha sido muy buena, aún así entiendo que es un cómic muy raro, casi marciano, y a la gente le choca que se titule “Murcia”, y muchos aún tienen la idea de que todo lo murciano es insulso o cutre, aunque la mayoría de la gente no tiene ni idea de qué es lo que hay en Murcia. La imagen de Murcia que se suele tener fuera es bastante mala, sólo se recuerda la gala televisiva de “Murcia, qué hermosa eres”, lo cual es una imagen nefasta, de un cutrerío bastante extremo, je je.

P.: Tiene una cuidada edición el libro en el que no sé hasta que punto has podido llegar a participar.

R.: Bueno, al trabajar con una editorial te dejas guiar un poco por ella, aunque al fin y al cabo la obra es tuya, y lo que son los elementos más importantes, como la portada, al final siempre salen de las ideas del autor. La edición es muy cuidada, y estoy muy contento con ella. La primera vez que vi el álbum publicado me impactó mucho.

P.: ¿Refleja el libro tu visión de tu ciudad?

R.: Sí, es como siempre la he visto, con el cielo completamente azul, sin una nube, luminosa, etc. Cualquiera que sea de Murcia y abra el álbum se encontrará con las características básicas que todos los murcianos reconocemos al instante.

P.: Imagino que te habrán nombrado hijo predilecto de la ciudad.

R.: No, no me han nombrado hijo predilecto, más bien espero que algún día me declaren maldito o alguna cosa así. Las autoridades municipales están en otras cosas, y las cosas que se salen de sus propios conceptos establecidos es que ni las ven. Los cómics que yo hago ya no es que estén bien o mal vistos, simplemente no son asumibles, es como si no existieran.

P.: Continúas realizando fanzines después de la salida del libro. ¿Cambia tu forma de trabajar haber tenido la experiencia del álbum?

R.: Continúo haciendo fanzines porque es algo que tengo en la sangre. Es la necesidad de hacer una historia corta y sacarlo al instante de la manera más barata y sin ningún tipo de intermediario. Lo único que cambia de hacer una historieta para un fanzine que una historia para un álbum o una novela gráfica es la extensión. Para producir una obra mayor a un fanzine hay que tener un proyecto de largo recorrido y tener la paciencia necesaria y el tiempo para realizarlo, sino es imposible. Una obra larga puede llevar uno o dos años.

P.: Sorprende la llegada de tu nuevo libro: “El método Gémini”. ¿Cómo nace el libro?

R.: Tenía ganas de hacer una historia sobre mafiosos al estilo de películas como “Uno de los Nuestros” o “Malas Calles”. También tenía ganas de hacer una novela gráfica y que me la editase Autsaider Cómics, así que le presenté el proyecto a su editor y le dio el visto bueno.

P.: En el libro conocemos la historia de Mickey Dio, un chaval de barrio que un día decide ser un gánster.

R.: Sí, es un niño gordo del que abusan los matones, y en cuanto conoce lo que son los gangsters y lo que hacen, él decide hacer todo lo posible para hacerlo. Es un sueño de adolescencia que llega a hacer realidad en la madurez, no sin ponerle mucho empeño y esfuerzo.

P.: El personaje está basado en un mafioso real.

R.: Está basado en la historia del mafioso real Roy DeMeo, un usurero y empresario que llegó a dirigir un pequeño banco en Brooklyn, pero que sin embargo se hizo muy famoso por la forma extrema que tenía de deshacerse de la gente que le importunaba.

P.: El Gémini del libro tiene también su contrapartida en la vida real.

R.: El Gémini Lounge era un pub que Roy DeMeo regentaba, justo en la frontera de dos barrios de Brooklyn: Flatlands, que era un barrio de clase media en los setenta, y Canarsie, que por aquella era un barrio bien chungo, lleno de yonquis y delincuentes. DeMeo dirigía sus negocios ilegítimos desde este bar. En la trastienda tenía una verdadera cámara del terror, donde descuartizaba cadáveres y los hacía desaparecer, utilizando un método muy efectivo: “el método Gémini”.

P.: ¿Cuánto hay de realidad y de ficción en la obra?

R.: Hay más realidad que ficción, aunque me he inventado unas cuantas cosas por ahí para darle consistencia a la novela. También he cogido una serie de hechos y asesinatos reales que no son atribuibles a la banda de DeMeo, pero que dotan de realidad histórica a la obra.

P.: En el libro podemos ver la sombra de obras como “El padrino” o “Uno de los nuestros”.

R.: Más de “Uno de los Nuestros”, a “El Padrino” no se parece nada, salvo que es la mafia. Una de las ideas a la hora de hacer un cómic sobre la mafia o Cosa Nostra, es que realmente no hay cómics que  hablen de este tema, al contrario que en el cine. Hay muchos cómics sobre gangsters solitarios o la Ley Seca, tipo Torpedo y así, pero no sobre historias reales de la mafia neoyorquina, con toda su organización, rituales, etc.

P.: El grupo que se forma alrededor de Dioguardi nos permite conocer el auge y caída del protagonista.

R.: Al principio, el protagonista, Mickey “Dio” Dioguardi, parece un empresario no muy honesto, pero él, como quiere medrar en la mafia, se forma su propia banda de delincuentes, escogiendo a los más duros y listos de Canarsie. Él les proporciona dinero, infraestructuras y armas. Monta talleres ilegales donde desguaza los coches robados y los adoctrina en todos los aspectos del crimen organizado. Al final sus hombres, que son algo más jóvenes que él, se convierten en sus propios hijos, él los ha hecho. Esta sensación de pertenencia a una “familia” hace que sus hombres se partan la cara por Mickey. En este aspecto, lo que le hace fuerte, ser un auténtico “padre”, se torna en contra de él al dejar rienda suelta a sus muchachos en todo tipo de negocios, incluidos drogas, que tensarán sus relaciones con los jefes superiores de Cosa Nostra, organización en la que aspira entrar.

P.: La narración pega un salto cualitativo en el libro. ¿Cómo ha sido trabajar en un libro tan largo?

R.: Pues al principio me costó mucho. Hay que echarle mucha paciencia y muchas horas de trabajo. Es difícil redactar un guión inicial, y muchas cosas se van cambiando por el camino. Conforme iba pasando el tiempo, tenía cada vez más claro lo que quería; tenía toda la historia en mi cabeza, y sabía perfectamente hacia dónde iba. Directamente he llegado a escribir el guión sobre las mismas viñetas, sin necesidad de tener un texto preliminar. Tardé en hacer la novela año y medio, pero las setenta y cinco últimas páginas las hice por completo en dos meses y medio, y creo que son las mejores del libro.

P.: La elipsis narrativa te permite cubrir un amplio espacio de tiempo.

R.: Al principio de la novela quería explicar un poco cómo era el inframundo criminal de Canarsie, y después quise mostrar el origen de Mickey Dio, de su sueño juvenil de ser un gangster. La historia transcurre desde los años cincuenta a mediados de los ochenta, pero sobre todo se centra en los años setenta, donde Dio llega a convertirse en lo que realmente quiere ser y empieza a ser respetado como un tipo al que hay que temer.

P.: Da la sensación de que la acción fluye a partir de pequeños fogonazos de historias que se van sumando hasta que el lector puede completar el puzzle que le quieres mostrar.

R.: Sí, me gusta contar la historia a partir de pequeñas pero clarificadoras anécdotas. Así el lector se va metiendo en el ambiente, y a partir de pequeños comentarios de los personajes se completa la historia principal, exactamente como un puzzle. Me gustan los diálogos y las narraciones rápidas. No me gusta lo contemplativo y lo lento, a no ser que se le tenga que dar a la narración de una escena una atmósfera determinada, como una situación solemne. La narración rápida en pocas viñetas tiene un efecto más impactante y brutal, sobre todo en los asesinatos, porque tienen que suceder por sorpresa.

P.: La ascensión del protagonista está muy vinculada a las jerarquías dentro de la mafia. ¿Cómo ha sido el proceso de documentación de la obra?

R.: Me gusta bastante documentarme, y con internet hoy en día es muy sencillo. Aparte de la búsqueda de artículos históricos sobre la mafia y todo tipo de documentos gráficos, tipo indumentaria, parque automovilístico y escenarios de época, también he consultado libros y películas sobre mafia, o ambientados en los años setenta en Nueva York. Yo no he vivido en aquella época, y ni siquiera he estado nunca en Nueva York, así que era importante el punto de vista de las películas realizadas en aquella época y localizadas en ese lugar. Te dan una idea muy aproximada de lo que sería ese ambiente. Algunas zonas de Nueva York que aparecen en Malas Calles, como el barrio de Little Italy en Manhattan no tienen nada que ver con lo que son ahora. Brooklyn también ha cambiado mucho, ya no es un distrito obrero donde la mafia campaba a sus anchas.

P.: Es curioso ver el vínculo entre los rituales de iniciación entre tu anterior obra, “Murcia” y este “Método Gémini”

R.: En Murcia me imaginé una secta mafiosa del estilo de Cosa Nostra, pero típicamente murciana. El ritual que aparece en El Método Gémini es el más utilizado en Estados Unidos, aunque hay versiones diferentes en Sicilia. La capacidad de persuasión de estos rituales oscuros y macabros sobre los propios iniciados procura a la mafia un poder casi divino, es uno de los grandes inventos de Cosa Nostra.

P.: La sombra de Murcia es alargada y los negros hablan en murciano.

R.: Al escribir el texto de la obra en castellano, y no en inglés, he intentado orientar al lector en el origen de cada uno de los personajes. Los negros, al vivir en barrios marginales como Canarsie hablan una especie de castellano mal hablado, a veces inspirado en el dialecto murciano, y otras en la jerga de los quinquis de películas como Perros Callejeros. Como yo no soy de Nueva York, pero puedo llegar a entender el mundo marginal, que puedo ver en mi propia ciudad, adapto lo que conozco a lo que he podido leer sobre los pequeños delincuentes neoyorquinos o ver en películas, y no son unos quinquis muy diferentes a los de aquí.

P.: Además los viejos mafiosos comerán pan con higos.

R.: Claro, al ser los mafiosos, sobre todo los viejos, inmigrantes sicilianos que han conocido las dos orillas del charco, tienen costumbres mediterráneas. Realmente no sé si en Sicilia se comen los higos con pan, pero sé que los viejos, por lo menos en Murcia, sí que lo hacen. Estos detalles “mediterráneos” le dan un carácter de proximidad que me ayuda a desarrollar mejor la psicología de los personajes.

P.: Los orígenes de la mafia y la importancia de las raíces a la hora de ser admitido en ella tienen un papel importante en el ascenso del protagonista.

R.: La Cosa Nostra es una mafia exclusivamente siciliana. Los inmigrantes sicilianos, y sus descendientes, en Estados Unidos no tienen problema a la hora de ingresar en la organización como miembros de honor. No todos los inmigrantes italianos en Estados Unidos son sicilianos, hay también napolitanos y calabreses. En un principio, estos delincuentes de origen no siciliano, sólo podían colaborar con la mafia como asociados, sin ingresar oficialmente ni disfrutar de los muchos privilegios. Más adelante se consintió admitir a italianos no sicilianos que mereciesen ser admitidos por sus dotes criminales, pero éstos no podían llegar a ocupar los primeros cargos en Cosa Nostra, sólo serían soldados. El protagonista, Mickey Dio, se gana con creces el derecho de ser admitido como soldado, pero su origen calabrés le perjudica, debido a los prejuicios de sus jefes mafiosos. Él mismo se queja y se compara con Al Capone, un napolitano que nunca ingresó oficialmente en la mafia, pero que tampoco lo necesitó para ser el gangster más poderoso de su época. En Italia existen tres importantes mafias: la Mafia o Cosa Nostra (de Sicilia), la Camorra (de Nápoles) y la ‘Ndrangeta (de Calabria). De las tres, la única que en aquella época se había exportado a estados Unidos era la Mafia o Cosa Nostra.

P.: En el libro recreas un Nueva York fantástico que podría ser portada de cualquier novela pulp de los años 50.

R.: Los rascacielos recuerdan a construcciones de Lego, tienen un toque infantil, pero también frío y lejano. La mayoría de los escenarios con rascacielos son inventados; dibujaba los edificios un poco como me daba la gana. Supongo que al que conozca Nueva York de verdad le puede resultar un poco raro, pero la verdad es que la intención era darle un pequeño toque fantástico. Por supuesto, el ambiente de las portadas de las novelas pulp está muy presente también, han sido una gran influencia.

P.: Llama la atención como depuras la línea y el contraste entre un trazo que remite a los tebeos infantiles y la dureza de la historia que cuentas.

R.: Sí, tiene un toque infantil porque bebe del cómic underground americano de los setenta, como Crumb o Shelton, que tenían un estilo de dibujo que rescataron de los cartoons y cómics de los cincuenta. No hay ninguna originalidad con ésto. El estilo escogido creo que es el adecuado para una historia así, es expresivo y directo.

P.: En este caso el libro se hace en cuatricomía pura y dura. Los rojos son rojos, igual que los amarillos y azules, colores muy primarios que dan una gran fuerza a tu dibujo.

R.: Quería utilizar pocos colores, pero que fuesen expresivos y rotundos. Los colores primarios resultan infantiles, pero también resultan antiguos, lo mismo que agresivos y enloquecedores. La historia está situada en el pasado, y va de una serie de gente que está bastante loca o desesperada, y que no duda en hacer cualquier cosa para conseguir lo que quieren, sin importarles si esas acciones van a tener consecuencias nefastas para ellos mismos.

P.: En esta ocasión edita Autsaider un cuidado libro en el que nada está dejado al azar. ¿Cómo ha sido la experiencia con ellos?

R.: La experiencia ha sido muy buena. Realmente todas las sugerencias que me hizo el editor de Autsaider Cómics creo que han sido perfectas para este libro, tanto el tipo de encuadernación como la portada, en la que no aparece título alguno para dar mayor importancia a la ilustración. El título ha sido dispuesto en el lomo del libro con letras bien grandes. Las guardas recuerdan a siluetas cinematográficas que encajan muy bien con el contenido de la obra.

P.: ¿Ha cambiado mucho el proceso de trabajo con respecto a otras obras anteriores?

R.: No demasiado, lo que pasa es que como he estado involucrado en el proyecto año y medio, la relación ha sido más larga. También en la difusión y publicidad del libro en las redes sociales estoy más implicado que cuando salió editado “Murcia”.

P.: Da la sensación que has interiorizado mucho el tema antes de realizar la obra. ¿Lo retomarás en el futuro?

R.: Así es, lo he interiorizado durante años, ya que la mafia me interesa desde hace bastante tiempo. Para este cómic me he sumergido más en lo que es la ciudad de Nueva York, sus barrios, puentes, características, población, diferencias étnicas y sociales. Antes de meterme en el proyecto, apenas sabía lo básico de Nueva York, ahora sé cosas sobre sus barrios, distritos, historia, etc.

P.: ¿Cuál está siendo la respuesta de la gente?

R.: Parece que buena, creo que está gustando, pero a lo mejor todavía es un poco pronto para hacer una valoración justa.

P.: ¿Proyectos?

R.: Aún es pronto para comentarlos, jeje.

Por Infame&Co

Links de interés:

Web de Magius  http://fogcomix.wixsite.com

Entrecomics comics  http://www.entrecomicscomics.com 

Autsaider comics  http://autsaidercomics.com