Sindicatos nacionalistas exigen proteger al personal sanitario para no poner en riesgo el sistema

Esta advertencia ha sido realizada en el transcurso del acto de protesta que se ha llevado a cabo delante del Hospital de Cruces, que ha consistido en una concentración en la que los asistentes, que portaban distintos carteles en los que se podía leer «Estamos enfadados, lo primero la salud, las condiciones laborales y el empleo», han guardado la distancias de seguridad establecida para evitar contagios por el coronavirus.

La protesta se enmarca en las movilizaciones convocadas por ELA, LAB, ESK, Steilas, Etxalde e Hiru en todos los centros de trabajo y en los domicilios en defensa de «la salud, el empleo y las condiciones de trabajo».

En la concentración desarrollada delante del hospital de Cruces, la responsable de ELA Osakidetza, Esther Saavedra, ha afirmado que, con este acto, han querido reivindicar que, en esta crisis que se está viviendo, la salud y la vida «debe estar en el centro».

Saavedra ha exigido que se proteja «la salud y la seguridad» de los trabajadores que están en servicios esenciales como Sanidad porque es un colectivo de personas que «no puede parar su actividad» y tiene que seguir «funcionando». Por ello, ha reclamado que se garantice que lo pueda hacer «en condiciones óptimas» y estén protegidos. «Se están jugando la vida y existe una carencia», ha añadido.

En este sentido, ha denunciado la falta de material de protección. «Faltan EPIs, hay indicaciones para que el personal utilice una mascarilla durante una semana y faltan batas impermeables», ha añadido.

Saavedra ha indicado que hay un porcentaje «alto» de infectados entre el personal sanitario y ha recordado que este miércoles el Gobierno central trasladó que el 12% de los contagiados está en ese colectivo, «más alto que en China o Italia». «Si los sanitarios se enferman, las consecuencias pueden ser muy graves de cara a prestar el servicio de salud», ha añadido.

La responsable de ELA ha recordado que la salud es un derecho y «se tiene que proteger su salud». «Estamos en un escenario en el que el servicio sanitario es más esencial que nunca y, si hay un contagio masivo de trabajadores de la salud, aparte del impacto que pueda tener en su salud, podría estar en riesgo incluso el servicio sanitario que se ofrece a la ciudadanía», ha afirmado.

Por otra parte, ha defendido que toda actividad que no sea esencial «tiene que parar» en el actual escenario porque «la seguridad en esos ámbitos no está garantizada» y ha indicado que, en los últimos días, se ha parado la actividad de alguna empresa porque «no estaba garantizada la seguridad».

Asimismo, cree que es importante para «detener la cadena de contagio» porque, si todo el mundo está confinado en su casa el fin de semana, pero «el lunes se sale a trabajar, la cadena de contagio sigue funcionando» y supone «un problema de cara al posible colapso del sistema sanitario».

Saavedra ha pedido a las instituciones que todos los esfuerzos se centren en que todo el material que exista se derive a servicios esenciales. «No podemos consentir que en un ámbito no esencial alguien esté utilizando una mascarilla cuando una persona que trabaja en el ámbito sanitario no dispone de ella», ha agregado Saavedra que también sectores como el de residencias o ayuda a domicilio están en «una situación muy precaria».

Por otra parte, Saavedra ha manifestado que instituciones como la Inspección de Trabajo están en este momento «sobrepasadas y saturadas» y no tienen personal suficiente y ha indicado que, si bien en algún caso ha dado «luz verde» a continuar la actividad en algún centro de trabajo, cree que «no ha podido hacer su trabajo convenientemente y se ha hecho de una forma forzada».

«Tenemos fotos de empresas de telemarketing de estos días que están trabajando las personas con 30 centímetros de distancia entre unas y otras, es evidente que no se cumplen la medidas de seguridad», ha afirmado.

Por último, preguntada por el hecho de que sindicatos como Satse o el Sindicato Médico de Euskadi no participen en estas movilizaciones, Saavedra ha afirmado que estas centrales también están preocupados por la seguridad y la salud y «sus razones tendrán para no participar en esta movilización, pero, a su juicio, se trata de unas «reivindicaciones muy básicas y claras».

Por su parte, desde el sindicato LAB no solo han denunciado la falta de EPIs, sino la «falta de cultura en prevención de riesgo laborales» que tiene Osakidetza y que «principalmente se están dando en la información y formación» de los trabajadores que «se encuentran en situaciones grotescas en las que no tienen conocimiento de cómo actuar y están con una inseguridad que les produce un estrés exagerado».

Por último, el sindicato ESK ha afirmado que los trabajadores están «inseguros» y Osakidetza no está dando pautas para que todas las OSIs funcionen «de la misma forma», por lo que, a su juicio, no hay coordinación. «Estamos viviendo la desorganización a nivel central de Osakidetza y tiene que tomárselo en serio. Después de este escenario, me imagino que tendremos que pedir muchas responsabilidades y más que alguna dimisión», ha concluido.

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Author: redaccion@20minutos.es (20M EP)

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