Gatomojado: La croqueta blusera al gusto de Rosendo

Gamba Roja (batería y coros), Gato Mojado (guitarra y voz), Rata Limpia (guitarra) y Mapache Nihilista (bajo y coros)
(imagen de móvil: Gerard / Facebook Gatomojado).

CAL: **

Viernes 8 de febrero de 2019, Bilbao, Cotton Club, 20 h, 5 €.

 

Los felinos vallecanos, discípulos de Leño, animaron con su blues hostelero, carpetovetónico y más allá un Cotton Club bastante despoblado, tristemente

 

A modo de humilde apoyo del concierto, para El Correo Digital escribimos este texto previo que animaba a los lectores a acudir al concierto del Cotton:

Organizado por ‘Producciones Que Te veo’ y ‘Malagüero Records’ se monta el esperanzador bolo del cuarteto vallecano Gatomojado, escrito todo seguido y personificado por Gato Mojado (guitarra y voz), Rata Limpia (guitarra), Gamba Roja (batería y coros) más Mapache Nihilista (bajo y coros). Los vallecanos visitan el solar vascongado divulgando su segundo opus, ‘Espinas’, «once espinas afiladas en lenguaje blues y rock urbano» (no se lo pierdan en  Bandcamp y alucinen). Ah, el primer disco de los felinos se tituló ‘La moral del perdedor’ y lo produjo Santi Campillo, ex M-Clan.

Les describe así de bien este textito del Bandcamp: «Con influencias dispares como Leño, Muddy Waters o Johnny Cash, el gato mojado sale del agua calao de ideas para mantenerse empapao por mucho tiempo. Un grito que pretende unir la dignidad flamenca y su figura más humilde (El Cabrero) con el desgarro del corazón negro (Howlin’  Wolf)». Canciones como ‘El blues de la nevera’, ‘La croqueta subversiva’ o ‘A blues y birras’ podría tocarlas Rosendo en 1979, que lo sepan.

 

***

 

Pues eso: que un viernes de guitarras peligrosas vivimos en Bilbao. Rematamos la jornada ante los Ilegales en un Kafe Antzokia agotado (lo contaremos en el próximo post) y la abrimos en el Cotton Club porque me hacía mucha ilusión hincar el diente a Gatomojado, cuarteto vallecano de blues-rock con deje ‘leñero’, aunque la dicción vocal a lo Rosendo Mercado («el único Mercado que vale», dijeron) se difuminó en su concierto de 57 minutos y 11 piezas.

Hubo muy poco público, como mucho 30 personas (o sea una por cada veinte de las que estuvieron ante Ilegales), y Gatomojado fueron teloneados por el trío vizcaíno vintage Detractors, con su delta blues acústico y muy ragtime: 10 temas en 38 minutos con tabla de lavar, una maleta a modo de bombo, la voz y los rizos del cantante de la Priscilla Band… Con sus instrumentos aparentemente fabricados por ellos, hicieron muchas versiones (la mejor el ‘Pride & Joy’ de Stevie Ray Vaughan, y otras más manidas como ‘Hoochie Coochie Man’ de W. Dixon para M. Waters que a Tsustas le recordó a Mojo Nixon & Skid Roper, ‘Before You Accuse Me’ de Bo Diddley o el ‘Mojo Boogie’ se supone que de J.B. Lenoir) y algunos originales en castellano muy curiosos (‘A vivir’, a lo Zenet en Nueva Orleans)

El cuarteto vallecano visto desde el palquito del Cotton (imagen de móvil: Gerard / Facebook Gatomojado).

Luego, Gatomojado, propulsados por dos guitarras y agraciados por un bajista velocísimo, calentaron al escaso personal con empuje coral (el «no hay agua clara» del inaugural ‘Hielo y pimienta’) y dejes marca Daniel Higiénico a toda pastilla (‘Pingüinos en el desierto’), concomitancias con los primeros Deltonos (el funk hostelero saltarín de ‘Manos sucias’, muy mejorado respecto a lo que suena en su primer disco), ‘El blues de la nevera’ con su final tan Rosendo, una versión de Los Chunguitos escuela Muddy Waters (‘Me quedo contigo’), y la cima de la cita, un largo fragmento pleno de inspiración y rebosante de diversión contagiosa durante cuatro temazos: el walkin’ bass con slides a lo Elmore James meet Hound Dog Taylor ‘2000 cigarros y un blues’, el rocancolero ‘La croqueta subversiva’ (dedicado a un bar de San Francisco donde habían probado unas croquetas de cecina memorable), el swingeante ‘Huellas dispares’ y el rollo tan a lo Morís de ‘Tienes el fuego’.

Y ya para el epílogo, a modo de fiesta final participativa con todas las chicas y bastantes chicos bailando ante ellos, dejaron el popurrí de Leño (con el blues ‘La Fina’ y un par de fragmentos instrumentales: ‘Sodoma y Chabola’ y ‘El tren’) y el adiós con el ‘I Got My Mojo Working’ de Muddy Waters llevado a su asfalto vallecano y con muchos arreglos sorprendentes (Michael Jackson, Lenny Kravitz…). Los felinos madrileños vinieron presentando su segundo disco, ‘Espinas’, que pueden oír en Bandcamp, y ojalá vuelvan pronto.

ÓSCAR CUBILLO

Los felinos madrileños en una de las pantallas del Cotton (imagen de móvil: Gerard / O.C.E.).

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Author: bilbaoenvivo

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