Fastball: Un apellido vasco

Miles Zuniga, de 52 años, el del apellido vasco y rudimentos de español (foto: Mr. Duck).

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Jueves 28 de febrero de 2019, Bilbao, Bar Nave 9 de Museo Marítimo, 21 h, 15-18 €.

 

El cuarteto texano arrancó en el bar Nave 9 la gira española del veinte aniversario de cuando vendieron más de un millón de discos por su canción ‘The Way’

 

El jueves en Bilbao arrancaron su gira española de ocho conciertos los power-poperos Fastball (Austin, 1994), que en los 90 vendieron más de un millón de copias de su segundo LP ‘All the Pain Money Can Buy’ (1998), propulsado por la canción ‘The Way’ (aquí va el videoclip). Su siguiente álbum, ‘The Harsh Light of Day’ (2000), solo, entre comillas, vendió 85.000 copias. Fastball se hallan ahora celebrando el vigésimo aniversario de semejante éxito. «Mañana (por el viernes) actuaremos en Madrid. Si alguien quiere vernos puede hacer un viaje por carretera… Nosotros somos de Texas y esta distancia no es nada», animó uno de los dos colíderes, guitarristas y cantantes, el de la izquierda, Miles Zuniga, de 52 años, de apellido vasco (Zúñiga adaptado) y que afirmó saber castellano. Puestos a recomendar, más cerca nos quedaba el concierto del domingo a la tarde en el bar Stereo de Logroño.

Fastball nunca han cesado su actividad. De hecho, en 2017 editaron el disco ‘Step Into Light’, algunas de cuyas canciones tocaron en el bar de la Nave 9 del Museo Marítimo, donde había numerosos espectadores americanos, por cierto. Si en disco remiten a Elvis Costello o The DB’s (como me comentó el amigo Topo por wasap), en vivo nos recordaron a menudo a los Posies, a los Model Rockets y al power-pop crepitante de los 90. Y esto de los 90 más aún al volumen brutal que castigó nuestros tímpanos en la Nave 9, donde Fastball tocaron 22 canciones en 87 minutos guitarreros. En el bis reconocimos dos versiones: el mexicano ‘Volver, volver’ con guitarras en cascada y sentidamente entonado en español por Zuniga igual que Harry Dean Stanton en la maravillosa película ‘Lucky’, y para cerrar el show el ‘Listen To Her Heart’ de Tom Petty.

Tony Scalzo, de 54 años, a veces se sentó al teclado (foto: Mr. Duck).

Un poco perjudicados por el jet lag (aterrizaron la víspera y quizá se les notó en algunos parones entre canción y canción), Fastball sonaron modernos como Mando Diao (‘Til I get it right’), mantuvieron hondas raíces en el Nuevo Rock Americano de los 80 (‘Slow Drag’, de seguido un ‘Good old days’ algo a lo Beat Farmers) y, cuando el otro colíder, el de la derecha, Tony Scalzo, de 54 años, se sentaba al piano, sonaban más clásicos (a lo Bruce Springsteen o Graham Parker en ‘You’re an ocean’, a lo Frank Black lánguido en la novedosa ‘Help machine’, una de las canciones nuevas).

Los Fastball (el tercer miembro oficial es el baterista, Joey Shuffield, y se trajeron a un huidizo bajista para completar la alineación), que suenan evidentemente clásicos (el influjo de los Beatles en ‘Frenchy and the punk’, en la lisérgica ‘Fire Scape’ –«esta puede que la conozcáis», avisó Scalzo- o en otra con piano como ‘Out of my head’ –Pato dijo que el punteo fusilaba el ‘Tomorrow never knows’ de los de Liverpool-, las melodías vocales similares a los Jayhawks en ‘Charlie, the methadone man’) y subliminalmente texanos (en Joe King Carrasco llegué a pensar en ‘Love Comes in waves’), no volaron muy alto con su hit ‘The Way’ (demasiado adulto les quedó), pero lograron repetidas dianas electrizantes como ‘Rampart Street’ (esas dos voces de los jefes empujando) u otra nueva como ‘The girl you pretended to be’ (un rocanrol con el ímpetu del Springsteen de Rosalita). Buen bolo, oigan. «God bless», nos bendijo al acabarlo el colíder de la derecha, Scalzo.

ÓSCAR CUBILLO

El bajista huizido y contratado, Miles Zuniga, el baterista y también original Joey Shuffield, y Tony Scalzo (foto: Mr. Duck).

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Author: bilbaoenvivo

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