“Minas” caninas

Una de las cosas que más molesta a la ciudadanía es ver sus calles sucias y, sobre todo, que la huella de esa suciedad permanezca en la suela de nuestros zapatos en forma de "sorpresa" excremental. En Bilbao, como en otras muchas ciudades, padecemos el problema de las cacas caninas, sobre todo en los barrios periféricos ya que allí le resulta más fácil al sujeto incívico dejar las deposiciones del animal sin riesgo a que una vecina o vecino le llame la atención o a que la Policía Municipal le imponga la correspondiente y bien merecida sanción, que oscila entre los 750 y los 3.000 euros. De hecho, el año pasado el Ayuntamiento intervino en 16 casos y en lo que va de este año en siete.
En el pleno de marzo, Ganemos Goazen Bilbao llevamos una moción para atajar este problema de las "minas" perrunas y que se reclame a la persona propietaria de un animal si ésta no asuma su responsabilidad de recoger los excrementos en calles y jardines. Se trata de un asunto que molesta y genera un descontento ciudadano generalizado que, por ejemplo, en el barrio de Betolaza ha llevado al vecindario a protestar públicamente.

A propuesta de Goazen Bilbao, el Consistorio va a poner en marcha un plan específico sobre las técnicas de identificación de canes. Nuestro grupo ha defendido un plan de choque  porque ya se han aprobado en el Ayuntamiento varias iniciativas en años anteriores que pedían mapas de excrementos caninos para identificar a los 25.000 perros censados mediante análisis de ADN y campañas de sensibilización, a lo que hay que añadir que contamos con una normativa que permite sancionar con elevadas multas.

El equipo de Gobierno también se ha comprometido a constituir una Comisión de Trabajo en la que tengan participación los distintos grupos para que, conjuntamente con las Áreas implicadas, inicie la actualización de la Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de Animales que permita contemplar las medidas recogidas en el plan de acción.

Precisamente, GGB habíamos solicitado la reforma de la ordenanza después de que el Congreso aprobará el pasado mes de febrero modificar el Código Civil para que los animales de compañía dejen de considerarse como bienes muebles, de manera que los propietarios se vean obligados a velar por su bienestar.

No obstante, y a pesar de ser el grupo impulsor de la iniciativa, nos abstuvimos en la votación tras la negativa del Gobierno municipal a incluir en su enmienda que en la Comisión de Trabajo estén también presentes los colectivos animalistas. De todos modos, esperamos que el Ejecutivo local cumpla cuanto antes con lo acordado y adopte medidas para que los barrios de Bilbao dejen de ser un campo "minado" de cacas perrunas.

Conchi García, concejala de Ganemos Goazen Bilbao

**Consola de depuración de Joomla!**

**Sesión**

**Información del perfil**

**Uso de la memoria**

**Consultas de la base de datos**

**Errores analizados en los archivos del idioma**

**Archivos del idioma cargados**

**Cadenas sin traducir**