Jabier Muguruza: Íntimo, austero y entrañable

En la primera pieza, la que titula el CD, ‘Leiho bat zabalik’ (imagen de móvil: O.C.E.).

CAL: *

Lunes 25 de febrero de 2019, Bilbao, foyer del Teatro Arriaga, 19.30 h, 15 €.

‘Leiho bat zabalik’ (Mara Mara Diskak, 2017).

 

El cantautor de Irún convenció en el ciclo ‘Literatura eta Musika Euskaraz’ del Arriaga, en una intervención a dúo que se hizo corta

 

El reposado cantautor Jabier Muguruza (Irún, 1960), el hermano mayor de Fermín e Íñigo Muguruza (ambos ex Kortatu y Negu Gorriak), participó el lunes en el ciclo ‘Literatura eta Musika Euskaraz’, subvencionado por el Área de Euskera del Ayuntamiento de Bilbao. Esta iniciativa se celebra en el foyer del Teatro Arriaga (en el amplio descansillo del primer piso, tras subir las escaleras), donde se colocan sillas y los oficiantes actúan a un palmo del respetable, este lunes una escasa treintena de personas a las que Muguruza conocía en su mayoría (a un poeta que intervino un rato, a los tres plumillas de El Correo, El Mundo y el Deia…). Por cierto, creo que yo era el tercero más joven.

Jabier Muguruza, sin desprenderse de su estilo reflexivo y pausado hasta lo etéreo (al hablar siempre parece que pierde el hilo), presentó por segunda vez en Bilbao (la primera fue en el Arriaga y nos dio rabia no poder asistir) su decimoquinto álbum, ‘Leiho bat zabalik / Una ventana abierta’, publicado en su propio sello Mara Mara Diskak y grabado mano a mano con el guitarrista elgoibarrés Ander Mujika, de los disueltos Napoka Iria, que también le acompañó en el foyer. Es un disco con textos de Iñaki Irazu, Harkaitz Cano, Ángel Erro, Iban Zaldua, Íñigo Astiz…

Pero, como se incide en el texto de abajo que complementa esta reseña de un concierto, lo que marca a este disco ‘Leiho bat zabalik’ es la renovación sónica de Muguruza, que adopta un estilo oscuro hasta lo desasosegante, desnudo por el escueto acompañamiento instrumental (la guitarra eléctrica experimental más aportes de samplers electrónicos disparados por el irundarra desde un atril). El del lunes fue un concierto de 84 minutos para 12 piezas, dos de ellas con Muguruza a capela: ‘Bizitza bizitza da’ y, a modo de bis sin hacer el paripé de salir del escenario y volver, ‘Tan petita’, en catalán.

A pesar de la austeridad acústica conceptual y general, de la dilatación de los ambientes y de la entonación pausada y casi recitada de Muguruza, se hizo corto el encuentro. Apoyado en la guitarra de Ander Mujika, el cantautor exploró el post-rock (‘Leiho bat zabalik’), recitó a lo Gari (‘Spam kanta’), sumó coros a lo Leonard Cohen o Benito Lertxundi (‘140’), y hasta cantó en africano convincente en su vieja canción ‘Mazisi Okeita Denbele’.

Todo iba bien, pero a partir de la séptima pieza subimos un escalón y pareció que éter se expandía hasta el infinito. Quizá la inspiración y la relajación habían desintegrado la mera interpretación en ese foyer tan iluminado al que el songwriter pidió apagaran un par de focos tras cantar la primera canción. Con los atriles a tiro pero apenas mirados (casi únicamente para disparar los samplers), Muguruza flotante evolucionó en ‘Etxera iritsi’, se lució a capela en la mentada ‘Bizitza bizitza da’ (con cierto aire de bertsolari), el mejor sampler reforzó el hondamente soulero ‘Jada iritsi diren barbaroen zain’ de Harkaitz Cano (con Mujika golpeando la guitarra al modo de Joseba Irazoki), un poco teatralizado a lo Albert Pla se asomó el espigado guipuzcoano en ‘Kontraesanak’, la también antigua ‘Maite zaitut, ez’ arrancó en tono menor y derivó al soul, y la evento se despidió con la citada pieza catalanoparlante y susurrante ‘Tan petita’, que fue un remate suave y a capela de un encuentro cómodo, cercano, logrado, corto, íntimo y entrañable.

ÓSCAR CUBILLO

 

En la tercera pieza, ‘Ez zait gustatzen poesia’, que en el CD canta con Miren Iza, alias Tulsa (imagen de móvil: O.C.E.).

 

+++ TEXTO DE OCTUBRE DE 2017 QUE RESEÑA LA RUEDA DE PRENSA DEL CD +++

 

Jabier Muguruza reinventa y actualiza su estilo con una guitarra y leve electrónica

en el CD ‘Leiho bat zabalik / Una ventana abierta’

 

Jabier Muguruza Ugarte (Irún, 1960) es el hermano mayor del afamado activista político y músico autogestionario Fermín Muguruza, ex Kortatu y Negu Gorriak. Además, Jabier es escritor en euskera (en los 90 fundó el movimiento Emak Bakia con Atxaga, Ordorika, etc.) y acordeonista, y también mantiene una larga carrera como músico: participó en los poperos chic Les Mecaniciens en la primera mitad de los 90, se apuntó a la fiesta con los tropicalones Joxé Ripiau en la segunda mitad de los 90 (donde coincidió con su otro hermano, Íñigo Muguruza, también ex Kortatu y los Negu), y actualmente funciona en solitario, como compositor de música infantil y como cantautor melancólico, reflexivo y reposado.

‘Leiho bat zabalik’ (Mara Mara Diskak, 2017).

En este último rol ha editado su decimoquinto álbum. Se titula ‘Leiho bat zabalik / Una ventana abierta’, lo ha publicado en su propio sello Mara Mara Diskak (reactivado tras el cierre de su discográfica en la última década, la marca madrileña Resistencia), y ha mutado drásticamente su sonido, aunque no su espíritu ni su tensión. Como explicó en rueda de prensa, «hay un cambio claro en este disco». «Aunque me hallaba muy a gusto en mi zona de confort, con instrumentos acústicos como el piano y el contrabajo, con el grupo de jazz y la colaboración de mi amigo personal Mikel Azpiroz», la intuición le dirigió por otro camino: «tenía claro que necesitaba una guitarra eléctrica con momentos de dureza, de aspereza, que no fuera siempre amable. Y también necesitaba la electrónica, aunque no sabía muy bien por qué razón. Había un punto de intuición».

Para ello consiguió la ayuda de dos colaboradores: el guitarrista elgoibarrés Ander Mujika, de los recientemente disueltos Napoka Iria, y el productor zaragozano Carasueño, que se encargó de la electrónica. A pesar de la escueta terna, Jabier Muguruza subraya que subyace una honda tarea en su 15º disco: «Han sido ocho meses, casi un embarazo. Ha habido mucho trabajo, de componer en casa, de vestir las canciones por parte de Ander… Lo digo porque hay que dar valor a la cultura en estos tiempos».

Y sus letras «siguen siendo intimistas, de las que se pueden cantar al oído de cada una de las personas que están entre el público, que es como me gusta cantar». Las músicas son suyas y los textos se los firman colaboradores habituales como Iñaki Irazu o Harkaitz Cano, plumas recuperadas para su causa como Ángel Erro e Iban Zaldua («con una letra bastante malvada, como era de esperar»),  y nuevos fichajes como Íñigo Astiz («al que igual no le gusta que se le cite»). En su disco anterior Muguruza escribió varias piezas, pero ahora asegura que «hay gente muy válida en mi entorno… y en mi sintonía. Claro, tú no puedes cantar en una sintonía en la que no crees».

Hay quien comenta que son letras oscuras, a lo que alega Muguruza: «Van con los tiempos. Chico Buarque dice que la música brasileña es de una alegría triste, o de una tristeza alegre. Estas canciones también: creo que tienen un halo de tristeza que no se trasmite al oyente». En efecto, oyéndolas resuena el post rock y el country alternativo. Se trata de un repertorio reverberante, pausado, oscuro y de horizontes abiertos a lo Will Oldham, The National, Lambchop, Mark Eitzel, y también algo de Jay Jay Johanson y del también cantante euskaldun Gari, el que con su deseo de ‘salir de la zona de confort’ fue quien espoleó esa misma acción a un Jabier Muguruza que se reinventa modernista y con un atractivo inédito en el rock independiente, no solo por su dúo en el disco con la getxotarra Miren Iza, de Tulsa (con quien comparte la canción ‘Ez zait gustatzen poesia’).

OSCAR CUBILLO

 

Videoclip de la canción ‘Ez zait gustatzen poesia’:

 

 

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Author: bilbaoenvivo

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