Escuadrón suicida: Postureo cinematográfico

Un desastre de película. Plana, caótica, deshilvanada, fea e innecesaria. Otro clavo en el ataúd del universo cinematográfico de Warner/DC. Sin argumento, sin desarrollo de personajes, sin personalidad visual, sin un tono único que dirija la historia. En esta película fría y diseñada por ejecutivos, nadie sabe por donde van los tiros.
Posiblemente estamos ante la película más esperada en mucho tiempo….. Su campaña de marketing se ha encargado de que a todo el planeta, le apetezca ir a ver a estos villanos dando caña a ritmo de rock ‘n’ roll. Esta debía ser la película que asentara finalmente las bases del universo cinematográfico de DC. Y el encargado de escribir el guión y ponerse tras las cámaras, sería David Ayer. Un director de películas de acción suburbiales con muchos tintes de serie B (“Sabotage”, “Sin Tregua”) y que también nos dejó el elogiado filme bélico, “Fury” (“Corazones de Acero” en nuestro país). Este señor no está ni mucho menos acostumbrado a trabajar en franquicias de este tipo, con estos presupuestos y menos aún con las prisas que le establecieron. Warner le dio seis semanas para escribir el guión y empezar a rodar, un rodaje que según muchos rumores y no tan rumores, fue completamente accidentado. Y para colmo, los ejecutivos de la empresa decidieron que tras las críticas recibidas por “Batman v. Superman”, la película debía ser más alegre y para eso debían rodarse nuevas escenas. Una decisión bastante cobarde, en especial porque las críticas hacia “Batman v. Superman” se enfocaban en muchas otras cosas que eran fáciles de arreglar sin traicionar el espíritu de este universo. Tras todo ese desbarajuste, al fin pude visionar el montaje que Warner ha hecho del filme de David Ayer, y descubrir si tanta crítica negativa tiene algún fundamento. Un servidor ha decidido ver “Suicide Squad” con ganas de descubrir a sus personajes, sucumbir ante la socarronería y a poder ser, encontrar el tono oscuro de DC, pero sin la pedantería existencialista y la densa epicidad del irritante Zack Snyder. Recordemos que el brillante reparto esta compuesto -entre otros- por: Will Smith, Jared Leto, Margot Robbie, Jai Courtney, Joel Kinnaman, Viola Davis, Cara Delevingne, Adewale Akinnuoye-Agbaje y Scott Eastwood.

La decepción que supone esta película dentro del género es inconmensurable. En primer lugar no hay argumento alguno. Hay una excusa incoherente y mal hilada para unir a estos villanos. Y el planteamiento ya deja en el aire demasiadas cosas sin explicar. Los primeros cuarenta minutos son una supuesta presentación de personajes bastante inútil e innecesariamente larga. Y realmente después de tanta presentación no sabemos más de estos personajes (a no ser que seamos lectores de cómics) que el hecho de que Killer Croc es un cocodrilo asesino, y al Capitán Boomerang le gustan los unicornios rosas y las ironías.

No es un retrato de los personajes muy profundo que digamos. Pero parece que Ayer con darles ese estilo “gangsta-rap” ya lo tiene todo solucionado, aunque quede definitivamente hortera en el 99% de los casos. Además la mayor parte del escuadrón, son meros personajes fantasma que pululan delante de la cámara sin hacer nada. Y “los principales” como Harley o Deadshot, apenas tienen desarrollo más allá de la típica trama estereotipada. Lo más molesto del ínfimo retrato de estos personajes, es que casi todas sus acciones resultan ilógicas con respecto, incluso, a la vana descripción que tenemos de ellos.

Y que la constante condescendencia de Warner con el fin de gustar a todo el mundo, hace que estos personajes estén más cerca de ser héroes incomprendidos que temibles y oscuros villanos. Sin contar, por supuesto, a la aterradora Amanda Waller de Viola Davis. La actriz es lo mejor de la película y el personaje parece reencarnado directamente desde las páginas del cómic.

También creo que Margot Robbie hace un gran trabajo como Harley Quinn y que su relación con el Joker puede ser un punto excelente a desarrollar en el futuro. Por otro lado el Joker de Leto me deja una primera impresión bastante decepcionante tras el bombo que se le ha dado a su “metódica” interpretación (verlo en VOSE, el doblaje es un sacrilegio), aunque aún hay que darle más tiempo.

Pasada la presentación, queda ver como los villanos recorren pasillos mientras liquidan hordas de enemigos vulgares y comunes, a modo de videojuego y siguiendo una narración inexistente que se construye a base de escenas de acción antiestéticas y pequeños bloques de diálogo sustentados en la frase lapidaria, el chiste fácil y un típico resumen de traumas pasados previo al climax final.

Si muchos nos quejamos de los agujeros de guión del filme de Zack Snyder, aquí el problema se repite con descaro. Fuera del guión la cinta tampoco hace pie en los demás apartados. Visualmente se salva en algunos momentos puntuales, pero en general es una película terriblemente fea, con una dirección poco atractiva, un CGI horrible y un montaje realmente mal ensamblado que se enfrenta a si mismo al chocar tonos y mensajes contradictorios para llegar a volverse catatónico en algunos tramos. Si fuera un cómic, ni las grapas serían capaces de darle cohesión.

Además está la recalcitrante banda sonora, que recurre a un “hit” diferente prácticamente en cada escena, intentando que la película mole, cuando es incapaz de hacerlo por si misma. Puede que a muchos les desagradara el tono oscuro de “Batman v. Superman”, pero al menos era propio y reconocible. “Escuadron Suicida” esconde bajo su supuesto estilo gamberro, osado y subversivo; la necesidad de gustar a todo el mundo. Y el inconexo pastiche final, acaba por no agradar a ningún tipo de publico más que los fans absurdamente incondicionales.

Se nota a la legua que la película ha sido diseñada en una oficinas para complacer a todos los tipos de espectador y ser un triunfo en taquilla. De ahí que un producto tan urgido de alma y personalidad esté abarrotado de escenas para trailers con la única razón de ser que atraer al público. Qué desastre que una película que busque ser tan atrevida y revolucionaria, fracase por duplicado. Porque se transparenten tanto los objetivos de su producción y su falsedad, digamos “postureo”; y porque para querer diferenciarse tanto, resulte ser una película formularia de principio a fin.

David Ayer y Warner se distribuyen los dividendos de este colosal fracaso, aunque no sé exactamente con que porcentaje concreto. Esta reunión de personajes planos y poco carismáticos no está hecha para los fans, de hecho traiciona a los fans para complacer a todos los públicos. Y si eso fuera poco, todos sus apartados son genéricos. La resultante mezcla incongruente y poco satisfactoria, es el ejemplo del cine creado en un despacho por unos ejecutivos sin conocimiento del medio ni de los deseos de los fans.

Con ese Deadshot blandito de Will Smith haciendo de Will Smith, un Joker atado en corto y en general un grupo de villanos muy poco aterrador que deambula por una narración esquemática y deslavazada hasta un final tan cobarde como el planteamiento y la ejecución del producto mismo. Hace que “Batman v. Superman” parezca una buena película, Zack Snyder un buen director y David Goyer un buen guionista.

Patxi Álvarez