Bilbao, una ciudad en la que poder vivir, trabajar y divertirse

Durante las últimas semanas se ha hablado, y mucho en la ciudad, de la nueva Ordenanza de Hostelería. Y es que en estos días estamos debatiendo la reforma de esta ordenanza, que por cierto, entró en vigor hace apenas 3 años (julio de 2010).

Es mucho más completa y entra a regular muchas cosas al detalle, pero el titular que ha sonado con más fuerza, y por tanto ha calado en la opinión pública, es el que dice que a partir de ahora no se podrán instalar pubs en los bajos de los edificios residenciales.

 

 El grupo municipal Socialista, ha presentado seis enmiendas al texto que ha elaborado el Gobierno del PNV. Y lo hemos hecho porque entendemos que su propuesta no cumple con el diseño de ciudad que nosotros siempre hemos defendido; una ciudad en la que poder vivir, trabajar y divertirse.

Porque desde el más escrupuloso respeto al derecho al descanso, los socialistas creemos que es posible dar a nuestras calles la vida necesaria para que generen riqueza y empleo. No podemos permitirnos que una ciudad que tiene hoy 33.000 personas en el paro no tenga un nicho de negocio tan importante como es el sector hostelero, que junto con el comercio en general, es la primera industria de la Villa. Y esta ordenanza pone demasiadas pegas.
Es decir, en el fondo estamos ante un debate sobre el diseño de ciudad.

Y no podemos permitirnos una ciudad a la que la gente no quiera volver. Necesitamos que vengan y disfruten. No solo los de fuera, también los de dentro. No podemos tener exiliados del ocio. Nuestros jóvenes y no tan jóvenes se van a los municipios y ciudades del entorno en busca de lo que su ciudad no les ofrece. Y eso no se lo puede permitir una ciudad como Bilbao.

Y dicho todo esto, los socialistas también tenemos muy claro que debemos trabajar por defender el derecho al descanso de los vecinos y vecinas de la Villa. Aunque eso sí, teniendo muy presente que los problemas puntuales de ruido o convivencia que se producen en Bilbao, no se generan por un efecto directo de la ordenanza de hostelería, sino por un incumplimiento de otras ordenanzas.

Si en una terraza alguien hace ruido y la gente se queja, estamos ante un incumplimiento de la ordenanza de medio ambiente por ruido excesivo, o de la ordenanza de espacio público. Y quien tiene que velar por estos cumplimientos es la Policía Municipal y quien la dirige.

Los socialistas estamos convencidos de que entre el balneario de Marina Dór que proponen unos, o la defensa de las ovejas latxas paseando por la Gran Vía que hacen otros, existe otro modelo de ciudad pujante, moderna, atractiva para el de casa y el de fuera, sostenible, viva...

Porque es una contradicción hablar y quejarse de la desertización de la ciudad en Semana Santa, y al tiempo plantear una ordenanza con carácter restrictivo en el sector hostelero. Y es una contradicción querer hacer una ciudad mirando al futuro y a la vez hacer urbanismo a la carta en función de los grupos de presión que vienen a este Ayuntamiento.

Y yo, Alfonso Gil, si fuera alcalde, para construir ese Bilbao del futuro, tendería la mano a los vecinos, hosteleros y comerciantes para consensuar un diseño de ciudad y remar todos en la misma dirección. Trabajar por el Bilbao de hoy, pero también por el que será el Bilbao de nuestros hijos y nietos.

**Consola de depuración de Joomla!**

**Sesión**

**Información del perfil**

**Uso de la memoria**

**Consultas de la base de datos**

**Errores analizados en los archivos del idioma**

**Archivos del idioma cargados**

**Cadenas sin traducir**