Power Rangers: Cargando infancia….

Cinta de entretenimiento superheroíco más complaciente y atenta de lo que (admito) me esperaba a priori. El film se basa en la primera temporada de la serie infantil norteamericana de superhéroes del mismo nombre: los Power Rangers (1993) (que a su vez está basada en la serie japonesa tokusatsu Super Sentai, que lleva más de 30 años en antena.

Haim Saban vió en el Japón este interesante producto, y tuvo la genial idea de utilizar las escenas originales japonesas en las que los superhéroes están ocultos bajo sus “supertrajes” y mezclarlas con escenas rodadas por personajes estadounidenses para crear su propia (y más infantil y simplona) versión.

Poco pensaba en principio el israelí que un producto de entretenimiento tan marrullero pero a su vez con costes tan bajos iba a suponer un éxito tan enorme a nivel nacional e internacional, en todo un fenómeno de masas y en obsesión fan para los niños de los 90, en icono por derecho propio de aquella década y una franquicia que sigue sacando temporadas (más o menos inspiradas que la original).

El secreto del éxito residía en la irreverencia y agilidad de sus capítulos; esto es en el perspicaz sentido del humor que desprendían sus villanos, el carisma que emanaban sus intérpretes en sus simplones roles, el diseño japonés y sobretodo en la cadencia tan rauda de sus acontecimientos superheróicos); una serie que nos describía a 5 adolescentes que recibían cada uno superpoderes a manos del mago alienígena Zordon… para que combatieran a la malvada extraterrestre Rita Repulsa, cuyo fin era conquistar la Tierra acabando con la vida que hay en ella.

Este reboot modifica ciertos aspectos que los fans de la serie noventera reconoceremos al instante, pero mantiene la esencia y el alma del producto original. Y esta esencia son: el tener un conjunto de jóvenes muy diversos y de muy distintos orígenes que deberán formar no solo un equipo inquebrantable para proteger la Tierra, sino una amistad auténtica, una villana con cierto sentido del humor cómplice y desenfadado a la hora de hacer el mal, y por supuesto durante las luchas y batallas, un diseño artístico hechizante e impecable de sus armas y trajes.

Como cinta de superhéroes independientemente de que sea una nueva versión de los conocidos Power Rangers, este “Power Rangers” supone un agradecido exponente del género (y me da la sensación de que si se hubiera llamado “Marvel’s Power Rangers” la “crítica especializada” hubiera valorado mucho más lo que se nos ofrece en pantalla).

El relato nos describe como hace millones de años la Tierra fue atacada por Rita Repulsa (Elizabeth Banks) una Power Ranger traidora que deseaba hacerse con el Cristal ZEO (un cristal que se encuentra en el centro de la Tierra y que da la vida a todos los seres de la Tierra) para ganar poder, pero el Red Ranger/Zordon (Bryan Cranston.

No es casualidad su aportación a este film, pues Cranston fue quien puso voz a los divertidos monstruos de los Power Rangers de los 90) lo evita para poco después caer un meteorito en la Tierra. En la actualidad, 5 adolescentes encuentran por accidente (o no) la fuente de poder de los Power Rangers en la Tierra, así como la nave espacial de Zordon. Zordon (atrapado en la nave) les explica que han sido elegidos para ser los nuevos Power Rangers, proteger el Cristal ZEO de la Tierra y acabar con los planes de Rita que ha revivido y sigue con su plan.

Estamos pues ante una historia de superhéroes clásica. En la que estos héroes descubren sus poderes, se entrenan, se conocen a sí mismos… para acabar combatiendo contra el villano/a de turno y salvando al planeta. Ni más ni menos. Ahora bien, John Gatins nos lo describe en el guión con pericia, afabilidad, equilibrio y maduración, Dean Isrealite nos lo narra con gran aptitud, pulso y estilo. Así pues “Power Rangers” se convierte en una cinta de género que todo fan de éste (y no digamos ya si se es o se ha sido fan de la serie original) va a disfrutar con alborozo… y en más de un visionado.

La trama no deja escenas accesorias, fluye con armonía, respeta su propio universo de fantasía y lo trata con razonamiento (algo que la serie original adolecía), y lega ciertas situaciones de humor irónico que resultan un éxito.

Israelite por su parte mantiene su peculiar, intimista y subjetivo estilo de dirección que ya nos mostró en la interesante “Proyect Almanac” (otro film de jóvenes atribulados que se topan con más interrogantes existenciales por culpa de descubrimientos de ciencia-ficción y fantasía en sus vidas) y logra el aprobado (destacándose en su edición entre planos, y no tanto en los encuadres).

Así que estamos ante un divertimento, una cinta de evasión muy equilibrada y festiva. Con una aventura heroíca interesante, potente y peculiar, con detalles de desenfado y descaro realmente agradables, y con cierto aporte de madurez y multidimensionalidad para con sus personajes que no tenía su producto original (aunque este “Power Rangers” nunca llega a tener una tremenda oscuridad en sus personajes. Esto no es “El Caballero Oscuro” ni “Juego de Tronos”).

En fin, Power Rangers” (2017) no cambia la historia del género (esto no es el Batman de Nolan), pero es una cinta tan amena y con suficientes aristas como para recrearse en ella (la incluyo en mi videoteca sin lugar a dudas) y como para perdonarla que en esta ocasión (y con permiso de RJ Cyler) sus actores no exuden el carisma que lograron sus equivalentes televisivos.

Recomendable para todo fan del cine superheroíco decente.

Lo peor: Los actores adolescentes resultan naturales, pero ninguno comparte química con el otro ni es un dechado de carisma… lo que puede alejar del relato al espectador cuando la trama alcanza sus puntos menos intensos.

Lo mejor: RJ Cyler (el único actor que supera al original en su personaje). La banda sonora que incluye el tema “Handclap” o “Unstoppable”. Los efectos especiales y su diseño. El atinado tono de desenfado, osadía y descaro que transpira… la cinta y que nos deja varios estupendos momentos cómicos como la escena de la joyería y la escena en la que el matón del instituto se enfrenta a Billy (que ya tiene poderes) y luego presume ante sus compañeros.

Aunque ese tono cómico típico de los Power Rangers es más atenuado que el de la serie original. Pongamos como ejemplo a la villana Rita Repulsa… aquí no la veremos crear un monstruo rapero cuya forma de vencer a los Power Rangers es rapeando mejor que ellos, ni hechizando por error a un montón de ladrillos que se transforman en un ridículo monstruo, ni la veremos beber por error una poción de amor que hace que se enamore de su mano derecha; el monstruo Goldar, tampoco la veremos bailando en su boda con todos los villanos del Universo.

Pero no solo es el humor de los villanos lo que se modifica, además está el hecho de que sus 5 protagonistas tengan tantas diferencias no necesarias: veamos (de alguien que ha sido fan de la serie desde la niñez):

– Los 5 adolescentes en la serie original se conocen, son grandes amigos y tienen un alto sentido de la moral y la ética/En el reboot estos 5 adolescentes apenas se conocen y sus acciones no son siempre de un gran valor moral.

El hecho de que esta versión ofrezca a unos personajes más claroscuros y por lo tanto más humanos y cercanos, no quita para que la opción original se hubiera podido realizar con ciertas modificaciones (¿hola?, también existen los adolescentes que son buena gente y les gusta quedar con su pandilla y la vida sana y deportiva como a los originales televisivos. No todos son solitarios amantes de hacer “putadas”). Así, todos los personajes podrían haberse mantenido en sus personalidades originales (aunque lo que se nos ofrezca en este 2017 no esté mal).

– Jason Lee Scott/Red Ranger: Originalmente era un “musculitos” amante de la gimnasia y experto en Artes Marciales. Le encantaba hacer pesas y ganar combates de karáte. En esta versión es un ex-jugador de fútbol americano al que le gustaba gastar bromas en el instituto.

– Zack Taylor/Black Ranger: Originalmente era el mejor amigo de Jason, eran inseparables. A Zack le gustaba el baile y el monopatín. En esta versión es un adolescente que se salta el instituto día sí, día también y le gusta hacer el vago en una caravana abandonada cuando no cuida de su madre moribunda.

– Billy Cranston/Blue Ranger: El personaje que es igual en la versión original y en esta (quitando que en esta versión al principio no tiene amigos); amante de la ciencia y superdotado (es de agradecer que en la versión original sea el primer superhéroe autista).

– Trini Kwan/Yellow Ranger: Amante del Tai-Chi en las dos versiones. En la versión original era la mejor amiga de Kimberly y de Billy, le encantaba ir de picnic con sus amigos. En esta versión es una outsider que no habla con nadie y le pone cara de asco a todo el mundo. Ah, en este versión es homosexual (topicazo vergonzoso donde los haya, eso de describir a una “lesbiana con mala leche”).

– Kimberly Ann Hart/Pink Ranger: En la versión original era una experta y amante de la gimnasia artística, era muy presumida y algo cursi, pero con una gran amistad forjada con el resto de Power Rangers. Aquí es una ex-animadora arrepentida de hacerle bullying a una de sus “amigas”.

– Rita Repulsa: En la versión original era una alienígena que se hacía llamar “La Emperatriz del Universo”, tenía poderes mágicos y dominaba la alquimia y las maldiciones. Ya había conquistado varios planetas antes de llegar a la Tierra, se lo pasaba en grande planeando sus conquistas que siempre fracasaban. En esta versión Rita es tan solo una ex-Power Ranger corrupta.

Como ven, muchas diferencias fundamentales en sus personajes. Aun así, como fan, esta revisión de la serie me sigue resultando un gran producto de evasión y recreo (pues las virtudes que tacha de la original, se compensan con unos añadidos que la original no poseía)). .

Patxi Álvarez