El tesoro de Lucio. Entrevista a Belatz

Mikel Santos, Belatz, es un ilustrador todoterreno que desde hace años compagina sus colaboraciones en las más variadas facetas del sector, desde el editorial al diseño de camisetas. Vivió en primera persona el conflicto de Mikel Urmeneta y Kukuxumuxu y ahora afronta su mayor reto, trasladar al cómic la agitada vida del anarquista Lucio Urtubia. Con él conocemos mejor la obra.

¿Qué es “El tesoro de Lucio”.

“El Tesoro de Lucio” es una puerta abierta en formato de novela gráfica para todo aquel que quiera, o bien adentrarse para conocer la vida de Lucio Urtubia, o bien para acercarse mejor a su persona para todo aquel ya conocía de antes al personaje. El título hace referencia al término que acuñó la policía francesa de los años 80 a un misterioso cheque en blanco que encontró en la casa de Lucio en un registro.

¿Cómo nace la obra?.

El propio Lucio fue el que animó a la editorial Txalaparta a editar una obra sobre su vida en este formato. Le hacía ilusión ver su vida y propagar su mensaje en “dibujicos”. Al principio hablaron con Martintxo Altzueta, dibujante con el que la editorial de Tafalla suele trabajar, pero como él andaba con otros proyectos les sugirió mi nombre. Luego se sumaron a la aventura las editoriales Demo Editorial de Galicia y Tigre de Paper de Cataluña para hacer sus propias versiones en los idiomas de cada origen.

¿Conocías su trayectoria antes de emprender este viaje?.

Sí, conocía lo típico de él. Un anarquista y albañil navarro que puso entre las cuerdas al First National City Bank falsificando cheques de viaje. Solo eso. Había visto algún video suyo y poco más. Me pareció una historia increíble. Cuando me lo propusieron no lo dude ni un solo instante. Son de esos trabajos que sabes que no puedes dejar pasar.

Txalaparta había publicado varios trabajos del protagonista y serán también partícipes del proyecto desde el comienzo. ¿Cómo ha sido la relación con la editorial en el proceso?.

La relación con la editorial ha sido una gozada desde el primer momento. Yo era consciente de que aparte de tener que conocer en persona a Lucio y “empaparme” de él tenía que trabajar en equipo con la editorial. Ellos lo conocen bastante bien desde hace años y me aportaban también gran información y consejos. Yo iba elaborando el guión y lo comentábamos juntos. Es esencial esta parte por que necesitas salir a veces de tu prisma, de tu enfoque y de tu burbuja para tener una visión más real de lo que el lector al final se va a encontrar. Y ellos en ese sentido ya tenían mucho camino recorrido y teníamos la necesidad de no repetirnos y de no cometer el error de hacer una copia de los libros anteriores. Debíamos hacer algo nuevo, diferente, sin perder la esencia de Lucio.

En el libro vemos la historia de Lucio desde su infancia hasta su madurez.

Es un recorrido completo por su vida. Lógicamente aparecen los hechos más famosos por los que se le conoce, pero sería un error no hacer hincapié en su pasado anterior, sobre todo la infancia. De hecho la infancia y juventud que vivió justifican de alguna manera toda su actividad revolucionaria posterior. No se entiende su vida sin una visión global en todos los sentidos.

Para construir el relato buscas un alter ego, Amaia, que te ayudará a construir el relato.

Amaia es crucial en la historia. Al principio era una mera excusa para poder relatar mejor la novela pero no podía quedar tan solo en eso. Cojeaba. Yo necesitaba un confidente narrador. Me hubiera gustado haber sido yo, porque en realidad Amaia refleja todas las charlas y conversaciones que he tenido con Lucio. Después de darle muchas vueltas vi que Amaia tenía mucho más valor que una simple excusa para poder narrar la novela. Tan solo tuve que emparentarla familiarmente con una familia no ficticia de Cascante y de esa manera aportaba varios beneficios para el cómic: La figura femenina que tanto ensalza el protagonista, la relación intergeneracional entre ambos y el que pudiera formar parte de la trama principal sin salirnos de la realidad.

En el pasado ya habías realizado acercamientos al cómic con historias cercanas al formato francobelga. Encargos en el que muestras la historia de Navarra, del Osasuna o del día a día de un periódico. Sin embargo “El tesoro de Lucio” es tu proyecto más ambicioso.

Desde luego. Para mi contar la historia de un revolucionario que todavía está entre nosotros ha sido todo un reto. En todo momento ha sido buscar un equilibrio entre la realidad y el poder tomarme algunas licencias narrativas. Era consciente de que la figura de Lucio atrae a muchos seguidores que están muy familiarizados con su vida y que podían ser muy críticos con la veracidad de la historia pero a la vez debía de aportar algo más, no solo que ellos desconocieran si no sobre todo la forma de contarlo todo. Opté por ofrecerles también un acercamiento a Lucio como humano, como persona, por que al personaje ya lo conocen de sobra.

A lo largo del proceso hay un intercambio de información continuo con Lucio. ¿Cómo ha sido el proceso de realización del libro?.

Primero me leí los tres libros que hay publicados por Txalaparta sobre Lucio, me vi el documental varias veces…y luego ya empecé a reunirme con él para tener toda esa información de primera mano, para contrastar datos. Me di cuenta que había que organizar todo ese batiburrillo de datos de manera cronológica porque los libros no siguen estrictamente ese orden temporal y hay fechas que no se detallan concretamente. Y aunque luego en la obra juego con flashbacks y otros recursos tenía que tener muy claro la linea temporal de sucesos. Una vez que ya di con la trama y linea argumental comencé a hacerme un mapa gráfico de escenarios y estilo. Lucio se sorprendía de las preguntas que le hacía por que nadie se las hacía normalmente como qué desayunaba, si se afeitaba, qué ropa llevaba a la obra, cómo dormía, qué radio escuchaba o cual era su comida favorita…Eran detalles que no hay que dejar pasar si tienes que dibujar la vida de una persona durante muchas décadas de existencia, con el problema también de hacerlo fiel en cuanto a la documentación de cada época.

El protagonista plantea el robo a los bancos siendo su empresa más ambiciosa el robo del First National City Bank a través del cobro simultaneo en diferentes países de cheques falsos.

Lucio comienza su andadura traficando con víveres en el servicio militar y ya en Paris comienza a “expropiar” bancos. Pero era una actividad que le asustaba mucho por los peligros que conllevaba. Le daba pánico la idea de hacer daño a alguien. El tema de las falsificaciones para conseguir dinero para la causa antifascista era una gran solución en la que se sentía más cómodo. Y los cheques de viaje del First National City Bank eran un caramelo muy goloso para Lucio y su equipo. Si la policía los cogía les caían menos años al ser falsificación de documento bancario y no de moneda directamente. Y en aquellos años los cheques de viaje de cualquier entidad eran la mejor manera de intercambiar dinero para viajar de un país a otro, ya que las tarjetas y cajeros automáticos no eran tan comunes como ahora.

Probablemente la vida del protagonista hubiese sido otra de no haber vivido una dura infancia en Cascante después de la Guerra Civil.

Efectivamente. Él propio Lucio no se cansa de repetir, que su pobreza fue su riqueza, que fue precisamente el hambre que sufrió y las injusticias las que le empujaron a ser el que es, a hacer lo que hace. Como él y su familia hubo miles de personas que vivieron esa tragedia. La diferencia es que Lucio Urtubia eligió la opción activa, la opción de luchar e intentar cambiarlo todo frente a la opción de ser un espectador que ve cómo le arrebatan todo, incluso en muchos casos la vida.

Lucio pone en valor constantemente la importancia del trabajo.

Como buen anarquista ensalza el trabajo constantemente. Es la base para construir una sociedad digna. Si todo el mundo trabaja nos sobran hasta los políticos de alguna manera. De hecho lo que más nos puede destacar de su figura es que nunca ha dejado de trabajar, bien en el campo, en una cantina o de solador en la obra. Y además de eso lo compaginaba con su lucha. Cualquier otro ser humano no hubiera cogido la paleta y el cemento después de haber arrebatado al sistema millones de francos. Es lo que lo hace especial, desde luego.

El protagonista sufre las consecuencias de sus ideales. En el libro muestras el modo en el que afectan sus actividades a la relación con su hija Julieta.

Una persona que dedica casi las 24 horas del día a trabajar y a llevar a cabo su lucha no dispone de todo el tiempo necesario para prestar la debida atención a cosas que también él ensalzaba, como la familia y los compañeros. Es algo que al final su familia y su entornó comprendió. Aún y todo siempre buscaba momentos, aunque fueran muy pequeños, para compartirlo con los suyos, en especial con su mujer Anne y su hija Juliette. Cuando podían se escapaban con la furgoneta por Europa o visitaban Cascante. Quizás no es lo suficiente para una familia más convencional, pero ahí radica la cuestión, que no estamos ante una persona convencional. A partir de mediados de los 80, cuando terminó toda la aventura del Citibank, se dedicó a recuperar bastante tiempo perdido. Hoy Lucio, y desde hace mucho tiempo, no sabe vivir sin tenerlos cerca a todos. Y el tiempo ha sabido calmar un poco las pequeñas heridas.

Llama la atención que el libro esté editado en euskera y castellano por Txalaparta, en catalán por Tigre de Paper y en gallego por Demo Editorial, una colaboración muy poco habitual que hace que el libro se pueda leer en todos los idiomas oficiales del estado.

Sí. No es habitual pero por casualidades del destino vimos que existía esa posibilidad y no lo dudamos. Nos pareció que cooperar juntos era de alguna manera algo muy “Urtubista”. Los catalanes se interesaron enseguida y en un viaje que hice a Galicia me encontré con un amigo mío dibujante y editor, Manel Cráneo, que al preguntarme en qué andaba metido y decirle que estaba trabajando en “El Tesoro de Lucio” se quedó impresionado y entusiasmado por que conocía perfectamente la vida del anarquista navarro. No dudó un instante y al día siguiente ya estaba hablando con Txalaparta. Han sido duros meses de coordinarnos pero creo que ha valido mucho la pena.

¿Cómo va a ser la distribución del libro?

La distribución va a seguir los mismos cauces que de habitual a nivel estatal con la edición en castellano. Y luego las ediciones en los restantes idiomas cada editorial juega con sus distribuidores en sus respectivas zonas.

El libro es posible por una difícil situación personal. Trabajabas en Kukuxumuxu cuando Mikel Urmeneta fue despedido de la empresa y decides acompañar al creador de la marca en su nueva aventura.

Con Mikel Urmeneta sigo haciendo trabajos para Katuki Saguyaki y seguimos teniendo una gran relación, incluso ha sido uno de los “padrinos” junto a la Chula Potra en la presentación oficial que hicimos de la obra. Sí, la situación laboral era muy complicada tras el despido de Mikel de la empresa que él mismo fundó por que los pleitos y demandas que kukuxumusu nos puso nos impedían volver a trabajar en nuestros propios estilos y la situación era y sigue siendo bastante surrealista. “El Tesoro de Lucio” de alguna manera me ha dado ese subidón de adrenalina artística que necesitaba estos dos años.

El despegue de la nueva empresa de Urmeneta, Katuki Saguyaki, junto a antiguos trabajadores de Kukuxumuxu se ve ensombrecida por procesos judiciales que ponen en solfa cuestiones como el derecho de propiedad intelectual de la obra.

Efectivamente. Hay unos derechos de propiedad intelectual que se presuponen intocables y que protegen en toda medida al autor, pero parece que luego dependiendo de un juez u otro se convierten en puro humo y se acaba defendiendo al mercado, al empresario, al dinero…como si los miles de dibujos que hicimos fuera mercancía y no arte en sí. Un jaleo de este tipo no lo puede llevar adelante un juzgado de lo mercantil, quizás ahí estuvo la estrategia.

“El tesoro de Lucio” es tu primera novela gráfica. La guerra civil y el anarquismo están muy presentes en ella. ¿Cómo consigues aportar una voz propia después de trabajos tan emblemáticos como los de Antonio Altarriba o Paco Roca en un contexto similar?.

Yo ya había realizado otros tres cómics de unas 40 páginas, pero desde luego que no se les puede llamar concretamente novela gráfica, así que es cierto que este era para mi un reto mayor. La verdad que habiendo en el mercado obras como las que citas al principio te entra un poco de vértigo y el miedo a que puedas estar un tanto condicionado por los modelos establecidos a nivel de grafismo o de guión. Al final te das cuenta que no es para nada malo tener ciertas bases aprendidas o modos de escribir una novela. Yo he intentado imprimir mi forma de escribir, de contar y por supuesto de dibujar pero es lógico que se cuelen influencias de todo tipo.

Txalaparta ya había apostado en el pasado por el cómic con trabajos como el de Maite Gurrutxaga en “Habiak” pero nunca había decidido generar sus propios contenidos en este medio. ¿Qué ofrece el cómic para historias con tantas aristas como la que cuentas aquí?.

¡La verdad que este trabajo tiene muchas aristas y aún tuve que filtrar muchas más! Ha sido un encaje de bolillos importante para organizar muchísimos datos y pasajes y a la vez construir una trama y varias subtramas. Pero he quedado muy satisfecho con el resultado y me parece un buen formato no solo para contar una historia si no también para hacer pensar. La Chula Potra en la presentación lo definió como un buen manual libertario. Puede ser varias cosas a la vez dependiendo del enfoque del lector. Mi enfoque u objetivo principal era contar la vida de Lucio, plasmar su mensaje y hacer un poco pensar.

Después de dos años de trabajo. ¿Volverás a trabajar en un proyecto similar?.

Sin duda alguna. Han sido dos años de trabajo pero aparte de que esa duración es un buen promedio en este tipo de obras han sido dos años de mucha satisfacción, motivación y entusiasmo. Y también mucho cariño que he querido volcar en cada página. Como he dicho en más de una ocasión he sufrido muy a gusto.

¿Proyectos?.

Siempre hay historias en la cabeza desde hace muchos años pero que por un trabajo que surge u otro no las puedes llevar a cabo. La verdad que las novelas gráficas me fascinan y tengo desde hace mucho tiempo en mente contar una historia real que sucedió en un pueblo de Galicia en los años 50 y que puede tener mucha miga. En cuanto acabe unos trabajos que pospuse por estar estos dos años abducido con este libro tengo la intención de comenzar con esa historia. Ir viendo un poco.

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