La importancia de la figura del coach en cualquier ámbito

Coach es un término que se utiliza actualmente. Está totalmente relacionado con el proceso de aprendizaje del coaching teniendo una importancia decisiva en este. A diferencia de lo que se piensa, no sólo está relacionado con el ámbito educativo, sino que también se puede relacionar con la gastronomía, con el mundo del deporte (por ejemplo, un coach te puede ayudar a usar un bono de bienvenida bet365)

Para poder entender su significado, es importante que sepamos qué es exactamente el Coaching.

Básicamente es un proceso de intercambio de información entre un maestro (coach) y su alumno (coachee). Esto se puede aplicar a ciertos ámbitos (tanto personales como laborales). Es por esto por lo que existen diferentes tipos de coaching; no será lo mismo el coaching empresarial que el coaching personal, por ejemplo.

Siempre existe un objetivo final. Pero, aunque se piense lo contrario, el objetivo del coach no es la meta en sí, sino el proceso, camino o línea trazada para poder llegar hasta a él. Básicamente, imaginemos que nos encontramos en una importante carrera donde el objetivo es, precisamente, llegar a la meta.

Puede que lo que más quiera el coachee sea llegar a la meta. Pero para el coach, esto carece de importancia. El profesor se encargará de indicarle la mejor estrategia o camino más corto para llegar hasta a ella. Además, le indicará todos los obstáculos que se puede encontrar y cómo poder esquivarlos.

Con esta clara analogía, podemos deducir la clara importancia que tiene un coach en el proceso de coaching.

Características de un buen Coach

Metodología aplicada
Un buen profesor o coach debe de ser capaz de transmitir información de manera que el alumno la pueda entender con claridad. No se trata de coger un libro y empezar a recitar la lección para que el coachee la aprenda de memoria. Cada alumno tiene su propia forma de pensar y de entender las cosas.

Un coach debe de tener la empatía suficiente como para ponerse en el lugar del alumno y conseguir así entender sus inquietudes. Básicamente debe de ser capaz de leer cualquier información, ordenarla en su mente y explicársela al alumno con todo tipo de ejemplos y alusiones a hechos que han ocurrido durante el proceso de aprendizaje.

Paciencia

Al igual que una madre tendría paciencia para explicarle cualquier novedad a su hijo, un coach la tiene que tener con el alumno. De nada servirá explicar las cosas a gritos o de malas maneras. Lo único que conseguiremos es que la mente del coachee se cierre aún más.

La paciencia es un don muy valorado… pero, aplicado al coaching en general, lo es todavía más.

Enseñanza recíproca

Lo mejor del proceso de coaching es que tanto el profesor como el alumno aprenderán el uno del otro. El coachee descubrirá los nuevos conocimientos que necesita para avanzar en su camino mientras que el coach aprenderá nuevas metodologías para poder aplicarlas en el futuro.

Esta retroalimentación es vital para cualquier tipo de aprendizaje, ya sea relacionado con coaching o no.

Saber elegir a un coach que cumpla estas 3 características será vital para tener un aprendizaje breve y consistente.