Nuevas visiones sobre el cómic.

El cómic poco a poco va ganando una mayor relevancia en las instituciones y demostrando su gran capacidad pedagógica. Uno de los acercamientos más interesantes a la unión entre ambos medios es el presente volumen, que recoge los trabajos realizados en el  Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre Cómic de la Universidad de Zaragoza. Hablamos de él con sus coordinadores,  Julio Gracia Lana y Ana Asión Suñer.

 ¿Qué es “Nuevas visiones sobre el cómic. Un enfoque interdisciplinar”?

Julio: Muchas cosas. Principalmente tres:

Una iniciativa de una universidad pública, con lo importante que resulta que la institución apueste por un medio como el cómic.

Un gran libro a nivel cualitativo y cuantitativo, que reúne las aportaciones de muchos autores.

Una publicación que aspiramos a que tenga mucho impacto social. Buscamos que tenga una buena distribución (gracias a Prensas de la Universidad de Zaragoza) y además tratamos de difundirlo en Salones y en diferentes eventos. Nuestro objetivo es que se convierta en una primera piedra sobre la que puedan construirse otras iniciativas posteriores.

 ¿Cómo se hace la convocatoria de textos?

Ana: Nace en el Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre Cómic de la Universidad de Zaragoza de 2017, que reunió a más de setenta participantes y se constituyó como un evento importante para avanzar en la integración del cómic dentro del mundo académico.

A partir de dicho Congreso, que tuvo ponentes procedentes de diversas disciplinas, desde el diseño hasta el cine, surgió este libro. La selección de las ponencias y de los artículos incluidos con posterioridad, la realizó un comité constituido por teóricos del medio, como Elisa McCausland, Pablo Dopico o Rubén Varillas.

Muchas veces, cuando tu investigación trata sobre cómic, te encuentras solo en el ámbito universitario. Es decir, si estás trabajando en el campo de la filología tienes a otros compañeros que estudian los mismos autores o líneas historiográficas que tú. En el caso del cómic no suele suceder lo mismo. El Congreso permite visibilizar esas investigaciones y ponerlas en común. Además, cada investigador trae consigo una metodología diferente y eso hace que el Congreso se convierta en algo único. El libro rompe el aislamiento de los investigadores sobre historieta y se beneficia de él, constituyéndose como un foro de contraste entre diferentes disciplinas y métodos de análisis.

De hecho da la sensación de que el aislamiento es doble: La universidad desconoce al cómic pero el cómic desconoce también a la universidad y sus funcionamientos internos.

Julio: Planteas una reflexión muy buena. Sucede no solo en el mundo del cómic. Las universidades intentan estar cada vez más abiertas al mundo, difundiendo sus investigaciones y actividades, pero continúan viéndose a veces como instituciones un tanto crípticas. Libros como Nuevas visiones son muy necesarios para que la producción académica no se vea como algo ajeno a la sociedad. El investigador busca que se le lea. Que su trabajo tenga una utilidad real.

El cómic está llegando a las instituciones. Tenemos el ejemplo del Premio Nacional, en Valencia va a haber una cátedra del medio y cada vez es más frecuente encontrar cómics en los museos.

Ana: El Premio Nacional, la reciente cátedra coordinada por Álvaro Pons en Valencia o colecciones como la del Museo del Prado, son tremendamente importantes. Abren nuevos caminos.

Julio: Las instituciones apoyan decididamente esta entrada de la historieta. El Congreso nació como un proyecto pequeño, pero el soporte de la universidad fue muy importante desde el principio. Asimismo, recibimos muchísimas propuestas, se sumaron asociaciones y diversas entidades. Finalmente, constituimos un encuentro de muy buen tamaño, siguiendo el modelo de los organizados a nivel internacional. Las universidades están interesadas en el medio, ya no sólo por su estudio en sí mismo sino por aspectos como su potencial didáctico. Aunque si hay que destacar un apoyo capital, este fue el de Antonio Altarriba, uno de los nombres esenciales del cómic.

Altarriba, reciente ganador del Gran Premio Cómic Barcelona, tiene dos facetas: guionista y teórico. En el libro analiza la figura del crítico del medio.

Julio: Así es. Es una figura muy importante en el ámbito del cómic como guionista y precursor de los estudios teóricos en España. Realizó su tesis doctoral sobre cómic en un momento en el que no existían casi precedentes. Hoy existen todavía ciertas reticencias hacia el estudio del cómic en las universidades, pero en el momento en el que planteó su tesis, el choque con la academia era absoluto. Fue lo mismo que sintieron otros pioneros, como Juan Antonio Ramírez.

Ana: Antonio enfocó su tesis sobre cómic francés y de hecho recuero que aparece de pequeño en El arte de volar estudiando el idioma. Desde ese momento han cambiado mucho las cosas en el mercado español. El papel de Antonio ha sido esencial para que a partir de los ochenta crezcan las propuestas sobre el medio. Gracias a él existe un interés mayor en el tebeo.

Siguiendo con Altarriba, fue precursor de los estudios académicos con la revista Neuróptica, que resucitáis.

Julio: Es un proyecto que nos ha hecho mucha ilusión. Antonio fue director de la revista entre 1982 y 1987. Fueron cinco números de una publicación pionera con un enfoque muy académico. Planteaba presentar a los estudios de cómic como un arte o un medio expresivo más, sin ningún complejo. Se editaba en Zaragoza, por lo que recuperarla desde la universidad era algo totalmente lógico. Lo hablamos con Antonio, nos dio todo tipo de facilidades y lo adaptamos a las exigencias del mundo académico actual. De esta forma, la revista tiene un comité de redacción, un comité asesor compuesto por investigadores y profesores nacionales e internacionales y cumple los preceptos necesarios para una revisión por pares muy rigurosa. El objetivo es que los artículos que se publiquen puedan ser presentados por los investigadores en contratos de investigación u oposiciones.

La recepción hasta ahora ha sido muy buena. En el comité asesor hemos sumado además a Tebeosfera a través de su director Manuel Barrero, y a Octavio Beares y Gerardo Vilches, directores de CuCo. Cuadernos de Cómic. La idea es crear redes fuertes y que los proyectos que han encontrado un hueco en la academia se mantengan.

Estáis preparando un segundo Congreso.

Ana: Se celebrará a mediados de mayo. La convocatoria la hemos cerrado hace poco y el comité científico está analizando las propuestas. Hemos recibido una gran cantidad. Estamos muy satisfechos: por una parte, el Congreso continúa teniendo muy buena recepción entre los investigadores, por otra se da una continuidad importantísima al proyecto. La idea es realizar también un nuevo libro que continúe al anterior.

Agrupáis los temas del libro en diferentes bloques. Hay un acercamiento al manga dando gran importancia a Jiro Taniguchi.

Julio: Su fallecimiento coincidió con la conferencia de David Almazán, especialista en Japón y muy interesado en el neojaponismo. Utiliza de forma muy destacada el manga en sus clases. La época de Botchan le sirve como un material docente perfecto.

Otro tema muy interesante es el del género.

Ana: Es algo que tenemos que reivindicar. Muchas de las propuestas del libro pertenecen a tesis doctorales o a investigaciones de amplio espectro. Hay análisis, por ejemplo, sobre los años ochenta y noventa, épocas en las que no se visibilizaban las aportaciones de las historietistas y sobre las que es preciso detenerse.

También habláis de las relaciones con otras artes.

Julio: Era uno de nuestros principales objetivos: visibilizar el vínculo existente entre el cómic y otras manifestaciones artísticas, como la pintura, la arquitectura o el cine. Sería un error pasar por alto estas relaciones, tan importantes para entender a la historieta como parte de la contemporaneidad.

La historia está muy presente. Habláis de la Norteamérica de Milton Caniff o de México en los años cuarenta.

Julio: Muestra la variedad que puede tener el cómic y lo rico que puede ser recuperar ciertas épocas. Milton Caniff ha sido investigado por Francisco Sáez de Adana y me parece especialmente interesante que se recupere la memoria de un tipo de tebeo que apenas existe ya, el cómic de prensa.

Ana: El artículo que citas lo firma Laura Nallely. México tiene una gran cantidad de investigadores que reivindican sus aportaciones frente a otras escuelas que tradicionalmente han tenido quizás más repercusión. Los investigadores procedentes de América Latina enriquecieron muchísimo el Congreso y el libro. Deberíamos de trazar más redes con Latinoamérica.

Julio, hablabas antes del uso docente del cómic.

Julio: Sí, la didáctica, el modo en el que el cómic puede usarse para enseñar es un tema que interesa a muchos investigadores de la Universidad de Zaragoza. El potencial que tiene la didáctica aún está por explorar. Cuando das alguna charla, te das cuenta de que, si bien no existe quizás una gran cultura de cómic en nuestro país, en cuanto pones un cómic al alumnado enseguida se establece una conexión. Hemos organizado incluso un curso específico sobre cómic y educación, que se realizará en julio de este año en la Universidad de Verano de Teruel.

Ana: Además, nos dimos cuenta en el Congreso de la gran cantidad de investigadores y profesores que están utilizando el cómic como herramienta didáctica. En este sentido es bueno apostar por esta línea y crear espacios donde puedan compartir sus experiencias, ya que sin duda es la mejor manera de poder mejorar este método de trabajo.

También habláis del cómic que genera prospecciones, es decir, como el cómic genera futuro inventando mundos que los lectores harán realidad más adelante.

Julio: Es un tema apasionante. Resulta increíble la capacidad del cómic para adelantarse al futuro. Se habla bastante del cine, pero muchas veces la historieta estaba antes.

Ana: En este sentido, tuvimos la suerte de contar con una comunicación que estaba enfocada en este aspecto. El diseño a través de la prospectiva en el cómic de ciencia ficción, presentada por Laura Asión, mostraba cómo la ciencia ficción juega un papel fundamental en la generación de nuevas ideas, llegando en ocasiones a predecir innovadoras tecnologías.

También habláis de labores que están más invisibilizadas como el diseño dentro del mundo del cómic.

Julio: Es cierto. Es una labor necesaria. El diseño está relacionado con muchas artes pero no se analiza propiamente. Hemos querido que en el libro tuviera un espacio. Tiene una importancia vital para cualquier cómic y muchos dibujantes compaginan o han compaginado su labor, por ejemplo, con el diseño publicitario (es el caso de Paco Roca). Son campos muy cercanos.

La literatura y especialmente la poesía también están presentes.

Ana: Por supuesto, son también muy importantes en relación con el cómic. Por esta misma razón, el Congreso que realizaremos en mayo de 2019 busca explorar el concepto de narración en el cómic.

Julio: Pero habría que aclarar que, aunque sean cercanos, son distintos: cómic y literatura no son lo mismo. Estamos en una época en la que a veces se confunde literatura con narración. Son ámbitos diferentes. El cómic tiene una entidad propia, aunque existan muchos paralelismos entre ambas artes, igual que los hay con la pintura.

De hecho el Museo del Prado cada vez integra más el cómic entre sus propuestas.

Julio: Sí, y este hecho enlaza muy bien con lo que comentábamos antes acerca de la literatura. Son ámbitos cercanos, pero que tienen que mantener su entidad. Y la colección del Prado lo consigue. El cómic no se constituye como un elemento didáctico que nos acerca a autores del pasado, sino como una obra única en la que el autor o los autores dialogan de tú a tú con los pintores clásicos.

Ana: Cada vez hay más propuestas que nos hablan de la relación entre pintura y tebeo. Las Meninas de Santiago García y Javier Olivares constituye un buen ejemplo. Las sinergias entre ambas manifestaciones artísticas han aumentado exponencialmente en los últimos años.

¿Ha sido difícil dar coherencia a temas tan diversos?

Ana: Para empezar a organizar todos los artículos nos guiamos por las líneas temáticas generales a partir de las que se establecieron las mesas redondas que formaron el Congreso. Más adelante fuimos matizando los distintos grupos, con la finalidad de dar la mayor coherencia posible al libro.

Julio: Es complicado unificar todo dentro de compartimentos estancos que a veces no son tales. En el fondo es una creación artificial. Lo que hemos intentado es pensar en el lector y facilitarle la lectura. Muchos artículos son transversales y podían perfectamente estar en otro apartado.

Tenéis ya recogidas las nuevas propuestas para un nuevo Congreso.

Ana: Así es. Algunas proceden de Canadá y nos enorgullece que el encuentro se vea con interés al otro lado del Atlántico.

Julio: Es un proyecto cada vez más abierto. Siempre hemos tenido la vocación de que fuera una herramienta amplia y útil para todos los que trabajamos sobre cómic.

Infame&Co