Lo que debes saber sobre la excitación femenina

La excitación es el estado de mantenerse concentrado en un determinado estímulo. Cuando hablamos de excitación sexual femenina esto implica una serie de cambios fisiológicos.

¿Qué diferencia hay entre la excitación y el deseo?

Ambas palabras suelen usarse indistintamente, pero son ligeramente diferentes. Mientras que el deseo se refiere a ganas emocionales de mantener relaciones sexuales, la excitación tiene que ver con los cambios fisiológicos que se producen en el cuerpo cuando se está excitado sexualmente.

Etapas fisiológicas que se experimentan durante el sexo

Los estimulantes sexuales para mujeres pueden ayudar a que esos niveles de excitación se incrementen y esto conlleve a un mayor disfrute de un encuentro íntimo. Tiene que ver con la primera etapa del ciclo de la respuesta sexual. Es el momento en el que el cuerpo se prepara fisiológicamente, sobre todo para el coito vaginal.

En el caso de las mujeres, la vagina se humedece más porque las glándulas producen fluidos lubricantes naturales. Esto, por diferentes situaciones médicas u hormonales puede variar significativamente, y lo más normal es que la lubricación se vea afectada en mujeres mayores que pasan por la fase menopáusica. Tal condición no tiene por qué ser un impedimento para el disfrute sexual, por lo que los estimulantes y lubricantes llegan a jugar un papel importante en la vida sexual de las mujeres de estas edades.

Otras manifestaciones fisiológicas se hacen presentes durante la etapa de la excitación. El clítoris y la vulva se hinchan al dilatarse los vasos sanguíneos y los pezones se vuelven más sensibles al tacto.

La etapa meseta es el período antes del orgasmo. En esta fase las sensaciones de excitación se intensifican. Se puede percibir en la aceleración de la respiración, en gemidos y vocalizaciones involuntarias o espontáneas. En ese momento es posible que la vagina se apriete y produzca mayor lubricación.

La prolongación de esta etapa suele ser la más determinante para que un encuentro sexual sea realmente memorable. Mucho más que llegar al orgasmo. Para ello, tiendas especializadas y sex shop se esmeran en ofrecer productos innovadores y juguetes sexuales que ayuden a incrementar los niveles de excitación en esta etapa, así como también es posible intensificarlos y extenderlos.

La fase del orgasmo se suele considerar el objetivo final de un encuentro sexual, pero no tiene por qué ser siempre de esta manera, ya que es posible tener relaciones sexuales extremadamente placenteras sin la necesidad de llegar al orgasmo.

Esta sensación puede incluir convulsiones musculares tanto en la zona lumbar como en la pélvica. Es la fase en la que la vagina se tensa, está más sensible y más lubricada. Está muy asociada a una sensación de euforia.

La resolución es la fase que se experimenta tras el orgasmo. En este momento los músculos se relajan y disminuye la tensión arterial. Es posible que el clítoris se encuentre especialmente sensible e incluso se sienta dolor frente al tacto. También es factible que se experimente un período refractario, durante el cual no sea posible tener otro orgasmo.

Otras mujeres, por el contrario, experimentan varios orgasmos, pero no es lo que determina una experiencia sexual placentera. Lo importante es escuchar las necesidades de tu propio cuerpo y que te sientas cómoda y satisfecha con tus encuentros en pareja o en solitario