Empresas del sector agroalimentario vasco crean AgriDigi, un marketplace independiente

AgriDigi

El sentimiento de unión late detrás del proyecto. Un grupo de empresas del sector agroalimentario vasco ha decidido crear una red conjunta de carácter digital para poner en venta sus productos a través de internet. La iniciativa lleva por nombre AgriDigi y está auspiciada por el sostén tecnológico que proporciona la firma Devol, especialista en la creación de comercio electrónico; Purple Blob, encargados de aportar soluciones digitales; y GAIA, la Asociación de Industrias de Conocimiento y Tecnología de Euskadi.

Se trata de una iniciativa cuya partida presupuestaria, unos quinientos mil euros, proviene de una ayuda del gobierno autonómico orientada a la investigación y el desarrollo. La idea que encierra AgriDigi pasa por implementar un espacio online en el que se concentren los productos de las diferentes empresas participantes, siempre bajo el objetivo de que estas puedan mantener relaciones comerciales entre sí y con el resto de entidades locales, como pueden ser las relativas a la hostelería. Es decir, en un primer momento, el sitio web no estaría diseñado para el comprador particular, sino que estaríamos hablando de un entorno B2B en el que la compraventa se llevaría a cabo entre empresas. Además, haciéndolo de una manera sólida, ágil y segura.

A partir de ahí, la tentativa no es otra que la de sumar vías de negocio que multipliquen el número de consumidores, proyectando con ello un género que se ajusta a los más exigentes estándares de calidad y cuyo proceso de evolución está perfectamente controlado en todas sus fases. Para las empresas que forman parte de este conglomerado, una de las principales ventajas que supone la llegada de AgriDigi consiste en suavizar la subordinación que existe con respecto a las grandes superficies. De esta forma, se conseguiría llegar al producto directamente, sin necesidad de recurrir a la figura de un intermediario que encarezca los precios y obtenga rendimientos en paralelo.

Las aspiraciones de este marketplace van mucho más allá de crear un espacio conjunto, y es que el uso de la tecnología avanzada se presenta aquí como una herramienta de carácter prioritario. De hecho, la aplicación de un sistema de monitorización, la interconexión de dispositivos en la recogida de datos y la automatización en la observación de los productos van a permitir un seguimiento mucho más íntegro de los alimentos.

Además de esto, cabe reseñar la dotación tecnológica que tendrá el sitio web en cuestión, donde la seguridad será uno de sus aspectos fundamentales. AgriDigi integrará en su pasarela de pago el denominado protocolo SSL (Secure Sockets Layer) de 128 bits, la herramienta más potente que existe para mantener a salvo los datos personales de los usuarios. Se trata de un recurso muy empleado en portales digitales en los que son muy frecuentes las transacciones de dinero, como pueden ser los bancos y las plataformas de juegos de azar.

De hecho, la mayoría de plataformas de comercio online, al estilo de Amazon, un nuevo casino online como Casumo o tiendas de ocio electrónico como Steam pueden funcionar, a día de hoy, como una referencia perfecta en materia de seguridad, y es que estamos ante un entorno que dispone de este protocolo para cifrar las contraseñas y los números de cuenta de los compradores. El sistema SSL es una tecnología que se comporta como una especie de escudo que protege la información sensible que viaja desde la página web hasta el servidor principal. Una clave de 128 bits de extensión generada por un mecanismo matemático impide que los hackers puedan tener acceso a las referencias de índole privada. En definitiva, una característica indispensable para el buen funcionamiento del comercio electrónico.

El potencial de AgriDigi es previsiblemente abrumador, teniendo en cuenta que la plataforma podría alcanzar un volumen de participación compuesto por más de diez mil productores del sector ubicados en el País Vasco. Ante este panorama, sumado al proceso de cambio tecnológico en el que estamos inmersos, se hace necesaria la implantación de un espacio web como el que nos ocupa. Por el momento, la iniciativa se encuentra en fase de pruebas, pero se espera que el próximo año empiece a rodar con absoluta plenitud.