Ver para creer: gadgets del siglo XXI que facilitan mucho la vida

A no ser que contara con conocimientos específicos y una envidiable capacidad de anticiparse, pocas personas podían prever lo que iba a suponer la Revolución Digital, también llamada Tercera Revolución Industrial. Aunque parezca que ha alcanzado su culmen con esos teléfonos inteligentes que llevamos a todas partes, para la hiperconexión, no tiene nada de nuevo.

La Revolución Digital lleva gestándose desde 1950, cuando comenzaron a utilizarse y proliferar, según pasaban los años, las computadoras digitales, y se procedía también a los registros digitales. Así, lo analógico, mecánico y electrónico se desplazando por lo digital marcando lo que conocemos como la Era de la Información.

Esta última, en la que nos encontramos, hunde sus raíces en la mismísima imprenta de tipos móviles que en 1450 pusiera en funcionamiento Johannes Gutenberg, aunque tiene antecedentes más próximos en el teléfono, la radio o la televisión. Hoy, en la raíz de ese cambio, se encuentran la tecnología TTL (“lógica transistor a transitor”) y lo que ello se deriva, desde la computadora digital al teléfono inteligente y, por supuesto, Internet.

Que hoy esa tecnología tiene un impacto sin precedentes en el uso cotidiano es evidente. Para el trabajo y para la vida, ha venido para quedarse por lo mucho que facilita las tareas, sobre todo en los que se refiere a contactar personas. Pero sus aplicaciones a veces superan el conocimiento medio, sorprenden a usuarios por lo inverosímil, por lo surrealista o, en otros casos, porque no se explican cómo habían podido vivir antes sin esa nueva herramienta.

Especializarse es más fácil

Cantidades ingentes de información están al alcance de un clic. Todo es consultable, hasta ese conocimiento específico que antes necesitaba horas de hemeroteca o enciclopedias para su acceso. Sucede no solo con la inmaterial información, sino también con artículos que antes quedaban al alcance de ciertos perfiles.

La web Territorio Espía, por ejemplo, funciona como la casa del espía en internet. En ella se venden cámaras de vigilancia y seguridad, cámaras espías para coches, grabadoras de voz ocultas e imperceptibles, localizadores GPS, micrófonos, pinganillos “para exámenes”, o productos de ocultación, entre otras cosas. En definitiva, un rincón del espía en la red no solo al alcance de detectives y profesionales de la seguridad.

Este tipo de tiendas online crece al calor de, por un lado, el éxito de las ventas online, que en España rozó los 22.000 millones de euros de facturación en 2016, un 23,3% que el año anterior, según datos del Consejo Económico y Social (CES). Por otro, es fruto de la necesidad de adaptarse ante la creciente competencia. No estamos a principios de los 90, cuando la red no estaba tan saturada como en la actualidad. Ahora se busca ocupar nichos o micronichos que no estén tan explotados.

Menos tiempo en tareas rutinarias

La inmediatez con la que hoy se puede completar una tarea que antes costaba mucho más tiempo, esfuerzo y dinero se ejemplifica en acciones como la de mandar un email. Ni correo postal ni fax, hoy es el correo electrónico uno de los básicos de la Era de la Información.

Pero las nuevas tecnologías han abarcado mucho más. Que se lo pregunten, si no, a quienes antes se lamentaban de tener que pasar incluso horas buscando una plaza libre para su coche en una ciudad como Sevilla, donde no es que sobre estas, precisamente. Hoy pueden disponer de una app para encontrar aparcamientoGarage Scanner.

Muestra en un mapa los garajes cercanos que forman parte de su red, así como su disponibilidad. Tiene un GPS incorporado que guía al conductor, aunque también permite realizar una reserva. Y tanto la apertura de puerta como el abono de la tarifa de correspondiente se hace a través de la app. En Madrid, donde también puede ser una tarea titánica encontrar aparcamiento, también está disponible garage scanner.

Posibilidades de obtener ingresos extra

Que en el mundo haya millones de usuarios conectados a internet significa también que hay muchas empresas deseosas de colocar sus productos o servicios, hacer caja con la hiperconexión. Y que cualquier usuario medio, con un poco de pericia, puede ganar unos ingresos extra.

Mundo Virtual, por ejemplo, aglutina 27 formas de hacerlo. Vender productos de afiliado, llenar de publicidad un blog, vender textos, fotos o libros, convertirse en youtuber, compartir archivos en línea, vender dominios, hacer dropshipping o crear un software son algunas de las posibilidades.

También hace su lista la web El Cofre del Dinero, que cita las encuestas remuneradas como forma de ganar dinero por internet. Son encuestas pagadas en tu móvil en las que no hay que invertir dinero, y emplear tiempo solo cuando se reciba la encuesta.

La inversión en negocios RevShare, el crowdsourcing, jugar en línea, el sistema cashback, los Bitcoin y faucets o las redes sociales son otras fórmulas mencionadas por la web.

Aunque son miles las personas que cada día inician actividades en internet con idea de ganar dinero, y con el sueño de trabajar sin ataduras, desde cualquier lugar del mundo, quienes saben de esto advierten que no es un camino de rosas. Ganar dinero de forma suficiente y estable requiere de mucho tiempo y esfuerzo, más considerando la alta competencia.

¿De verdad puedo hacer esto con mi móvil?

Según informes de uso de los dispositivos digitales, pasamos en las aplicaciones móviles más tiempo que navegando. Estas son todo un filón que explotar, por las necesidades generales o específicas que vienen a cubrir.

Fruto de este deseo de responder a la demanda, lo que además reportará unos cuantos euros al desarrollador, van saliendo aplicaciones sorprendentes. Sucede así con Periscope, una app propiedad de Twitter que permite laretransmisión de vídeo en directo. Una fórmula, la del “aquí y ahora”, que ha ido sumando adeptos y que luego han desarrollado otras grandes compañías.

Facilitar una sesión a los fans de la astronomía (con Star Walk, por ejemplo), medir todos los parámetros de una carrera a un aficionado al running (Endomondo, Runtastic o Runkeeper) o pagar en un establecimiento, son también cosas que se pueden hacer con el móvil.