Star Wars: Los últimos Jedi: Brillante. No para conservadores

Star Wars: Los últimos Jedi: Brillante. Fue terminar la película y respirar aliviado. El Despertar de la Fuerza me había emocionado, pero, tras varios visionados, había percibido el “refrito” del que tanto se hablaba.Una apuesta sobre seguro, sin atreverse a innovar, pero presentando a nuevos personajes, acabando con Han Solo y sentando las bases para el nuevo universo expandido de la era Disney. Entretenida, pero atrapada entre la necesidad de reclutar a nuevas generaciones y mantener a las antiguas. Recibió críticas, merecidas, y halagos, merecidos, pero no el nivel de odio que ha suscitado (incomprensiblemente) esta. Lo que para mí había sido una experiencia espectacular tenía una nota que iba cayendo en picado. ¿Por qué? Leí varias de las críticas y me sorprendió especialmente una cosa: la visceralidad.

Juzgar una película como Star Wars es, evidentemente, mucho más difícil que una a la que no tienes ningún apego. Mi nota es tremendamente subjetiva, y si no fuera Star Wars igual tendria otra opinión. Por supuesto, en la saga entre sagas, la subjetividad juega un papel importantísimo, así como la percepción de lo que es “la esencia” de Star Wars, concepto este ambiguo y polisémico en el que caben múltiples interpretaciones. Esta crítica intentará explicar por qué creo que es una película no solo fiel a esa tradición sino valiente, fresca y disfrutable. Me gustaría leer más críticas que estuvieran más desarrolladas que “no me gustó el momento X, esta peli es una mierda, Disney ha arruinado MI franquicia”, y que, desgraciadamente tengo amigos como David y Alazne me han torturado con sus opiniones….

Debido a mi falta de caracteres abajo, resumiré aquí lo que quiero decir: esta saga necesitaba un nuevo impulso, y se le ha proporcionado. Los buenos son buenos, los malos son malos y Star Wars sigue siendo para niños, pero se embarca en una tarea de destrucción de mitos, de construcción de nuevos y actualización de otros, que es espectacular. Los ecos de anteriores películas, incluyendo el momento R2, están bien traídos y no se ahogan en la necesidad de homenajear, como ocurrió en el VII, y los viejos personajes ceden el testigo a los nuevos, desarrollados a lo largo de dos películas, con tranquilidad. El final es, probablemente, el más bonito de las películas, y reflejan el trasfondo político de una película que, por fin, introduce matices en un mundo de blancos y negros y deshace el monolitismo de las organizaciones que luchan por la libertad. Inonoclasta y, a la vez, respetuosa de las tradiciones. Por eso me ha encantado y se ha convertido en favorita instantánea.

Dos cosas antes de comenzar con la zona spoiler: el primero, Disney ha rehecho Star Wars y su Universo Expandido conforme a un canon dirigido desde arriba y no la extraña amalgama de obras que eran lo que es “Legends”. A mí me parece mejor en términos de calidad promedio de las obras y coherencia interna, pero también “obliga” a leer más novelas y cómics para captar todo el trasfondo de las películas. Esto, evidentemente, puede ser una falla, pero es el precio de intentar desarrollar demasiadas tramas en una película (Como es el caso). El segundo: la crítica hace siempre más ruido que el halago y la capacidad de coordinación de los “True Fans” que no aceptan desviaciones me asombra.

Comenzaré por lo que creo que casi es consenso entre la fanbase:la no-muerte de Leia y los gags.Al respecto de lo primero,y aunque creo que era un poder que aparecía en una antigua novela de Obi-Wan y Qui-Gon, me parece absolutamente sobrante.Mostrar la conexión con la Fuerza de Leia era infinitamente más sencillo y elegante con sus momentos con Luke + Kylo,o alguna mínima demostración de capacidad de alteración mental.Respecto al excesivo humor,puedo entender la crítica.Hay ocasiones en que la tensión narrativa se deshace con una broma que no viene a cuento,pero por norma general creo que no están mal hiladas y no son simplonas.Aún así, encuentro esta crítica lógica.

¿Por qué me gusta y por qué la pondría en un podio de las películas de la saga? Porque es una película valiente, una película que actualiza (fantásticamente) el canon de Star Wars y porque, en general, es una buena peli que te tiene dos horas y media pegado al sillón. Esta película tiene que, además, desarrollar no solo a los personajes antiguos sino continuar con la progresión del nuevo casting e incluso jugar con Rose, DJ y la vicealmirante Holdo. En este particular multiverso de personajes, quedan deslucidos tanto Hux como Phasma, muy desaprovechados (Especialmente la segunda). Luego está Snoke, cuya muerte me agrada y desagrada a la vez. Tras tanto misterio, tanto poder oculto en las Regiones Desconocidas anunciado en las novelas de Aftermath…y muerto por mano de Kylo Ren sin habernos terminado de aclarar sus misterios (aunque puede que alguna se aclare en el Episodio IX).

Esto me lleva a hablar de uno de los personajes que son, de los nuevos, mi santísima Trinidad en este episodio: Kylo. No compartí los ataques a su papel de “villano llorón” en el Episodio VII. Vader era, antes de saber su trasfondo, la máquina de matar, la maldad en estado puro. Kylo vive a su sombra y quiere emularlo…hasta que decide romper con su pasado. En esta película se descubre la traición de su antiguo maestro y la del actual, el redescubrimiento de su poder y su verdadera conversión al Lado Oscuro. Porque no es que se haya convertido en un hombre sin un plan, sino, para mí, en el Sith por excelencia. Pasión desatada, con rabia contra todo lo que representa su pasado, voluntad de poder, poder para ganar fuerza y obtener la victoria sobre toda la galaxia. No es solo un loco corriendo por ahí, sino un elegido de la Fuerza lleno de cólera y que sigue cada una de las máximas del Código Sith. Sin quererlo, Snoke ha creado al “elegido” de su bando. Sus escenas de conexión con Rey, la interpretación de Adam Driver y el duelo final con Luke son una maravilla.

Y precisamente Rey es la segunda en este particular panteón. El entrenamiento con Luke ha sido criticado por “breve”, pero a mí me parece al nivel del de Yoda, o incluso más “profundo”, retornando a la Fuerza como esa energía que nos conecta a todos y sin rastro de los denostados midiclorianos. Rey evoluciona en esta película de la mano de un Mark Hamill inmenso, que empieza cercano a los Jedi Grises (¡Por fin Darth Traya da el salto a la gran pantalla!) y cínico con la arrogancia de los Jedi. Como debe ser. Porque no dejaban de ser una orden de monjes guerreros que fallaron, incapaces de prever su destrucción. La aparición final de Luke, su muerte, sus frases y el cambio de plano a Rey es magia. Como todo el final. La esperanza puede surgir en cualquier rincón de la galaxia.

Remato con Poe,que se come la pantalla en cada aparición.Y lo que es mejor: muestra divisiones dentro de los “buenos”, conflicto, motines. Muestra como el camino al infierno puede estar empedrado de buenas intenciones, como intentar salvar a todos (Finn y Rose mediante) acaba con su destrucción. Y así, pasa de héroe a líder, en un desarrollo genial del personaje.Y qué decir del valor al matar a gente como Ackbar de fondo,sin más que una explosión. El horror de la guerra, por fin en Star Wars.Sin mucho más espacio, yo te agradezco tu valor, Rian Johnson

Por Patxi Álvarez